Portada, Sevilla

Facua cuestiona el procedimiento del Consejo para perjudicar a 1.149 abonados de la calle Sierpes

Supone alrededor del 20% de las existentes

La asociación de consumidores Facua ha mostrado su rechazo al procedimiento elegido por el consejo de cofradías de Sevilla para elimina 1.149 sillas de abonados en la calle Sierpes de la Carrera Oficial a partir de la próxima Semana Santa. Un procedimiento que ha tildado de cuestionable. Si bien el Consejo ha esgrimido “razones de seguridad”, Facua entiende que debería ser el Ayuntamiento, responsable de la cesión del suelo en el que la Carrera Oficial se desarrolla, el encargado de implementar la normativa precisa para que no se perjudique a ciertos usuarios de manera “arbitraria”.

Entre las cuestiones que generan duda a Facua se encuentra el hecho de que se hayan elegido de antemano a 1.149 usuarios en lugar de incluir en un sorteo a la totalidad de abonados de la zona así como cuáles serán los derechos que les amparan, a efectos de reconocer su antigüedad en el nuevo enclave en el que se les sitúe.

El Consejo General de Hermandades y Cofradías de la ciudad de Sevilla ha presentado este martes el proyecto de remodelación de la calle Sierpes, que se va a efectuar de cara a la próxima Semana Santa por estrictos motivos de seguridad y que cuenta con el aval del Ayuntamiento de Sevilla y el CECOP. La decisión incluye la eliminación de 1.149 sillas en el citado tramo, lo que supone alrededor del 20% de las existentes, ya que en la actualidad hay unas 5.000 sillas abonadas en Sierpes.

Declaraciones de Paco Vélez

Para reubicar a las personas que pierdan sus abonos, el Consejo dispone en la actualidad de 950 sillas repartidas por la carrera oficial, incluyendo la Avenida, la Plaza Virgen de los Reyes y también algunas en la Campana e incluso en la calle Sierpes, a las que se añadirán las que queden libres durante el proceso de renovación de este año.

En la reunión informativa, el presidente del Consejo, Francisco Vélez, lamentó tener que tomar esta difícil decisión y afirmó que es consciente del perjuicio que sufren las personas que pierdan su abono, pero que se ha adoptado por estrictos motivos de seguridad ya inaplazables y que se va a intentar que tenga el menor efecto posible.

El criterio adoptado para la supresión de las 1.149 sillas se ha basado en la eliminación de la última fila en los lugares estrictamente necesarios (no en toda la calle) para ampliar el espacio de seguridad, aunque en algunos pequeños tramos serán dos filas. Se trata de establecer una distancia de 3 metros entre ambos lados de la calle, que es el mínimo considerado aceptable a esos efectos. Hay que tener en cuenta que el criterio de antigüedad que se ha valorado es el de las sillas, ya que no existe constancia histórica del orden de antigüedad de los abonados debido a que, hasta que el Consejo se hizo cargo de la gestión de la carrera oficial no estaba informatizado y no hay información de la base de datos en los años en que era explotada directamente por los silleros.

Los abonados afectados recibirán una comunicación durante el mes de diciembre. Posteriormente, en el mes de febrero, tendrá lugar un sorteo ante notario que será restringido para estos abonados, en el que tendrán preferencia para la adjudicación de las sillas libres en la reubicación de cara a la próxima Semana Santa.