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Entrevista | Juan José Primo Jurado: «El manto de la Coronación de la Macarena es la Capilla Sixtina del bordado»

El director del Instituto Andaluz de Patrimonio Histórico abre la puertas de la reconocida institución a Gente de Paz.

Juan José Primo Jurado habla con firmeza y claridad de la trayectoria del IAPH, los proyectos que destaca en los dos años que lleva en el cargo, la importancia de las restauración para las hermandades y su afecto por las cofradías.

Manto de salida de la Virgen de los Dolores Coronada (Hermandad del Cerro del Águila, Sevilla) actualmente en estudio científico por el IAPH. Foto: Alejandro Sigüenza.

– ¿Qué representa la institución que preside, el IAPH, para Andalucía?

El patrimonio histórico andaluz representa mucho porque es una de las piedras angulares de nuestra tierra. Desde la época prehistórica hasta nuestros días no se puede entender Andalucía sin su patrimonio histórico.

Y el patrimonio histórico está en el alma de los andaluces, pero también en el escaparate de Andalucía y en su riqueza.

Por tanto el IAPH es una entidad que se dedica a investigar, intervenir cuando es necesario y documentar el patrimonio; y a divulgarlo e informar a la gente en el cuidado del patrimonio.

«(…) el IAPH es una entidad que se dedica a investigar, intervenir cuando es necesario y documentar el patrimonio (…)»

– ¿Cómo y para qué nace el Instituto Andaluz de Patrimonio Histórico?

El Instituto Andaluz de Patrimonio Histórico, que cumplió los 30 años de vida en 2020, persigue los fines que comentaba anteriormente.

La consejería de cultura en el 1990 pensó que sería lo ideal que hubiera un instituto especializado en este cuidado del patrimonio.

En el año 2007 o 2008, la consejería vio la posibilidad de que nos convirtiéramos en una agencia pública empresarial como una forma de más agilidad para captar subvenciones europeas y nacionales destinadas a aumentar la plantilla con doctores, acoger subvenciones para proyectos de intervención… Y por eso hoy en día somos una entidad pública instrumental de la Junta de Andalucía como agencia pública empresarial.

Profesionales de la parte textil del IAPH observan el palio de Nuestra Señora del Valle (Sevilla) junto al director, Juan José Primo Jurado. Foto: Alejandro Sigüenza.

– ¿Cuántos profesionales integran el IAPH a día de hoy?

Más de 100, de los que 88 son titulados superiores. Y de esos 88, hay tres decenas de doctores.

Es una plantilla de un nivel altísimo. Puestos de responsabilidad junto al director hay unos 20, y el resto son técnicos de un gran nivel académico, ya que el material que tratamos exige que haya un grado de preparación académica de esa envergadura.

Y luego tres cuartas partes de los titulados son doctores, y más que va a haber porque damos facilidades se hagan el doctorado. Tiene que ser así porque el material que trabajamos exige ese nivel de preparación.

«El IAPH lo integran más de 100 profesionales, de los que 88 son titulados superiores»

– Hay grandes artesanos particulares que ven mermada su actividad laboral al no poder competir con la tecnología y renombre de gigantes de la conservación y restauración con el IAPH. ¿Qué opina al respecto?

Pues que yo no he sentido que haya esa disyuntiva ni esos celos. Por lo pronto, nosotros formamos aquí a muchos de esos artesanos por los talleres de tejidos, pintura, escultura o metales. Sin ir más lejos, por el taller de papel pasan cada año decenas de alumnos que hacen aquí tanto sus prácticas curriculares como extracurriculares. Y muchos pueden presumir después que se han formado en el IAPH con los mejores técnicos.

En segundo lugar, yo creo que Andalucía tiene patrimonio para todo el mundo, para cuidarlo y trabajarlo. De hecho, ahora la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía está sacando unas subvenciones de Arte Sacro. Es la segunda edición en la que las saca. El año pasado fue la primera. Estas subvenciones están destinadas a restauradores privados. Nosotros ayudamos a valorar las fichas de esa partida. Y la consejería la concede específicamente a restauradores particulares.

Por tanto, yo creo que para nada creo que somos competidores por lo que comentaba: Formamos a los futuros restauradores; hay patrimonio para todos; y aparte están las subvenciones al Arte Sacro, que ayudamos a que se asignen a los particulares.

Antes y después de una de las actuaciones de Cyrta sobre una obra pictórica de la colección destacada en el repositorio de la institución. Foto: IAPH.

– Existen empresas que utilizan materiales similares a las de la institución que usted preside, como el microaspirado o las técnicas láser. ¿Ve una competencia real en ellas?

Bueno, esto no es una competención. El IAPH apuesta por la excelencia, y la excelencia significa estar en primera línea de la tecnología, y aquí tenemos los máximos adelantos tecnológicos, que además posteriormente terminarán también teniendo otras empresas.

Pero igualmente apostamos por el servicio, pues estamos al servicio de toda Andalucía.

El IAPH no siente preocupación en ese aspecto, ya que busca ser el primero para mostrar el camino por donde debe ir la investigación, la restauración y el cuidado del patrimonio, que es lo que nos preocupa. Ésa es la excelencia. No ponernos medallas ni querer destacar.

Nuestro orgullo es el trabajo bien hecho, siendo referente nacional a partir de técnicas pioneras, y ayudamos a quien lo necesite para orientarle.

«El IAPH apuesta por la excelencia, y la excelencia significa estar en primera línea de la tecnología (…)»

Efebos de Pedro Abad en el IAPH. Foto: Consejería de Cultura y Patrimonio Histórico de la Junta de Andalucía.

– ¿Cuántos trabajos puede haber realizado el IAPH en estos 30 años?

Incontables. Por ejemplo, tenemos la Guía Digital de Andalucía, que se elabora aquí y tiene más de 1 millón de fichas. Es la enciclopedia patrimonial de Andalucía, con una documentación vastísima, donde se puede consultar cualquier bien de Andalucía con una gran rigurosidad en su diseño.

Luego está el patrimonio inmaterial, teniendo el Altas de Andalucía, donde se encuentran todas las tradiciones, fiestas y costumbres que realmente conforman ese acervo inmaterial de los andaluces.

Y finalmente tenemos el patrimonio de muebles e inmuebles, con piezas patrimoniales de hermandades, de parroquias, etcétera. Son innumerables las piezas que han pasado por aquí, desde el Giraldillo de Sevilla, que es una pieza excepcional de altura; hasta la Virgen de Aguasantas, que podía medir 12 centímetros quitándole el pedestal y la corona.

Hemos tenido en el IAPH desde lo más grande a lo más pequeño, pasando por cuadros de Murillo o Velázquez, el manto de la Macarena que es la capilla Sixtina de los Tejidos; edificios como la Capilla Real de Granada donde están enterrados los Reyes Católicos, Santo Cristo de Málaga o la Capilla del Palacio de San Telmo; hasta las joyas en bronce de los Efebos de Pedro Abad de Córdoba que tenemos ahora.

Serían incontables los bienes muebles o inmuebles que han pasado por el instituto.

«Hemos tenido en el IAPH desde lo más grande a lo más pequeño, pasando por cuadros de Murillo o Velázquez (…)»

– ¿Y hay alguna de esos bienes intervenidos en el IAPH que a usted se le haya quedado en el corazón?

Mi corazón es amplio y tiene muchos amores (risas). Pero de los dos años que yo llevo aquí, reconociendo el gran trabajo que se ha hecho antes, me ha impresionado mucho el palio del Buen Fin de Sevilla, el manto de la Coronación de la Esperanza Macarena que es la Capilla Sixtina del bordado, el conjunto textil de la pieza de los Apóstoles de la Virgen del Rocío (Hermandad Matriz de Almonte), o el techo de palio y las bambalinas de la Virgen del Valle (Sevilla) que ahora tenemos aquí.

Restauración del manto de los Apóstoles de la Virgen del Rocío. Vídeo: IAPH.

Me llamó mucho las atención el Nazareno del Convento de las Clarisas de la calle Águilas (Sevilla), que aquí apoyamos que está atribuido a Juan de Mesa por los rasgos de la talla.

Y luego tirando para mi patria chica, para Córdoba, me quedo con los Efebos de bronce romano del siglo I de Pedro Abad; y con la Virgen de las Angustias, que se restauró unos años antes de que yo llegara aquí, y luce en todo su esplendor en su capilla.

Virgen de la Estrella de Sevilla, restaurada por el IAPH en 2009. Noticia del informativo de Canal Sur Televisión.

– También fue muy sonada la restauración de la Virgen de la Estrella de Sevilla …

Cierto. Yo no la conocí, pero he ido hace un mes fui a la capilla y estuve admirando su restauración.

Todas esas piezas que nosotros restauramos aquí tienen una valor patrimonial absoluto, que hay que defender porque son joyas del arte.

Pero luego tienen un valor patrimonial devocional que no es igual de importante. Cuando nosotros restauramos a la Virgen de la Estrella, un manto o la Cruz de Carey de la O, que acaba de salir de aquí, estamos también cuidando sentimientos. Son Imágenes que llevan prendidas miles de plegarias, y somos muy respetuosos porque estamos restaurando un patrimonio devocional; y por eso ponernos tanto cariño en esto.

«Las Imágenes que restauramos aquí tienen un valor patrimonial absoluto, pero también un valor devocional»

Nazareno del Convento de las Clarisas de la Calle Águilas (Sevilla), atribuido a Juan de Mesa. Foto: IAPH.

– ¿Las hermandades dan más importancia ahora a la conservación y restauración de las Imágenes?

Te puedo responder como cofrade y como director del IAPH.

Las hermandades en general cada vez son más conscientes de que son depositarias de un patrimonio que deben conservar y mantener bien.

Es un patrimonio además que no están en un museo, sino que son piezas de devoción popular que tienen que salir a la calle, que tienen que ir alumbradas y sufrir el desgaste de la cera, el humo … Y me parece muy bien porque para eso fueron creadas, para salir a la calle.

Por ello las hermandades tienen que ser conscientes, y yo creo que lo son, de que ese cuidado del patrimonio va más allá de tenerla en la capilla de sus Titulares; sino que después de salir a la calle tienen que limpiarla y hacer un mantenimiento.

Y luego estamos entidades como el IAPH para ayudarles en ese cuidado del patrimonio, que sin duda alguna es un privilegio pero también una responsabilidad.

«Las hermandades en general cada vez son más conscientes de que son depositarias de un patrimonio que deben conservar y mantener bien»

– Hablemos de las intervenciones en los palios del Buen Fin y del Valle. ¿Qué destacaría en cada caso?

Son dos piezas espectaculares con una carga histórica. El palio del Valle es el más antiguo de la Semana Santa, y el del Buen Fin es la Capilla Sixtina en los palios.

Más allá de representar una ilusión y un revulsivo, nosotros hemos avanzado en nuestras técnicas y nuestro trabajo gracias al Buen Fin; y vamos a avanzar gracias al palio del Valle. Nosotros tenemos unos conocimientos, pero trabajando con esas piezas excepcionales siempre avanzamos en nuestra intervención.

Techo de palio de la Hermandad del Valle en el IAPH. Foto: Alejandro Sigüenza.

Con el palio del Buen Fin empezamos a utilizar las técnicas láser en limpieza y aspirado, que eran pioneras en restauración y lo hicimos en el IAPH.

Y con el palio del Valle también seremos pioneros.

«(…) nosotros hemos avanzado en nuestras técnicas y nuestro trabajo gracias al Buen Fin; y vamos a avanzar gracias al palio del Valle»

Restauración del manto de la Coronación de la Macarena. Vídeo: IAPH.

– ¿Cómo ha sido la intervención del manto de la Coronación de la Macarena?

Hay que decir primeramente que todo lo hacemos de acuerdo con las hermandades, ya sea un trabajo sobre pieza textil, pictórica o escultórica.

Primeramente se hace un estudio de la pieza sobre lo que se le puede hacer, y lo acompañamos de un presupuesto. Todo eso de forma gratuita. Y son las juntas de gobierno los que tienen la última palabra.

Nosotros presentamos las posibilidades, y la hermandad decide, especialmente en el tema de los Cristos y Vírgenes.

En el caso de la Macarena hicimos un estudio muy riguroso, vimos las necesidades que tenía de restauración, la hermandad dio el ok y nosotros nos pusimos con ello.

Hay que aclarar que nosotros somos contrarios al pasado en el IAPH, es decir, que mantenemos siempre la pieza original.

El manto de la Macarena es un manto excepcional. Nosotros lo que hicimos fue primeramente limpiar de cera, pues tenía mucha cera en las partes donde se hacía la levantá y coincidía con los candelabros de cola, aunque no ha sido de las peores piezas que hemos trabajado en cuanto a limpieza de cera.

Lo que sí tenía es muchos hilos sueltos, que hemos fijado y reconstruido. La zona del perno que sujeta la corona estaba muy destrozada, y la hemos reconstruido. Y la blonda la hemos vuelto a poner.

«La zona del perno que sujeta la corona estaba muy destrozada, y la hemos reconstruido»

Ha sido un trabajo completísimo porque como todos saben ha durado 1 año. Pero en resumen se ha basado en fijar, limpiar, restaurar y reintegrar. Y lo hemos hecho con mucho gusto porque estas piezas están hechas para salir a la calle, como decía anteriormente.

Y después de la intervención nosotros hacemos dos cosas: Una conferencia explicativa, como la que dimos a la Macarena en CaixaForum hace unos días; y un mantenimiento anual para ver cómo está la pieza para asesorarle y llevar un control a la pieza para poder detectar cualquier problema antes de que aparezca.

«La restauración del manto de la Macarena se ha basado en fijar, limpiar, restaurar y reintegrar»

Paso del Cristo de la Expiración y la Virgen del Silencio. Foto: Hdad. De la Expiración.

– Y entrando en el plano cofrade, usted es un Cordobés enamorado de la Semana Santa. ¿Qué lo que más le gusta de los 7 días de Pasión en la ciudad de la Mezquita-Catedral?

Soy cordobés y de dos hermandades de penitencia: La Sentencia, de San Nicolás de la Villa; y la Expiración, de San Pablo. Junto a ellos soy de una hermandad de Gloria, la Virgen de Linares.

«Soy de la Sentencia, La Expiración y una hermandad de Gloria, la Virgen de Linares»

Y a mí de la Semana Santa de Córdoba me gusta todo, de la primera a la última. Y donde más disfruto es en la Estación de Penitencia. Salgo en las dos hermandades. En la Sentencia voy de fiscal, y siento un poco de estrés; prefiero el cirio, pero hay que servir a la hermandad y estoy encantado.

Y luego admiro las particularidades de Córdoba porque hay hermandades muy cordobesas, como el Remedio de Ánimas, las Angustias, el Nazareno … Me llama la atención que no haya madrugada, salvo la Buena Muerte, que es una magnífica cofradía.

Me gusta la fuerza patrimonial que tienen las Imágenes, como el Rescatado que es una talla del siglo XVIII, el Cristo de Gracia que es una Imagen Mejicana y de caña.

Me gusta la gente en la calle. Creo que la religiosidad popular es buena porque es nuestra esencia, y las Imágenes son mediaciones del Cristo y la Virgen con la humanidad.

«(…) las Imágenes son mediaciones del Cristo y la Virgen con la humanidad»

Y luego evidentemente me gusta la coherencia. No podemos quedarnos en la calle, el azahar y el incienso. El buen cofrade tiene que ser coherente con lo que está contemplando y ser un buen cristiano. Yo creo que el Cristianismo se basa en 4 pilares: Amor, verdad, justicia y libertad, que es lo que Juan XXIII decía en su encíclica «Pacem In Terris».

«(…) creo que el Cristianismo se basa en 4 pilares: Amor, verdad, justicia y libertad (…)»

La Semana Santa es todo: Desde la vivencia espiritual que yo tengo, a contemplar a la gente en la calle, a contemplar los valores patrimoniales y a contemplar esa coherencia del cofrade.

Solamente tiene una cosa mala la Semana Santa de Córdoba: Que coincide en los mismos días con la Semana Santa de Sevilla (risas). Pero sí puedo visitar a las distintas hermandades de Sevilla y los pasos en sus templos.

Pero quiero presentar desde aquí todo mi respeto a la Semana Santa de toda Andalucía, hasta el último pueblo. Yo creo que es una potencia de la cultura y del patrimonio andaluz que no se puede perder.

– Y ya que ha sacado el tema, ¿qué opina de la Semana Santa de Sevilla?

Es una potencia … Como se vive la Semana Santa en Sevilla de influencia social, de presencia de las hermandades en la ciudad … Eso no lo he visto en ningún sitio.

Y yo me descubro ante el poder patrimonial que tiene la Semana Santa de Sevilla, no sólo por las Imágenes, que son muy buenas aunque Córdoba también tiene Imágenes estupendas; los ajustes, el número de nazarenos … Es impresionante. Y lo bien cuidados que están.

«Yo me descubro ante el poder patrimonial que tiene la Semana Santa de Sevilla (…)»

: Carrera oficial en Córdoba. Foto: Hdad. De la Expiración.

– Volviendo a Córdoba, ¿cómo ve la carrera oficial?

Yo ya lo manifesté en su momento porque tuve una etapa de mi vida en la que fui subdelegado del gobierno en Córdoba.

A mí me parece bien la carrera oficial. Las cofradías tienen que llegar a la Catedral, que es el primer templo de la Diócesis. Y luego valores estéticos del casco antiguo con el barrio de la catedral o la judería, que tiene rincones preciosos para verlos.

Entonces apelando a la responsabilidad de los espectadores, ya que las hermandades son conscientes de la seguridad y el cumplimiento de los horarios, yo sigo apelando por que continúe en el entorno de la catedral.

«Sigo apelando por que la carrera oficial continúe por el entorno de la catedral»

– ¿Y qué opinión le merece la polémica suscitada con la celosía de una de las puertas de la Mezquita por la que transitan las hermandades en Semana Santa?

Era de sentido común abrir la segunda puerta para que se hiciese más fluido el discurrir por la catedral. Así lo creyeron oportuno el Cabildo Catedral, las Hermandades, la Junta de Andalucía y el Ministerio de Cultura. Todos estuvieron de acuerdo.

Ahora la justicia ha emitido un fallo contrario. Por supuesto acatamos la resolución, y me consta que se está en negociaciones entre las partes implicadas para darle una solución a este tema, primando siempre el cumplimiento de la ley y el sentido común.

«Era de sentido común abrir la segunda puerta para que se hiciese más fluido el discurrir por la catedral»

Cristo de la Sentencia de Córdoba, una de las principales devociones de Juan José Primo Jurado. Foto: Hdad. De la Sentencia.

– Para finalizar, ¿qué le pide usted a sus titular?

Ahí tiene a mi Titular, el Señor de la Sentencia. Lo tengo aquí presente en mi despacho, y también le hago una visita a su capilla cuando voy a Córdoba.

La otra hermandad es la del Cristo de la Expiración, que es un crucificado del que tengo también un cuadro en el apartamento donde vivo aquí en Sevilla; e igualmente voy a verlo cuando estoy en Córdoba.

¿Qué le pido a ellos? No defraudar en este tiempo que estoy en el IAPH no defraudar a quienes han confiado en mí para un lugar de tanto prestigio; no defraudar a los trabajadores que están aquí; y dar la mejor versión de mí cada día, al servicio de los demás.