Fallece Fulgencio Morón, referente de la música procesional sevillana, a los 96 años

El clarinetista y compositor Fulgencio Morón, figura esencial en la historia reciente de la música procesional en la provincia de Sevilla, ha fallecido en la pasada madrugada a los 96 años, cerrando una trayectoria que lo consagró como uno de los grandes clásicos del repertorio cofrade. Su desaparición supone la pérdida de un referente indiscutible para varias generaciones de intérpretes y directores, tanto en el ámbito bandístico como en el sinfónico.

Una vida consagrada a la música

Nacido en 1929 en la localidad sevillana de Las Cabezas de San Juan, Morón orientó su vocación hacia la música desde edad temprana. Se formó bajo la tutela de Ruiz Amé, quien fuera director de la Banda Municipal de Sevilla, adquiriendo una sólida preparación que marcaría su posterior proyección profesional.

En 1965 ingresó como clarinetista en la Banda Municipal de Sevilla, plaza que desempeñó durante décadas hasta su jubilación en 1995, consolidándose como uno de los pilares de la formación. Dos años después de su incorporación, en 1967, amplió su presencia en el panorama musical sevillano al integrarse también en la Orquesta Bética Filarmónica, reforzando así su prestigio en el ámbito instrumental.

Director y formador de generaciones

El compromiso de Morón con la música no se limitó a la interpretación. En 1980 asumió la reorganización de la ya desaparecida Agrupación Musical Nazarena, una responsabilidad que ejerció hasta 1992 y desde la que impulsó decisivamente el desarrollo artístico de la formación. Su labor directiva y pedagógica dejó una impronta profunda, configurando el estilo y la disciplina de numerosos músicos que encontraron en él a un maestro riguroso y vocacional.

Un catálogo imprescindible en la Semana Santa

Autor de más de treinta marchas procesionales, Fulgencio Morón legó composiciones que han alcanzado la categoría de clásicos en la Semana Santa sevillana y provincial. Entre ellas destaca Cristo en la Alcazaba, obra por la que recibió el III Candelabro de Oro, otorgado por la tertulia “El Candelabro de Cola”.

Su producción incluye asimismo títulos tan reconocidos como Pasa el Gran Poder, Jesús de la Salud o Siervos de tus Dolores, piezas que forman parte del repertorio habitual de numerosas bandas y que han contribuido a definir la estética sonora de las procesiones contemporáneas.

Reconocimientos en vida

La dimensión de su legado fue reconocida públicamente en 2024, cuando, coincidiendo con su 95 cumpleaños, se anunció que la escuela de música de la Banda de Santa Ana llevaría su nombre. Del mismo modo, la futura Casa de la Música de Dos Hermanas quedará vinculada a su memoria, como homenaje institucional a una trayectoria extensa y fecunda.

Con la muerte de Fulgencio Morón desaparece uno de los últimos exponentes de una generación que modeló el lenguaje musical de la Semana Santa en la provincia de Sevilla. Su obra, sin embargo, continuará resonando en las calles cada primavera, perpetuando la huella de un músico cuya vida estuvo íntegramente dedicada al servicio del arte y de la tradición.