Fallece Felipe Juan Rubio Gutiérrez, hermano mayor de la Hermandad de la Paz entre 2000 y 2003

La Hermandad de la Paz de Sevilla ha expresado su profundo pesar por el fallecimiento de Felipe Juan Rubio Gutiérrez, quien fuera hermano mayor de la corporación entre los años 2000 y 2003 y distinguido con el título de Hermano de Honor, reconocimiento reservado a aquellas personas cuya trayectoria ha dejado una huella significativa en la vida de la institución.

La noticia ha causado una profunda conmoción en el seno de la corporación del Porvenir, donde Rubio Gutiérrez permaneció estrechamente vinculado durante décadas. Su figura ha estado ligada al desarrollo reciente de la hermandad, tanto por las responsabilidades que desempeñó como por su vinculación familiar con la actual dirección de la corporación, ya que era padre de la actual hermana mayor.

Un mandato marcado por importantes hitos patrimoniales

Durante su etapa al frente de la Hermandad de la Paz se impulsaron diversas actuaciones de relevancia para el patrimonio de la corporación. En 2002, María Santísima de la Paz estrenó su primera saya de estilo neogótico, realizada en los talleres de Bordados Salteras.

Ese mismo año, y tras un informe de los técnicos del Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico (IAPH) que advertía de la necesidad urgente de intervenir las imágenes titulares y la de San Juan Evangelista, la hermandad encargó al escultor e imaginero Juan Manuel Miñarro la restauración de dichas obras. La intervención se llevó a cabo sobre las imágenes de María Santísima de la Paz y Nuestro Padre Jesús de la Victoria, además de la imagen de altar de San Juan Evangelista, culminando el proceso con su reposición al culto en enero de 2003.

También durante su mandato, el templo parroquial y determinados bienes vinculados al mismo fueron declarados Bien de Interés Cultural (BIC) mediante el Decreto 71/2003, de 11 de marzo, un reconocimiento que reforzó la protección y el valor histórico-artístico del conjunto patrimonial.

Oración y recuerdo de la corporación

A través del comunicado difundido tras conocerse su fallecimiento, la Hermandad de la Paz ha querido encomendar su alma a sus Sagrados Titulares, elevando una oración por su eterno descanso. La corporación ha pedido que Nuestro Padre Jesús de la Victoria, por mediación de María Santísima de la Paz, lo acoja en el Reino de los Cielos.

Con este mensaje, la hermandad ha trasladado públicamente su dolor y su agradecimiento hacia quien formó parte destacada de su historia reciente, dejando una huella imborrable en la vida de la corporación.