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Entrevista | Leandro González: “Andalucía ha sido y sigue siendo tierra de grandes vestidores”

El Arte del vestir a la Virgen se ha convertido en uno de los oficios más valorados por los cofrades, como parte fundamental de la culminación de una talla devocional

Es por ello que Gente de Paz entrevista a uno de los grandes profesionales de este apasionante mundo, Leandro González Ruiz, quien da las claves sobre sus comienzos, los Imágenes a las que atavía, su experiencia como músico de la Banda de la Puebla del Río o las vivencias de Semana Santa

Nuestra Señora de la Soledad Coronada de Coria del Río, vestida por Leandro González.

• Usted se ha convertido en uno de los vestidores más demandados en estos años. ¿Cómo se siente al ser reconocido en este oficio?

Sentirse valorado en cualquier labor que uno desempeñe es motivo de alegría, más aún, si dicho menester se realiza con pasión y mucho amor, en este caso, a la Madre de Dios.

“Sentirse valorado en cualquier labor que uno desempeñe es motivo de alegría (…)”

• En 2021 aterriza en las cofradías de Penitencia de Sevilla capital vistiendo a la Virgen de la Estrella, y hace unas semanas fue nombrado para este cometido con la Encarnación de San Benito. ¿Qué supone vestir a imágenes de esta grandeza artística y devocional?

Sin duda, supone un sueño que se cumple… De pequeño, al igual que ahora, era cofrade los trescientos sesenta y cinco días del año. Coleccionar estampas, ver archivos en VHS o leer enciclopedias de Semana Santa, eran mis mayores y mejores pasatiempos; y en ellos La Estrella y La Encarnación (entre otras) tenían un lugar preferente.

Leandro González es el vestidor de María Santísima de la Estrella (Sevilla) desde hace un año.

“Vestir a la Estrella y a la Encarnación de San Benito supone un sueño que se cumple”

Precisamente, en mi hermandad, siempre se ha mencionado mucho a La Encarnación de San Benito y la Estrella de Triana, por el parecido o ciertas similitudes con mi Virgen de los Dolores de La Puebla, motivo por el cual las sigo desde mi infancia. 

Nuestra Señora de la Encarnación Coronada (Sevilla), ataviada por primera vez por Leandro González.

A esto, le sumo que la próxima Semana Santa de 2023, cumpliré mi mayoría de edad en mi Banda Municipal de La Puebla del Río y por tanto 18 años tras “La Palomita de Triana”. Ya comprenderá que la ilusión es el sueño cumplido del que le hablaba…

“(…) La próxima Semana Santa de 2023, cumpliré mi mayoría de edad en mi Banda Municipal de La Puebla del Río (…)”

• Hace unos días además tuvo el honor de ataviar a la Virgen de las Penas de Cádiz para los actos de la Coronación Canónica. ¿Cuánto tiempo lleva ataviando a la Imagen y qué ha supuesto para usted este acontecimiento? 

En el verano de 2019, fue cuando, tras hablar con varios miembros de la junta de esta hermandad, vengo a Cádiz a prendarme de la arrebatadora mirada de la Virgen de las Penas y a formar parte de una FAMILIA, de la que me hacen sentir parte y de qué manera…

Nuestra Señora de las Penas (Cádiz) ataviada para su Coronación Canónica por Gonzalez el pasado 14 de agosto.

Sin duda, ha sido un verdadero honor y un placer inmenso ser partícipe de estos actos históricos para la Hermandad, para Cádiz y para la Andalucía cofrade. 

“(…) Ha sido un verdadero honor y un placer inmenso ser partícipe de estos actos históricos para la hermandad, Cádiz y la Andalucía cofrade”

No todos los días se tiene el privilegio de estar a solas con la Madre de Dios en una catedral capital, para una coronación canónica.

Hemos nombrado tres de las Titulares Marianas en las que ejerce el centenario oficio, pero son muchas otras las que cuentan con su buen hacer en el vestir. ¿Hay alguna de ellas con la que se emocione especialmente?

Mi devoción de cuna y la Virgen de mi familia y de mis sueños, es la Virgen de los Dolores de La Puebla…

Diversos cambios de la Virgen de los Dolores de la Puebla del Río, ataviada por Leandro González.

Pero cada vez que me pongo ante una imagen de la Virgen, tengo claro que estoy con La Madre De Dios, para que su presentación, sirva, de algún modo, para invitar al fiel a la oración.

Cada imagen, cada cambio y cada grupo de personas que forman las hermandades es especial y me emociona que deleguen en mi persona una labor tan íntima y delicada.

“Cada imagen, cada cambio y cada grupo de personas que forman las hermandades es especial (…)”

¿Piensa usted Andalucía ha sido o es tierra de grandes vestidores?

Rotundamente, sí. Ha sido y sigue siendo.

En Sevilla y en Andalucía, tenemos la gran suerte de haber contado y de contar en la actualidad con gente muy preparada, que son capaces de acabar a las imágenes con sus manos, creando escuela y estilos según la provincia.

La actualidad goza de una gran salud en cuanto al menester del vestir se refiere.

Grandes profesionales y amigos con los que tengo la suerte de compartir momentos, consejos y anécdotas que guardan en sus recuerdos con los grandes maestros que nos antecedieron, que ya no están con nosotros y que tanto bien hicieron y nos dejaron a modo de archivo escrito y fotográfico.

El Arte de vestir a la Virgen es un bien efímero que ahora se valora de una forma en la que siempre debería haberse valorado.

“El Arte de vestir a la Virgen es un bien efímero que ahora se valora de una forma en la que siempre debería haberse valorado”

Antonio Bejarano, Joaquín Gómez Serrano, Javier Hernández, Antonio Sanabria, Álvaro Abril, Jorge Heredia… y un sin fin que me dejo en el tintero y con los que comparto, lo que digo antes arriba… Consejos, momentos, vivencias… Que me enriquecen y que me hacen crecer como persona.

Pepe Garduño, uno de los mejores vestidores de Andalucía en el siglo XX, ataviando a la Macarena hace varias décadas.

• ¿En qué se diferencian los grandes profesionales actuales de los maestros del vestir a la Madre de Dios en siglo XX, como Fernando, Paco Morillo, Pepe Asián o los Hermanos Garduño?

Pues no creo que sean diferencias como tal sino una adaptación a los tiempos que nos toca vivir a cada uno…

Pero sin duda, si tengo que apuntar algo que fuera característico de otros tiempos, señalaría sin duda la vaporosidad y la naturalidad con las que se dotaban a las imágenes, con unas desmesuras que hoy se hacen con unas medidas, como digo antes, acorde a los tiempos que corren.

“(…) Si tengo que apuntar algo que fuera característico de otros tiempos, señalaría sin duda la vaporosidad y la naturalidad con las que se dotaban a las imágenes (…)”

Virgen de la Estrella de Dos Hermanas (Sevilla), vestida por Leandro González.

• ¿Qué destaca de su aprendizaje en este arte y las personas que han contribuido a transmitirle el oficio?

Siempre me he considerado un poco autodidacta, aunque sí que es verdad, que mi infancia ha sido en torno a la Madre De Dios y a los artistas que la han vestido desde mi niñez hasta que un día, Ella me hizo su vestidor.

“Siempre me he considerado un poco autodidacta, aunque mi infancia ha sido en torno a la Madre De Dios y a los artistas que la han vestido (…)”

Con Miguel de los Reyes y con mi Virgen de los Dolores, comencé a escribir en la historia de mi mente, vivencias que jamás olvidaré…

Con Diego Colchero y mi Patrona, La Virgen de la Granada, también grabé a fuego, consejos que me vienen a la mente en cada cambio…

Y en un periodo más corto de tiempo, tuve también la suerte de estar junto a José Antonio Grande de León, mientras cambiaba a mi Virgen de los Dolores, del que también aprendí de sus técnicas y consejos…

“(…) Tuve también la suerte de estar junto a Jose Antonio Grande de León, mientras cambiaba a mi Virgen de los Dolores, del que también aprendí de sus técnicas y consejos… ”

Siempre digo que mi maestra en esto es la Virgen Santísima, pero sería un error obviar lo que de ellos he aprendido…

Nuestra Señora de los Dolores de La Puebla del Río (Sevilla), vestida por Leandro González.

¿Recuerda la primera vez que vistió una Imagen de manera profesional?

El mejor recuerdo que guardo de la primera vez que tuve el valor de ponerme delante de una imagen totalmente desprovista de ropa, es el de cuando inesperadamente me llamaron para vestir a mi Virgen de los Dolores de La Puebla… Algo que es tan emocionante como indescriptible. 

“El mejor recuerdo como vestidor fue cuando me llamaron para vestir a mi Virgen de los Dolores de la Puebla. Es Algo tan emocionante como indescriptible”

Con tan solo 16 años, le eché valor para cumplir lo que Ella misma me tenía preparado.

¿Tiene algún ritual antes de vestir a la Virgen? 

Besarle la mano, en la medida de las posibilidades y rezar por los míos y por los que allí estamos con Ella.

• Ya finalizando y pasando a la temática cofrade, ¿cómo vive usted una Semana Santa normal?

Un poco caótica pero siempre disfrutando al máximo de lo que espero con ansias todo el año.

Se pasa entre Flores, velas, cambios de vestimentas y procesiones con mi Banda Municipal de La Puebla del Río.

Detalle del uniforme de la Banda Municipal de la Puebla del Río, a la que pertenece el entrevistado.

• ¿Le gusta más ver las procesiones en la carrera oficial o buscarlas por sus barrios o el centro de Sevilla?

Soy muy mal cofrade de calle… Por eso, aunque alternando, prefiero vivirla tras un paso de palio, con mi banda y mi clarinete y con respecto a la carrera oficial, tengo la gran suerte de pasar por ella, tras la Encarnacion de San Benito.

“Prefiero vivir la Semana Santa tras un paso de palio, con mi banda y mi clarinete”

¿Qué siente al ver alguna de las Imágenes que viste en la calle?

Pues emoción, pero sobre todo por la gratitud de sus devotos. Sin duda es la mejor recompensa que tiene este trabajo.

Leandro González es el vestidor de la Virgen de la Soledad de la localidad sevillana de Bollullos de la Mitación.

• Y finalmente, ¿cómo le gustaría que le recordaran las siguientes generaciones de vestidores?

Pues, sinceramente no creo que tenga méritos para ser recordado..

“(…) Me gustaría que lo hicieran como alguien que amó y respetó profundamente a la Madre de Dios, que estuvo a su servicio como mejor supo hacerlo (…)”

Pero si tuviera que ser así, me gustaría que lo hicieran como alguien que amó y respetó profundamente a la Madre de Dios, que estuvo a su servicio como mejor supo hacerlo y que siempre creyó que en el cielo me estaría junta a Ella, si así lo tuviera a bien, hasta la eternidad.