Córdoba, De Cerca, Portada

Entrevista: José Luis Díaz, hermano mayor de la Fraternidad del Santísimo Cristo de la Confianza: “La intención es que esta fraternidad sea algún día una hermandad, nació con esta idea y así la presentó don Francisco. Eso sí, el cuándo no nos preocupa”

Entrevista en la Confianza (parte II)

Nuestra entrevista no había terminado. Se acercaban las doce, la hora del ángelus, y José Luis estaba esperándome. Él es el hermano mayor de la fraternidad del Santísimo Cristo de la Confianza y quien, en ese momento, iba a hablarnos acerca de la novedosa corporación de la Inmaculada. Es humilde, no cabe duda, pues muchas veces me insiste en que solo es uno más y que no quiere protagonismo. El “nosotros” no huye de su boca; todo lo que hacen es en comunidad y fraternidad.

Después de una breve charla, muy interesante por otra parte, tomo una hoja y el bolígrafo y me dispongo a preguntarle lo siguiente:

Desde tu perspectiva ¿cómo surge de nuevo la idea de organizar una fraternidad que rinda culto al Santísimo Cristo de la Confianza?

A nosotros nos llamaron para ayudar en la primera salida del Cristo en su via crucis, y teníamos clara una idea: no se iba a organizar nada en torno a él. Eso fue estando don Manuel, el anterior párroco, quien ha sido durante muchos años un pilar de la parroquia. La salida se había previsto únicamente como un acto parroquial. No obstante, estábamos muy ilusionados y dispuestos a ello.

Ya cuando llegó don Francisco quisimos expresarle nuestras inquietudes sobre el tema, así que quedamos un día con él. Esto no lo hemos contado hasta ahora: se dio la situación de que él vio la misma situación que nosotros, de modo que antes de plantearle nada, él se adelantó y nos lo propuso. Todos nos quedamos sorprendidos. Ambas partes compartíamos el mismo interés y estábamos de acuerdo en los pilares que nos debían sustentar: culto, formación y caridad. Nosotros entendemos que toda corporación debe tenerlos.

Somos parte de la parroquia y, si Dios quiere, seguiremos trabajando por y con ella. De hecho, nuestro nombre lleva a la Inmaculada Concepción, a San Alberto Magno, al Santísimo Sacramento y al Santísimo Cristo de la Confianza. Es decir, todo nos vincula con la parroquia y, además, el Cristo es propiedad de la parroquia. Es algo que tenemos muy claro.

“Todo nos vincula con la parroquia y, además, el Cristo es propiedad de la parroquia. Es algo que tenemos muy claro”

Es un proyecto que ha empezado, pero pretende consolidarse como fraternidad. Y entiendo que, en un futuro, avanzará como hermandad. Pero ¿a medio o largo plazo?

No nos ponemos ningún límite. La idea es seguir trabajando y seguir dignificando la imagen del Cristo, que es nuestra función. Y lo que él quiera será. Que la intención es que esta fraternidad sea algún día una hermandad, pues la verdad es que sí. Nació con esta idea y así la presentó don Francisco en octubre del año pasado [2022]. Eso sí, el cuándo no nos preocupa. Preferimos hacer las cosas bien, demostrar que trabajamos por el Cristo, por la parroquia, por los hermanos. Tenemos mucho interés en crecer y en que la gente disfrute con nuestro proyecto; pero prisa no hay.

“Ciudad Jardín tiene un carácter devocional importante, pero no es un barrio muy cofrade actualmente”

¿Podemos decir que Ciudad Jardín ha dado su primer paso en favor de la Semana Santa?

Ciudad Jardín tiene un carácter devocional importante, pero no es un barrio muy cofrade actualmente. Nosotros queremos canalizar esa fe hacia las cofradías, encauzar esos sentimientos mediante este tipo de corporaciones. Todo eso requiere una planificación y organización que, a todos los efectos, requiere una hermandad. No les restamos la fe en el Cristo, al contrario; tratamos de llevarla más allá. Por eso queremos seguir creciendo. 

Según creemos, el Cristo debe tener una relativa distancia divina que permita que la gente disfrute de la imagen cuando la tiene cerca. Si tratas el respeto hacia la imagen, el día que su feligresía tiene para estar cerca de él se convierte en una fiesta. Eso es lo que queremos: buscar esa fiesta, ese momento de intimidad con el Cristo.

¿Cómo es vuestra relación con el párroco? ¿Tuvisteis algún problema al comenzar?

La relación con don Francisco es muy buena. Nos ha ayudado y respaldado en todo, y le estamos muy agradecidos. Don Francisco es una persona muy perfeccionista. Le gusta cuidar los detalles y hacer las cosas bien. Nosotros estamos encantados. 

Con respecto a la parroquia, hemos tenido muy buena aceptación. Actualmente tenemos más de 130 hermanos en cuestión de tres o cuatro meses. La nómina de hermanos se está engrosando, lo cual no es solo bueno a nivel económico, sino importantísimo a nivel humano; porque consideramos que el patrimonio humano es lo fundamental, después de la imagen del Cristo. Que haya personas que quieran dedicar su tiempo, con lo valiosísimo que es, a este proyecto en torno al Cristo es algo maravilloso.

Es verdad que habrá personas que, después de cuarenta o cincuenta años haciendo las cosas de un mismo modo, pueden sentirse confusas; pero me sorprende mucho que, si bien al principio vienen con ese ímpetu preguntando por qué hacemos las cosas así, después de explicarles el motivo, cambian su opinión y se unen al grupo. Siempre por y para el Cristo, que es lo que la gente quiere.

“Tenemos más de 130 hermanos en cuestión de tres o cuatro meses”

Nosotros simplemente somos una entidad que está gestionando el fervor de la feligresía. Pero el Cristo es propiedad de la parroquia y patrimonio de todo aquel que le tenga fe. Eso lo tenemos muy claro.

Entonces, resumiendo lo que me has dicho hasta ahora, vuestra finalidad actual es canalizar esa devoción de una forma organizada y adaptada a los tiempos actuales

Eso es. La imagen del Cristo en la parroquia va a seguir estando tal cual. Simplemente queremos aprovechar esa devoción que tiene el Cristo para dar un pasito más. Como decía don Francisco, la gente joven es muy importante para la Iglesia. La Semana Santa tiene como virtud que, a través de nuestra cultura actual, quizás de folclore, acerca a la gente a la Iglesia. Por tanto, sirve como herramienta de evangelización destacadísima, y tenemos que explotarla.

Si tienes como fundamento la fe, la mitad del trabajo está ya hecho. Si pones ahora al Cristo en un paso y lo sacas a las calles de Córdoba, estás aumentando el radio de actuación de esa fe que tiene la gente. Entonces, es solo seguir creciendo apoyándonos en esa devoción que ya se tiene para que otros muchos puedan alcanzarla.

“Si tienes como fundamento la fe, la mitad del trabajo está ya hecho. Si pones ahora al Cristo en un paso y lo sacas a las calles de Córdoba, estás aumentando el radio de actuación de esa fe que tiene la gente”

¿Colaboran activamente los miembros de la fraternidad con los otros grupos de la parroquia?

Por supuesto. Todos los que estamos dentro de este grupo, especialmente los miembros de la Junta de Gobierno, tenemos algún vínculo con la parroquia. Muchos, de hecho, nos hemos criado aquí y le tenemos mucha devoción al Cristo desde siembre. Ahora, él ha querido que esto surja.

De hecho, desde hace unos años venimos ayudando al Apostolado de Fátima, encargándonos del grupo de portadores. Un matrimonio que pertenece a la Junta de Gobierno ha participado en el grupo de matrimonios de la parroquia. Hay otros miembros que imparten catequesis en los grupos de niños. Asimismo, hemos ayudado también a Cáritas Parroquial, concretamente esta Navidad, cuando preparamos la llegada de los Reyes Magos. En ese acto se realizó una operación kilo en favor de los más necesitados. Se recaudaron casi 500 kilos de alimentos para Cáritas.

¿Tenéis proyectos propios planificados para este año? ¿Qué objetivos os habéis marcado a medio plazo?

La principal labor que tenemos presente para poder crecer es cuidar el patrimonio humano. Creemos que es necesario trabajar la relación con los hermanos para que comprendan que son importantes. Del mismo modo pasa con los pequeños. Que un niño pueda decir que esta es su fraternidad de toda la vida es algo clave, ya que eso significa que es algo suyo.

También hay objetivos cofrades. Este año, por ejemplo, vamos a estrenar una parihuela para el via crucis del Cristo. Queremos dar un pasito más cada año, y este es el que toca ahora. Así, formamos nuestra propia identidad y acrecentamos un patrimonio que permita dignificar los actos en torno al Cristo. Pero, aunque tengamos esos objetivos materiales, siempre va a ser más importante el hermano.

“Este año, por ejemplo, vamos a estrenar una parihuela para el via crucis del Cristo. Queremos dar un pasito más cada año, y este es el que toca ahora”

¿Qué hermandades os han ayudado? ¿Cómo es vuestra relación con las demás hermandades?

Nos ha sorprendido para bien la acogida de muchas hermandades consolidadas en Córdoba. En el tiempo que llevamos, nos han invitado a la presentación de la Revista de Pasión, nos invitaron a la presentación del cartel de la hermandad del Perdón, a los cultos de diversas corporaciones… Otras hermandades nos han dejado muchos elementos para el quinario y el via crucis sin ponernos trabas.

Nos han dado paso y nos han incluido en todo. Solo tenemos palabras de agradecimiento para ellas. Nos sentimos orgullosos de que, en nuestra ciudad, predomine la generosidad entre las hermandades.

¿Cuántos años lleva celebrándose el via crucis del Santísimo Cristo de la Confianza por Ciudad Jardín?

Lleva ya tres años, aunque sería el quinto si no fuera por los dos años de Covid.

Es un via crucis que tiene mucha aceptación en el barrio y con un cortejo considerable. Sobre esto, ¿qué podrías decirnos? ¿Qué ha significado para la parroquia? 

Para empezar, quiero comentar una cosa que me llamó mucho la atención. La primera vez que nos llamaron para sacar al Cristo, no me imaginaba que iba a ser tan multitudinaria la asistencia. En la parroquia no cabía un alfiler. Las calles estaban llenas. A nivel emocional, yo iba delante de la parihuela y veía personas llorando. Esto te pega un pellizco en el alma. Tras ello, pensamos que la gente se merecía tener esa felicidad y consideramos que era bueno trabajar por ello. De ahí que nos hayamos organizado y estemos esforzándonos por crecer y darle mayor dignidad a los actos en torno al Cristo.

Actualmente tenemos un cortejo bastante nutrido para ser un via crucis, teniendo en cuenta la edad de los devotos y las dificultades que tienen para, por ejemplo, realizar la procesión con un cirio en la mano. Aún así, el via crucis sigue teniendo muchísima repercusión y la gente lo espera con un cariño enorme.

“La primera vez que nos llamaron para sacar al Cristo, no me imaginaba que iba a ser tan multitudinaria la asistencia”

¿Qué me puedes decir de su organización?

Este año vamos a hacer mucho hincapié en la organización interna con el fin de dignificar el acto. En verdad, no se puede llevar a cabo ningún acto sin una organización muy detallada. Hemos repartido papeletas de sitio y tenemos muy bien planificada la salida. Todo ello para honrar el nombre de la parroquia y el del Cristo, demostrando el carácter sagrado del momento. Así también nos aseguramos de que los fieles que salgan tengan ese momento de intimidad y acercamiento personal con él. Queremos velar por eso.

De hecho, y en relación con la organización y las novedades, se colocará en la parroquia una caja en donde todo aquel que quiera podrá depositar sus intenciones. Durante el via crucis, las intenciones ofrecidas se pondrán dentro de una bolsita e irán debajo de la imagen del Cristo. Con esto queremos potenciar esa oración e intimidad de la que hablábamos antes. Creemos que será algo muy bonito.

“Hay una frase en su capilla que es fundamental tanto para nosotros como para toda la parroquia: «Todo lo que pidas al Padre en mi nombre se te concederá. Ten confianza en mí». Esta es, sin duda alguna, la identidad del Cristo”

Para terminar, ¿qué nos puedes decir del Santísimo Cristo de la Confianza?

Lo milagroso que es. Muchas personas nos han contado numerosas historias, todas asombrosas, en torno a la imagen. No quiero desvelar nada por mantener la privacidad de quienes me las han contado, pero invito a la gente a que se acerque a la parroquia y venga a conocer al Cristo. Hay una frase en su capilla que es fundamental tanto para nosotros como para toda la parroquia: «Todo lo que pidas al Padre en mi nombre se te concederá. Ten confianza en mí». Esta es, sin duda alguna, la identidad del Cristo.

Es, por tanto, el lema de la Inmaculada

Sí, y también nuestro. En nuestro escudo está ese In te confido (“En ti confío”) y la mano de Dios, con un estigma, agarrando la mano del hombre, de cualquier fiel que se le acerque. No puede ser de otro modo.

¿Qué tiene que hacer aquel que esté interesado en conocer vuestra fraternidad e, incluso, formar parte de ella?

Puede ponerse en contacto a través de nuestras redes sociales o viniendo un día a la parroquia y preguntando por la fraternidad. Siempre se le atenderá con mucho cariño. De hecho, invito a todos a que vengan a la parroquia el próximo sábado día 25. Será un día muy especial y no deberían perdérselo.

Miro el reloj y mejor no digo la hora. Para nosotros es como si el tiempo se hubiese detenido. La entrevista fue una muestra de fe y devoción primero ante la imagen del Cristo y, después, hacia la Confianza en su Palabra. Como prueba de todo esto, revísese la entrevista. Sin duda, me voy de la Inmaculada feliz y renovado por dentro. La experiencia del Santísimo Cristo de la Confianza, es decir, ese momento de acercamiento y reconocimiento ante Dios crucificado, deja una huella honda en el espíritu. Solo queda invitaros a que comprobéis lo que os digo. Esta tarde, a las 21.00 h, será el solemne via crucis por las calles de Ciudad Jardín. No podéis perdéroslo.