Expiración convoca a sus hermanos para el traslado de la Virgen del Rosario

La Hermandad de la Expiración celebrará el próximo viernes, 25 de septiembre, el solemne traslado de Nuestra Señora del Rosario en sus Misterios Dolorosos Coronada hasta el altar de cultos de la Real Iglesia de San Pablo, un acto que se sitúa como antesala de los cultos que la corporación dedicará a su Sagrada Titular.

La ceremonia dará comienzo a las 21:00 horas y tendrá como escenario la Real Iglesia de San Pablo. La imagen será conducida hasta el altar mayor del templo, donde permanecerá expuesta con motivo de los próximos cultos en su honor, convirtiendo el espacio sagrado en el lugar destinado al encuentro de la comunidad de hermanos en torno a la devoción a la Virgen.

Un encuentro cercano con la Madre

Más allá de su dimensión litúrgica, el traslado constituye también un instante especialmente íntimo para el devoto, una de esas ocasiones en las que la cercanía de la imagen permite detener el paso cotidiano y buscar, desde el silencio y la oración, un encuentro personal con la Madre. La proximidad de Nuestra Señora del Rosario, ya situada en el altar mayor, ofrece al fiel la posibilidad de contemplarla con sosiego, elevar ante Ella sus plegarias y permanecer unos instantes en esa comunicación íntima que nace de la devoción.

Es, por tanto, un momento en el que la mirada del devoto y la imagen de la Virgen encuentran un espacio de recogimiento. El traslado, aunque sencillo en su desarrollo, adquiere así un significado especial para quienes viven la hermandad desde la fe, porque cada movimiento que conduce a la Titular hasta su altar de cultos anuncia también la llegada de unos días en los que la oración, la veneración y la convivencia fraterna ocuparán un lugar central.

Convocatoria a los hermanos

La corporación ha convocado a los hermanos que deseen acompañar a Nuestra Señora del Rosario en sus Misterios Dolorosos Coronada durante este solemne traslado. Para ello, deberán encontrarse a las 20:45 horas en la Casa Hermandad, quince minutos antes del comienzo de la ceremonia.

Con el propósito de favorecer la correcta organización de la cita, la hermandad solicita a los hermanos interesados que confirmen previamente su asistencia mediante correo electrónico o WhatsApp. Esta comunicación permitirá coordinar la participación de quienes quieran acompañar a la Santísima Virgen en un acto que abrirá el camino hacia sus próximos cultos.

Así, la tarde-noche del 25 de septiembre tendrá en San Pablo uno de esos momentos en los que la tradición cofrade adquiere una dimensión particularmente cercana: la Virgen abandonará su ubicación habitual para ocupar el altar preparado para Ella, quedando en el altar mayor de la Real Iglesia de San Pablo durante los cultos en su honor. Será allí donde, durante estos días, el devoto pueda acercarse a Nuestra Señora del Rosario Coronada, contemplarla detenidamente y encontrar, entre la quietud del templo y la oración, ese instante íntimo de encuentro con la Madre.