En vídeo | Así fue la Magna de Sevilla

Sevilla supera todas las previsiones en una cita única con millones de cofrades

La Virgen de los Reyes, Nuestra Señora de Valme de Dos Hermanas, la Virgen de Setefilla de Lora del Río, Nuestra Señora de Consolación de Utrera, la Esperanza de Triana, el Cachorro, el Gran Poder y la Esperanza Macarena. Estas ocho imágenes han protagonizado en Sevilla una cita para la historia.

La esperada procesión Magna del II Congreso de Hermandades y Religiosidad Popular daba inicio a las cuatro de la tarde con la salida por la Puerta de Palos de Nuestra Señora de los Reyes, Patrona de la Archidiócesis hispalense.

Retransmisión completa del itinerario oficial y el regreso de la Macarena a la basílica

La imagen fernandina lucía para la ocasión el manto celeste de la coronación y la nueva tumbilla del palio, bañada por los últimos rayos de sol a su paso por el entorno de la Puerta de Jerez.

Seguían el cortejo los hermanos del Gran Poder, que precedían al centenario nazareno de Juan de Mesa, el cual podía verse a la luz del día con la túnica Persa, una pieza que no utilizaba desde mil novecientos treinta y nueve.

El itinerario del cortejo se componía de la salida a la Plaza Virgen de los Reyes, Plaza del Triunfo, Archivo de Indias, Avenida de la Constitución, Puerta de Jerez, Torre del Oro y Paseo Colón, finalizando a la altura del Puente de Triana.

El Señor de Sevilla dejaba enmudecidos a los miles de asistentes que se repartían por todo el recorrido, paisanos y visitantes, para admirar la magnífica representación de las devociones locales.

Tras él, la delicada talla de Nuestra Señora de Setefilla, patrona de Lora del Río. La misma pasaba ante la Virgen de los Reyes en el palco presidencial ubicado ante la fachada de la plaza de toros de la Real Maestranza de Caballería. Los portadores de la bendita imagen vivieron un momento de tensión en la esquina del Paseo Colón con Reyes Católicos, solventado rápidamente entre vivas y cantos a la Virgen de Setefilla, el “lucerito de la sierra”.

Siguiendo su estela, llegaba la Virgen de Consolación, Patrona de Utrera, con su icónico manto azul bordado en oro y el baldaquino de plata. Completaban el paso por la Carrera Oficial Nuestra Señora de Valme, Patrona de Dos Hermanas; el Santísimo Cristo de la Expiración (Cachorro), Nuestra Señora de la Esperanza de Triana y María Santísima de la Esperanza Macarena.

La llegada de cada uno de los pasos al lugar de las autoridades, custodiado por la Virgen de los Reyes, ha sido de una gran emoción con una puesta en escena y un empaque perfectos.

Resaltan los gestos de cariño entre las dos Esperanzas, interpretándose marchas dedicadas a la otra advocación en ambos casos, siendo en el caso de Triana la marcha “Pasa la Macarena” antes de desfilar por el palco presidencial, y “La Esperanza de Triana” de Manuel López Farfán en la Macarena al entrar en Reyes Católicos.

Llamaban la atención además las calles del centro engalanadas por las advocaciones de la provincia, siendo Argote de Molina dedicada a la Virgen de Valme, Orfila y San Andrés para Nuestra Señora de Setefilla, y la calle Sol y Santa Ángela de la Cruz para la Virgen de Consolación.

Una vez culminado el acto, las distintas advocaciones participantes volvieron a sus respectivas sedes, siendo el primero en entrar el Señor del Gran Poder a las nueve y media de la noche, media hora antes de lo previsto.

Las patronas de los pueblos hicieron su entrada a partir de la medianoche en los templos asignados por la archidiócesis: Nuestra Señora de Valme en el Salvador, la Virgen de Setefilla en San Andrés y Nuestra Señora de Consolación en los Terceros.

El Santísimo Cristo de la Expiración volvía también a su templo dejando instantáneas inéditas como su paso por la calle San Jacinto y la Capilla de la Estrella.

Las Esperanzas eran las últimas en recogerse, recreándose en las calles del arrabal la Esperanza de Triana, y en Feria o Parras la Esperanza Macarena.

La Magna quedará sin duda grabada en el corazón de tantos y tantos cofrade que han vivido una nueva Semana Santa en estas fechas invernales.