El río de la devoción: 64 hermandades cruzarán el Vado del Quema en su camino hacia El Rocío
Del 3 al 6 de junio, el Guadiamar se convierte una vez más en punto culminante del peregrinar rociero, reuniendo a miles de fieles en un ritual cargado de simbolismo y fervor
En el corazón del Aljarafe, allí donde el río Guadiamar estrecha su cauce para abrazar a los peregrinos, se sitúa cada año uno de los momentos más esperados y emblemáticos del camino hacia El Rocío: el paso de las hermandades por el Vado del Quema. Este enclave natural, ubicado en el término municipal de Aznalcázar (Sevilla), no solo representa un cruce físico de aguas, sino una suerte de rito de paso mariano cargado de emoción, cantos y plegarias.
Este año, 64 corporaciones rocieras están llamadas a cruzar estas aguas entre el martes 3 y el viernes 6 de junio, en su tránsito hacia la aldea almonteña para celebrar la Romería del Rocío 2025, que culminará con el regreso de las hermandades a partir del día 10 de junio.
En directo | Paso por el Vado del Quema
Martes 3 de junio: de la Costa del Sol a la huella del sureste
La jornada inaugural estará marcada por la presencia de diversas hermandades procedentes de Andalucía oriental y del litoral mediterráneo. A las 11:00 horas abrirá el cruce Málaga La Caleta, seguida a las 11:30 por Lucena de Córdoba.
Después pasarán Málaga La Real a las 12:00, Estepona a las 12:30, Jaén a las 13:00 y Torremolinos a las 13:30.
Ya por la tarde, el tránsito continuará con Murcia a las 17:00, Cabra a las 17:30 y Almería a las 18:00, que cerrará el primer día.
Miércoles 4 de junio: día de máxima intensidad con 23 hermandades
Desde primeras luces, el miércoles será el día más concurrido, con el paso de 23 corporaciones. Abrirá la jornada a las 09:00 horas Albaida del Aljarafe, seguida por Granada a las 09:15, Salteras a las 09:30, Isla Mayor a las 09:45 y Valencia a las 10:00.
A continuación pasarán Marbella a las 10:15, Las Palmas de Gran Canaria a las 10:30, Tomares a las 10:45 y Valencina de la Concepción a las 11:00.
Continuarán Santa Fe a las 11:45, Fuengirola a las 12:00, Castrense a las 12:30, Montequinto a las 12:45, Almensilla a las 13:00, El Viso del Alcor a las 13:15 y Priego de Córdoba a las 13:30.
Ya en la franja vespertina cruzarán Ronda a las 15:00, Benacazón a las 16:00, Umbrete a las 17:00, Bollullos de la Mitación a las 17:30, Olivares a las 18:00, Morón de la Frontera a las 18:15, Coria del Río a las 18:45, La Algaba a las 19:45, Palomares del Río a las 20:15 y Aznalcázar a las 20:30, que cerrará la intensa jornada en su propio término municipal.
Jueves 5 de junio: la comarca del Aljarafe toma protagonismo
El jueves comenzará con el paso de Lebrija a las 08:00, seguida por San Juan de Aznalfarache a las 08:30, Espartinas a las 08:45, Mairena del Aljarafe a las 09:00 y Gelves a las 09:20.
Después cruzarán La Puebla del Río a las 09:45, Bormujos a las 10:00, Alcalá de Guadaíra a las 10:20, Santiponce a las 10:45, Carmona a las 11:00, Macarena a las 11:30 y Gines a las 11:45.
Proseguirán Tocina a las 12:10, Mairena del Alcor a las 12:15, El Cerro del Águila a las 14:00, Utrera a las 16:00, Dos Hermanas a las 17:30, Sanlúcar la Mayor a las 18:00, Las Cabezas de San Juan a las 18:30 y Córdoba a las 19:00, que pondrá fin al tercer día de paso.
Viernes 6 de junio: la despedida por el Quema con acento sevillano
La jornada final contará con hermandades de gran tradición y arraigo sevillano, muchas de ellas fundadoras del movimiento rociero contemporáneo. Abrirá el día a las 08:00 la muy esperada Hermandad de Triana, seguida de Villanueva del Ariscal a las 08:45, Sevilla El Salvador a las 09:15, Écija a las 10:00 y Osuna a las 10:30.
Culminarán el paso por el Vado del Quema Sevilla Sur a las 11:00, Camas a las 11:30, Puente Genil a las 12:00 y Los Palacios y Villafranca a las 12:30, que será la última en cruzar el río antes de la llegada a la aldea.
El Vado del Quema, altar de agua y fe
Cada año, el Vado del Quema se transforma en santuario natural, donde la intensidad de la fe popular se materializa en un instante irrepetible: cuando el Simpecado entra en las aguas, seguido por sus hermanos a pie, a caballo o en carriola. Es el momento en que el camino adquiere su mayor elocuencia espiritual, envuelto en cantos, vítores y lágrimas. Un acto sencillo y sublime, que sintetiza el alma del Rocío: caminar juntos hacia la Madre.





