Carmen Bernal asume el legado de su padre dando continuidad al ambicioso proyecto del misterio de la Sagrada Lanzada de Elche
Alcanzar la unción es un intangible que solo está al alcance de los elegidos. En la imaginaría hay casos donde esa cualidad resalta, como es el caso del imaginero cordobés, Antonio Bernal, y como también está consiguiendo su hija Carmen.
Esta última ha explicado en la entrevista concedida para Cofrades 24/7, que “es complicado diferenciar cuándo estás realizando una escultura a una imagen procesional”.
El ejemplo
En ese sentido, Carmen ha puesto un ejemplo esclarecedor, al reconocer que “la primera Virgen que modelé -que fue aquí, un trabajo de taller-, la miro y es una escultura, no expresa, no tiene”.
Si bien, la imaginera ha repuesto que “eso es algo que he ido aprendiendo y cuando vas haciendo las siguientes buscas esa unción y sientes cómo la imagen te puede llegar a transmitir esas emociones”.
Ello para concluir que, de no ser así, las tallas “son meras esculturas sin la unción, lo espiritual”. Pero ha insistido en que “es complicado” alcanzar esa meta.





