El arte sacro es un ámbito que ha enriquecido de sobremanera la Semana Santa tal y como la conocemos actualmente, dotándola de grandes tesoros que han ido perdurando en el tiempo, incluso con siglos de historia, y otros que van viendo la luz.
José Ángel Banegas es un tallista castellano-manchego que en pocos años se ha hecho un hueco entre los nombres de más prestigio nacional en el sector. Le preguntamos en las siguientes líneas por sus comienzos, las obras más importantes del artista y su visión sobre el gremio y la Semana Santa.
– ¿Qué proyectos tiene por delante?
Ahora mismo, aparte de lo que estamos ejecutando para esta Semana Santa, el año que viene terminaremos el trono del Ecce-Homo de Loja (Granada), continuaremos con el paso del Resucitado de Almería, comenzaremos el paso de palio de la Hermandad de los Ferroviarios de Granada, y otros pasos para Peligros y Albox.
– ¿Qué obras suyas podrán verse finalizadas la próxima Semana Santa?

Este año hemos terminado, tras unos años, la canastilla completa de estilo rocalla de la Borriquita de Espejos, también hemos terminado una restauración del Cristo de la Caridad de Ciudad Real tras cuatro años, y también hemos finalizado la talla de la canastilla del Nazareno de Jódar, quedando pendiente la talla de respiradero de Jódar. Finalmente, unos candelabros para el Resucitado de Torredonjimeno.
–¿Cómo valora su evolución profesional con respecto a los años en los que comenzó?
Considero que he evolucionado bastante. No ha sido un camino fácil, ha sido mucho tesón, trabajo y compromiso luchando por un oficio que me encanta desde pequeño. Soy tallista por vocación, y le he puesto mucho interés en mejorar cada día. Los clientes me lo valoran.
– ¿Pensaba que llegaría al punto en el que se encuentra ahora?
Humildemente tengo que decir que nunca pensé en llegar a ser tallista profesional. Tengo obras en sitios muy destacados de España y fuera de ella. Creo que he triunfado, ya que dedicarme al oficio que me apasiona desde que era un niño no es fácil.
– Ya que has comentado lo difícil que es llegar a dedicarte a tu oficio, y has mencionado que no todo ha sido fácil, ¿de qué cosas te arrepientes en estos años?

Honestamente, he de decir que una de las cosas de las que me arrepiento, es que, por determinadas circunstancias, de haber dejado entrar a cierto tipo de clientes que no han valorado y respetado que considero que se merece mi trabajo.
– ¿Qué obra de las que admira le hubiera gustado realizar? ¿Por qué?
Soy un gran admirador de la Semana Santa y de muchísimos pasos. Me gustaría hacer algún día un paso gótico, es uno de mis sueños y anhelos realizar algo así. Uno de mis grandes deseos es poder jubilarme con la gubia en las manos.





