El Vía-Crucis Magno de Córdoba del 11 de octubre de 2025 será, sin duda, un acontecimiento histórico que congregará la fe y devoción de toda la Diócesis cordobesa. Para conmemorar el 600 aniversario de la instauración del Vía-Crucis en Occidente por el Beato Álvaro de Córdoba, un total de 34 pasos procesionarán por las calles cordobesas, un hecho que quedará grabado en el imaginario cofrade tanto de la ciudad califal como de toda Andalucía. Dada la trascendencia de esta celebración religiosa, nos proponemos ofrecer una serie de artículos para dar a conocer la riqueza y singularidad de las distintas hermandades participantes, con el fin de que tanto cordobeses como visitantes conozcan lo que se podrá ver en las inmediaciones de la Mezquita-Catedral, punto neurálgico donde las 34 hermandades arribarán como colofón al rezo del Vía-Crucis.
En esta celebración religiosa, que trasciende las fronteras de la capital, también se ha querido dar un lugar de privilegio a la Virgen María, representada a través de imágenes marianas de gran devoción en la ciudad de San Rafael. Por una parte, conviene destacar la participación de las advocaciones de la Esperanza de la ciudad, todo ello, con motivo del Año Jubilar de la Esperanza, proclamado por el tristemente fallecido Papa Francisco, reflejado en el tercero de los bloques del Vía-Crucis. Participa la Virgen de la Paz y Esperanza, la Esperanza de San Andrés, la Esperanza del Valle y la O. De igual manera, la presencia de imágenes marianas de gran arraigo devocional en la ciudad, como las Angustias o los Dolores, enriquece más aún la cita religiosa.
Cabe recordar que la solemne conmemoración estará estructurada en cuatro bloques temáticos, articulados no solo en torno a las estaciones del Vía-Crucis, sino también en base a las hermandades y localidades que se suman a esta celebración, muchas de las cuales representan a los pueblos de la provincia en un encuentro sin precedentes. El primer bloque rendirá homenaje a las hermandades más directamente vinculadas con la figura del beato Álvaro de Córdoba y con la devoción al Vía-Crucis. El segundo bloque será una relectura del Vía-Crucis conforme a la visión espiritual del beato Álvaro. El tercer bloque, enmarcado en el espíritu del Jubileo 2025 bajo el lema “Peregrinos de esperanza”, pondrá en el centro la figura de la Virgen María. El cuarto y último bloque estará dedicado al Vía-Crucis propuesto por San Juan Pablo II.
Nuestra Señora de las Angustias Coronada
Una de las grandes imágenes religiosas de nuestra geografía encarna la última de las hermandades del Primer Bloque del Vía-Crucis Magno, por su profunda raigambre penitencial y devocional. En 1626, la hermandad encargó al escultor cordobés Juan de Mesa y Velasco la creación de sus imágenes titulares, finalizadas poco antes de su muerte en 1627. Estas imágenes, consideradas por muchos las más valiosas de la Semana Santa cordobesa, fueron bendecidas en marzo de 1628 en el convento de San Agustín. A pesar de su composición singular, los críticos de arte la consideran una de las Piedades más hermosas del cristianismo, habiendo sido restaurada en 1976 y entre 2010 y 2011.
La imagen de Nuestra Señora de las Angustias, coronada canónicamente en 1987, es una talla completa y sedente, con el rostro bañado en lágrimas, que refleja un dolor profundo sin perder su delicada belleza. En su regazo sostiene a Cristo muerto, una figura que destaca por su perfecta anatomía. La Virgen sostiene una espina en su mano derecha y la cabeza de Cristo con la izquierda. Procesiona sobre un maravilloso paso realizado por Antonio Castillo Ariza. Como cada Jueves Santo, realizará su salida procesional desde la Iglesia de San Agustín, acompañada por la B.M. de El Saucejo (Sevilla), que brindará un selecto repertorio de marchas procesionales.
María Santísima de la O
Los orígenes de la Hermandad de la O se remontan a 1993, cuando un grupo de fieles intentó establecerla en la Ermita de Nuestra Señora de la Consolación. Tras un breve paso por el templo del Juramento de San Rafael, la corporación encontró su sede definitiva en la recién construida Iglesia de la Aurora. En 1996, el entonces obispo José Antonio Infantes Florido bendijo la imagen de la dolorosa titular, María Santísima de la O, obra del imaginero cordobés Antonio Bernal. En 2018, la Hermandad de la O procesionó por primera vez a su dolorosa bajo palio, abriendo las vísperas de la Semana Santa califal.
En el Vía-Crucis Magno, será la primera de las dolorosas bajo palio del tercer bloque, procesionando bajo su paso de palio estrenado en 2018. El techo, hecho de terciopelo color burdeos, contrasta con la bambalina frontal, que mezcla bordados sobre malla y talla en madera. Esta pieza fue creada por Antonio Villar basándose en un diseño de Miguel Ortiz. Las demás bambalinas del palio son de malla. Partirá desde el Centro Cívico de Levante, situado a escasos metros de la Parroquia de la Aurora, estando acompañada por la B.M. de Lora del Río (Sevilla).
María Santísima de la Esperanza del Valle
La actual imagen titular, María Santísima de la Esperanza del Valle, fue donada por un grupo de hermanos y es obra del imaginero cordobés Miguel Ángel González Jurado, quien la realizó en el año 2001. Esta talla de candelero, de 166 cm de altura, presenta un rostro sereno y a la vez afligido, con tres lágrimas que surcan sus mejillas, combinando la sublime pureza de la Virgen con el profundo dolor de la madre. La imagen fue bendecida el 18 de diciembre de 2001 en la Parroquia de Beato Álvaro de Córdoba. Su primera salida procesional fue en el año 2022 por las calles de Córdoba.
El ilusionante paso de palio, diseñado por una comisión creada a tal efecto y formada por Julio Ferreira Caspe, Manuel Jiménez García, Francisco Mellado Lucena, Miguel Ángel González Jurado y Rafael Soriano Cuadrado, contó con los bordados de la cordobesa Mercedes Castro para las bambalinas. El terciopelo se eligió en un tono verde vivo para que no perdiera su color de noche, y los bordados presentan lacerías, llamativos motivos vegetales y un Hostiario. De las caídas del palio cuelgan broches de orfebrería con diseños de estrella y ángeles, realizados por Manuel Valera. En 2024 se estrena la gloria del techo de palio, obra con diseño de Julio Ferreira y ejecución de los talleres de Jesús Rosado en Écija. La dolorosa será la segunda en procesionar en el marco tercer bloque del Vía-Crucis, corriendo el acompañamiento musical a cargo de la B.M. Tubamirum de Cañete de las Torres (Córdoba), y partiendo desde la Parroquia del Beato Álvaro de Córdoba, como es habitual cada Jueves Santo.
María Santísima de la Esperanza
La imagen de María Santísima de la Esperanza, la primera titular de la cofradía por orden cronológico, fue creada en 1946 por el escultor Juan Martínez Cerrillo. La talla de candelero, de tamaño ligeramente menor al natural, fue bendecida el 16 de febrero de 1947. Este encargo marcó el inicio de una estrecha relación entre Cerrillo y la hermandad, que culminó en la creación de otras obras importantes, como su titular cristífero y el paso. Los expertos destacan la belleza idealizada y la humanidad de la Virgen de la Esperanza. El escultor logró estas cualidades dotando al juvenil rostro de una forma más redonda, una nariz notable y ojos azul-verdoso.
Procesionará, como el Domingo de Ramos, sobre su renovado paso de palio en lo que respecta a las bambalinas, siendo estrenada la frontal este año 2025, que fue diseñada por el bordador Gonzalo Navarro y ejecutada por el Taller de Sucesores de Elena Caro. El bordado se dispone sobre un terciopelo verde de seda y malla de hilos de oro. En cuanto al manto de salida, ejecutado por las Madres Adoratrices entre 1966 y 1970, está bordado en oro fino y sedas de colores sobre terciopelo verde de Lyon y malla de oro. Desde la Parroquia de San Andrés partirá la bellísima dolorosa de Cerrillo, acompañada de manera exquisita por su B.M. de la Esperanza, con la cual les une una estrecha vinculación desde su fundación en el año 2001. Son muchas las marchas dedicadas a la Virgen de la Esperanza por parte de su banda, como «Tras tu Verde Manto», «Esperanza Cordobesa» o «La Esperanza de Córdoba», entre muchas otras.
María Santísima de la Paz y Esperanza Coronada
La imagen, gubiada en 1939 por el imaginero Juan Martínez Cerrillo, es la primera que el artista realizó para la ciudad de Córdoba y es popularmente conocida como la Reina de Capuchinos, erigida como una de las grandes devociones marianas de la ciudad de San Rafael. Es una imagen de candelero con el rostro y las manos talladas. Su rostro tiene un estilo muy personal, alejado de los cánones tradicionales, y muestra una gran ternura y belleza dentro de su dramatismo. La figura tiene tez pálida, rostro fino y ojos grandes con la mirada baja, y frunce levemente el ceño en un gesto de dolor por su hijo, que está a punto de morir en la Cruz.
La Virgen procesiona en un lujoso paso de palio plateado con forma octogonal, estrenado en 2012. El diseño es de Jesús de Julián y está bordado en hilo de plata, hojilla del mismo material, pedrería y más de 5000 piezas de cristal de Swarovski todo sobre malla dorada tejida a mano por el taller de bordados de Salteras, con abundantes motivos vegetales. La llamativa crestería de plata es obra de los Hermanos Zamorano. El manto, por su parte, fue diseñado por Fray Ricardo de Córdoba y ejecutado por los talleres de bordado de Salteras a realce con hilo metálico plateado sobre tisú. La Virgen fue coronada canónica y pontíficamente el 15 de octubre de 2022, siendo la cuarta y última imagen mariana del tercer bloque del Vía-Crucis Magno. Procesionará desde su tradicional lugar de salida de la Plaza de Capuchinos, como cada Miércoles Santo, bajo la atenta mirada del Cristo de los Faroles. El contrapunto sonoro, de una exquisitez y brillantez más que reseñable, correrá a cargo de la B.M. Municipal de Arahal (Sevilla).
Nuestra Señora de los Dolores Coronada
Su origen se remonta al año 1717, cuando la hermandad acordó la creación de una imagen de la Santísima Virgen de los Dolores por el escultor cordobés Juan Prieto. Aunque la hermandad no quedó satisfecha inicialmente con el rostro, el artista realizó una nueva cara en 1719. La imagen final, de tamaño natural, representa a la madre de Dios rememorando sus dolores. Su dolor es tierno, sereno y profundo, reflejado en un leve fruncido del ceño. La configuración de su boca y barbilla sugiere un suspiro de aceptación. El 9 de mayo de 1965, la Virgen fue coronada canónicamente por el cardenal arzobispo de Sevilla, monseñor Bueno Monreal.
En cuanto al paso, destaca la peana, datada de finales del siglo XVIII, realizada por el tallista Francisco Enríquez, el escultor Francisco Arellano, que hizo los ocho angelitos, y el hermano servita Agustín, encargado de la talla y pintura de los cuatro medallones. Amplísimo y variado es el ajuar de la dolorosa, con piezas de un incalculable valor, como sus mantos. El de los dragones, que data del año 1921 y fue bordado por las religiosas servitas del Hospital de San Jacinto, es de estilo renacentista y es el que procesiona habitualmente el Viernes Santo; el de las palomas, del año 1896, que sólo porta en ocasiones especiales; el de Alburquerque, del año 1864, del año 1864, realizado en terciopelo de Lyon; o el manto de los bolillos, realizado en 1916 en sedas moradas e hilos de oro y plata, y que tuvo una curiosa polémica en su origen. En el Vía-Crucis Magno será la decimosexta estación -el Sepulcro- del cuarto bloque, partiendo desde su habitual lugar de salida de la Plaza de Capuchinos y acompañada por una de las mejores formaciones de la provincia cordobesa, la B.S.M. de Dos Torres (Córdoba), al igual que el Viernes Santo.





