Portada, Sevilla

Enrique Gutiérrez Carrasquilla restaurará a la Virgen del Refugio

Los hermanos de la Hermandad de San Bernardo, reunidos en cabildo extraordinario han aprobado el proceso de intervención en la imagen de María Santísima del Refugio. La intervención se desarrollará en los próximos días y será acometida por Enrique Gutiérrez Carrasquilla, que basará su intervención en la reposición de la policromía en algunas zonas de la talla, la limpieza superficial de la policromía de rostro y manos y la mejora de los brazos con un sistema de articulación de bolas en hombros y codos y sistema de presión en las muñecas. La imagen de la Virgen del Refugio será retirada del culto el próximo 6 de julio y trasladada al taller del restaurador y se prevé que el tiempo de ejecución de esta intervención dure todo el mes de julio.

Esta talla ha sido sometida a diversas restauraciones por el propio autor de la imagen, la primera en 1967 en la cual se le sustituyó el candelero por otro de pino de Flandes con ocho listones y base ovalada, la segunda en 1972 donde se le restauró la encarnadura y los párpados de los ojos. Por último, el propio Enrique Gutiérrez Carrasquilla en 1999 realiza una limpieza y fijación de la policromía y un nuevo candelero de las mismas características que el anterior en madera de cedro.

La dolorosa fue realizada por el imaginero de la población onubense de Higuera de la Sierra, Sebastián Santos Rojas (1895-1977), en el año 1938, según contrato concertado por el propio escultor y el Hermano Mayor en dicha época, Antonio Filpo Rojas. El costo de la nueva obra ascendió a un importe de 3.500 pesetas, según factura de fecha 15 de noviembre del referido año, siendo entregada a finales del mismo y bendiciéndose e imponiéndosele su nueva corona el día 1 de enero de 1939 por Su Eminencia Rvdma., el Señor don Pedro Segura y Sáenz, Cardenal Arzobispo de Sevilla. De esta forma se sustituyó la anterior imagen desaparecida en los trágicos acontecimientos de 1936, y una imagen de una Dolorosa que había procesionado en Málaga y en Sevilla con la Hermandad de Santa Catalina y que fue cedida por su dueño, no gustando a la Junta de Gobierno.

La talla de Sebastián Santos atiende al modelo tradicional de Dolorosa Procesional Sevillana, que es la resultante del proceso evolutivo provocado por los diferentes cambios litúrgicos, culturales y sociales de la iconografía de la Mater Dolorosa desde la Baja Edad Media hasta nuestros días, y que sigue expresando todo un programa teológico de María como Socia Redemptoris., buscando consonancia con la Theotokos definida en el Concilio de Éfeso y refrendada en el de Calcedonia. Se desarrolla, por tanto, como una imagen de candelero para vestir, articulada y donde sólo el rostro, el cuello y las manos están esculpidos, en madera de pino de Flandes, vestida con saya, manguitos, manto y tocado, y portando sobre sus sienes una corona. Su altura es de un metro sesenta y cuatro cm.