Sevilla

Estampa histórica en San Roque

Durante este fin de semana puede contemplarse al Santo Crucifijo de San Agustín como protagonista de una insólita estampa. Con el velo de tinieblas, elemento simbólico que lució durante buena parte de los siglos XVIII y XIX, podemos contemplarlo rodeado además de elementos que nos trasladan a tiempos pasados. Por ejemplo, el querubín a los pies, una iconografía que se extendió en gran parte de los crucificados de entonces. A sus pies, el busto de la dolorosa. Un escenario con el que la priostía ha querido hacernos viajar hasta la centuria decimonónica y mostrarnos cómo se encontraba la anterior talla del crucificado en el monasterio de los agustinos.

También se ha tomado como referencia la pintura que recoge la procesión de rogativas de 1737 que contó con la participación del Cristo de San Agustín. Como podemos observar, a sus pies, aparece un serafín, ángel de seis alas, que formó durante centurias parte de la iconografía, y que son los ángeles que están más próximos al Señor. El que podemos ver en la iglesia de San Roque, un querubín, de dos alas, es obra del escultor Pablo Lanchares.

En cuanto al velo de tinieblas, se encuentra partido en dos, y simboliza el velo del templo de Jerusalén, que se rompió en dos partes al morir Jesús, pues con la muerte del Salvador, Dios se reconcilia con el mundo. Con la muerte en la cruz de Jesús, el velo del templo de Jerusalén, termina rasgándose, pues ya Dios no solamente es Dios de los judíos sino del mundo entero, obrándose además el milagro de la redención.

 

 

Suscríbete

Introduce tu correo electrónico para recibir todas las novedades. 


Powered by WordPress Popup