Esta es la durísima carta del hermano mayor dimisionario de Los Panaderos al Delegado Episcopal, denunciando la «acción» del director espiritual y las amenazas recibidas

La auténtica tempestad que se vive en el seno de la hermandad y de Los Panaderos desde hace años que vivió un nuevo episodio con la dimisión en pleno de toda la Junta de Gobierno de la corporación, desvelada este lunes, ha vuelto a experimentar un pasito más en las últimas horas, en el sendero de división y enfrentamiento en el que se halla sumida la cofradía. El programa radiofónico de la radio televisión pública andaluza, el Llamador, ha difundido hace unos minutos la carta que el hermano mayor dimisionario, Ángel Corpas, ha remitido a la autoridad diocesana competente anunciando su dimisión y las razones que le han llevado a adoptar esta medida.

En la misiva, fechada el 14 de febrero y dirigida al Delegado Episcopal para los AsuntosJurídicos de las Hermandades y Cofradías,

Corpas reconoce «haber cometido errores, como todo ser humano, en cuanto a la no consignación en el listado A, del nombre de XXX que me indica en su decreto y que si aparece en el listado A con el número de orden 142. Pero no voy a recurrir nada más, ya que tengo claro que el motivo no es otro que una decisión que ha tomado, unilateralmente. Esto no tiene ningún sentido, no así, de esta forma. Por lo visto pesa muchísimo más la decisión de quien comete la falta que las explicaciones que yo pueda dar. Llevo los tres últimos años de mandato justificándome ante personas que, en realidad, no aportan ni suman absolutamente nada, sino todo lo contrario. Este no es el servicio que yo debo prestar a mi Hermandad y a mis hermanos. Si estoy desamparado en estas cuestiones, no puedo ofrecer amparo a los hermanos y hermanas de esta Corporación, y créame me he dejado literalmente la piel y mi salud en ello, pero los resultados no son los que yo esperaba».

«Lo que quiero dejar de todo y cualquier punto despejado -prosigue la carta- es que, esta Junta de Gobierno y en particular la secretaria y yo, que formamos parte de la mesa electoral, hemos podido cometer errores, eso si nunca intencionados, con lo cual, la sospecha que se deduce de su escrito nombrando irregularidades, dejamos claro que nunca, en ningún momento, han sido intencionados y digo todo esto porque tenemos suficientes datos y comunicaciones para afirmar que es lo que se está dejando entrever».

«Con respecto a lo del voto de correo -prosigue-, cumplimos escrupulosamente lo que nos dijo el Señor Delegado Episcopal, lo puede Ud. comprobar en el otro listado correspondiente a la mesa B también, los nombres que aparecen debajo de los votos de correo son los votantes de los componentes de las mesas y del personal de vigilancia que una vez cerradas las puertas procedieron a emitir su voto, que tal como nos dijeron debían ser los últimos que tenían que votar. Pero bueno, no es el objeto de este escrito».

«Ahora bien, -continua- vuelvo a repetir, quiero dejar claro que estamos libres, no sólo de toda sospecha sino de cualquier responsabilidad que derive del resultado de las elecciones del 25 de octubre, habida cuenta que teníamos a un Delegado Episcopal, que era quien se encargaba de recepcionar los DNI, y al final incluso de contar los votos y que, por supuesto, firmó un acta sin ninguna incidencia y sin reseñar absolutamente nada».

Corpas añade que «por todo ello, quiero comunicarle que, no podemos seguir sosteniendo esta situación, que además, no ha sido provocada por esta Junta de Gobierno, sino todo lo contrario, no se trata de luchar contra los elementos, se trata de tener una vocación de servicio, de trabajar por y para la Hermandad, pero un grupo de personas, entre las que se encuentra el Sr. YYYY se ha empeñado en que no sea así. Yo no puedo ni quiero estar en una batalla continua. No hace falta que le diga, porque Ud. ya lo sabe, y además lo tiene por escrito en el recurso de impugnación que YYYY fue el instigador de toda esta situación como indicaba en su primer punto de alegación, pero además tengo muchísimas más razones para afirmar que está deseando de que nos vayamos de esta Junta de Gobierno, pues lamento decirle que lo ha conseguido».

Llegado a este punto, Corpas anuncia que «como Hermano Mayor presento mi dimisión, firme e irrevocable, ante los hechos acaecidos». Y aporta «unas pinceladas a groso modo de todo lo que hemos tenido que soportar y siempre en silencio y con discreción:

El 11/02/2025 el Sr. XXXX viene a revisar las cuentas, con una actitud beligerante y termina confesando que están al tanto de que les solicitó la entrada de una gestora en nuestra hermandad. Creemos que al menos, podría habernos informado y dado alguna explicación al respecto. Desde luego no lo ha hecho».

La carta explica que «el último cabildo de Sres. Oficiales al que asistió, como Director Espiritual fue el del día 24 de Enero de 2024». Y afirma que «hemos estado «en la palestra» constantemente, le explico: antes de que Su Ilma. nos enviara la resolución de un escrito, y yo como Hermano Mayor tuviera que informar a mi Junta de Gobierno, el Sr. componente de a la sazón y hermano de esta Hermanad, ya estaba al tanto de la resolución del decreto de fecha 3 de enero de 2025 (s/nº de prot. 14/25)».

«Tenemos muchas más situaciones para justificar el trato que hemos estado recibiendo -desvela-, pero como siempre le he dicho, los trapos sucios se lavan en casa, ahora bien, el objeto de este escrito tiene que estar debidamente justificado y por eso se lo comento».

En otro orden de cosas y «ateniéndome al decreto, Corpas anunvia que: «la Sra. Secretaria y yo, asumimos los errores cometidos, siempre errores humanos y sin ninguna intención. No vamos a tolerar, bajo ningún concepto, que pueda caber el más mínimo resquicio de sospecha de manipulación o cualquier otra arbitrariedad con respecto al procedimiento electoral».

Corpas afirma que XXXX «se posiciona desde el primer momento a favor de un hermano expedientado que es el Sr. D. YYYY que le recuerdo que él sí está expedientado por haber manipulado dos votos en cuestión, cuando lejos de cambiar su actitud, continúa instigando y provocando en los Cabildo de Señores Oficiales a los que asistió nuestro Director Espiritual, que cabe decir, no atendía a lo que estaba sucediendo sino, que, en todo momento, estaba pendiente de su ordenador portátil, llegando a amenazar al Cabildo en cuestión, con presentar ante Palacio Arzobispal, un informe de 23 páginas en favor del hermano expedientado y en contra del citado expediente. De estas amenazas hemos recibido unas cuantas por su parte».

Corpas enfatiza que «particularmente, me amenaza, poniendo en cuestión la validez de los miembros de la Junta de Gobierno, aun, desconociendo hasta sus nombres, con solicitar una gestora, de lo cual tiene constancia con fecha 21 de diciembre de 2021».

La carta asegura que «en reiteradas ocasiones hemos requerido por diversos medios su informe, como Director Espiritual, para la aprobación de la Reforma de Reglas, de conformidad a lo preceptuado en las Normas Diocesanas, que como Su Ilma. sabe no llegó nunca a producirse a pesar de los diversos requerimientos. Finalmente a una semana vista para el traslado de la imagen de María Santísima de Regla para la realización de sus cultos de Reglas, como bien conoce, debimos subsanar a petición suya dicha falta del citado informe con un certificado emitido por Secretaría, en el que se indicaba que no se habían visto afectos los apartados relativos a los cultos o atribuciones del Director Espiritual».

«Lo mismo sucedió con el informe de idoneidad de los candidatos para las pasadas elecciones -prosigue-, que, precisamente, en la reunión, que tuvimos con Su Ilma., él mismo comentó que no lo había hecho por dos razones, porque no tuvo tiempo (los plazos los marcan las Reglas y las Normas Diocesanas, y él tuvo conocimiento automáticamente por correo electrónico la misma noche que se aprobó por el Cabildo de Sres. Oficiales las candidaturas) y porque, además, en realidad sólo conocía a dos o tres miembros, dado que no se sabía ni los nombres de los componentes de ambas, siendo los de una de ellas en su mayor parte, miembros de la actual Junta de Gobierno».

Corpas menciona también, «que, tras solicitar, en cuatro ocasiones, por escrito, la autorización para la realización de un besamanos extraordinario, alentado y sugerido por sugerencia del Sr. Arzobispo en su misiva del pasado mes de Junio de 2024, con motivo del II Congreso de Hermandades y Piedad Popular, a tres días de la realización, dio su negativa por escrito, aduciendo que dado que no habíamos sacado plazas de congresistas para dicho Congreso; a lo que se le respondió, que ese dinero junto con el resto recaudado fue destinado a las victimas de la Dana a través de Cáritas Diocesana, en cuestión 3000 euros. No importó, nos quedamos sin Besamanos».

Y añade que «también prohibió a dos días vista, sin el Visto Bueno del Vicario General, la realización de la representación del Cartero Real para los más pequeños, como viene haciéndose desde hace más de 20 años con el beneplácito de todos los Directores Espirituales que le han precedido, siempre con el orden, decoro y respeto a la casa del Señor, lugar donde se realizaba».

La carta explica que «el pasado 11 de febrero de 2024, se celebró el Cabildo General Extraordinario de Reforma de Reglas, al que no pude asistir por problemas de salud, pero se, al igual que su Ilma., que D. XXXX para consultarle si el hermano expedientado, D. YYYY le hizo una llamada de teléfono podía asistir al Cabildo, que por cierto, comenzó una hora más tarde (está recogido en su correspondiente acta), porque el hermano expedientado quería entrar (ya tenía sus derechos suspendidos) y por supuesto, mi Junta de Gobierno se negaba, no así el Sr. que debido a su empeño, terminó por hacerle una Ilamada telefónica a Su Ilma. con la intención de que le diera el Visto Bueno. Con el resultado de su contestación y la negativa de la Junta de Gobierno, conseguimos que se respetara lo estipulado, en contra, totalmente, de la opinión del Sr. XXXX».

Corpas afirma que «a esta situación hemos llegado por la actitud contraria, en todo momento, de D. XXXX y esta es la única razón que admitimos de haber llegado a este punto; ya que la frase de su escrito «… no hacen conveniente desde el punto de vista pastoral….» pone de manifiesto lo que anteriormente le he citado. Este Sr. ha tomado parte manifiesta y claramente hacia un grupo de hermanos que no han hecho más que entorpecer en todo momento el discurrir del diario de una Hermandad. Un Director Espiritual que, desde luego, lo que no ha hecho en ningún momento ha sido atendernos espiritualmente, no le digo ya de forma presencial, que no se le ha visto en meses y meses, limitando su «labor pastoral» a acudir unas 20 veces en total a oficiar una misa, llegando casi a la hora en punto y marcharse acto seguido deprisa y corriendo desde el pasado Miércoles Santo hasta hoy, no ha llegado a reunirse ni una sola vez con la Diputación de Formación para interesarse por el programa formativo, no ha participado en ningún retiro pastoral de los organizados, no ha mostrado el mas mínimo interés por la labor formativa y catequética desarrollado por nuestra Hermandad a través de las Diputaciones de Formación la cuál le ha solicitado repetidas reuniones para establecer el plan formativo, con Juventud o Caridad desempeñadas conjuntamente con nuestra Parroquia (mencionar que las catequesis de Comunión, de post comunión y de confirmación que la Hermandad desempeña, han sido llevadas siempre bajo el amparo del Sr. Párroco».

«Personalmente -continua Corpas- he sentido el abandono, la desatención y el menosprecio por parte de la Iglesia en la persona de este Señor, y este sentimiento no he sido el único en padecerlo, sino que ha dejado abandonada y desatendida no sólo a nuestra Junta de Gobierno, sino también a hermanos que le solicitaron su ayuda, me consta que en algunos caos por escrito y no los atendió nunca, en alguna ocasión les contestó (al que le contestó, a otros, ni siquiera eso) que lo iba a dejar para más adelante (hecho éste del que hace ya más de un año y que nunca se produjo)».

«Con respecto a las pintadas realizadas tanto en la puerta de la Capilla como en el domicilio particular del Teniente de Hermano Mayor, D. YYYY informó al grupo de hermanos al que apoya, de secretos de cabildo de oficiales, y conocemos al autor de las mismas porque en Cabildo de Oficiales se comunica que las cámaras de seguridad de la fachada, estaban sin funcionar, cosa que no era cierta, hecho éste que él debió comunicar al autor ya que, creyendo que no funcionaban, actuó de nuevo esa misma noche casualmente y fue cuando se le descubrió. De todo ello hay pruebas en mensajes de Whatssapp».

    «Todo y más hemos tenido que soportar, sin siquiera tener la oportunidad de quejarnos, por lo delicado de la situación, y el respeto a la Iglesia, pero creo que ha llegado el momento de que Su Ilma. sepa el por qué de la decisión que he tomado», subraya Corpas.que concluye su contundente carta dejando constancia de que «todo lo anteriormente expuesto es exclusivamente de mi responsabilidad, dejando al margen a mi Junta de Gobierno, aunque es conocedora de los hechos».