Eduardo Capdevila y equipo de capataces había convocado para este jueves, a las 21:00, a todo aquel interesado que quisiera portar a la Virgen de la Inmaculada el próximo 7 de diciembre. Se trata de la Virgen de los jóvenes, puesto que todo, desde su organización el montaje, negociar con la banda y llevarla a la Catedral lo hacen los jóvenes cofrades de Córdoba.
Cuando la Virgen salía desde San Basilio en 2015 y 2016 también estaba ya Capdevila al frente, donde su cuadrilla se definía como una “cuadrilla de amigos”. Lo sigue siendo, pero ahora se ha ampliado al reconocerse la labor que desempeña el joven de 23 años junto al equipo de Ángel Carrero en las hermandades del Traslado al Sepulcro y la Expiración como contraguía. La procesión, dirigida por la Vocalía de Juventud, llevará a la Virgen a la Santa Iglesia Catedral para que presida allí la Vigila de la Inmaculada que se celebra en su día.
Se trata de una imagen realizada en Granada en el año 1660, que fue restaurada en 2015 ya que se encontraba en un alto estado de deterioro. Una intervención que consistió en la recuperación del rostro, el cabello, la túnica dorada y policromada, así como la corona de ángeles que rodean la nube y la media luna, entre otros.
La restauración que coincidió con la de la imagen de San Fernando, obra de finales del siglo XVII, de autor anónimo, que se encontraba con grandes faltas de policromía y ausencia de sus dedos y también se halla en la parroquia cordobesa. Ambas restauraciones fueron sufragadas gracias a la colaboración económica de las tres hermandades de la parroquia, así como a donaciones de los fieles y fueron llevadas a cabo por los restauradores Manuel Ángel González Aranda y Francisco Gracia.





