Falsa progresión, ¿culpa de…?

La música de Cristo, en los últimos años parece que progresa de una forma altruista, pero, ¿realmente es así? En la actualidad, la gran mayoría de las hermandades, apenas valoran la calidad musical de las formaciones. Buscan el espectáculo, suene como suene. Buscan muchos componentes, y si son pocos pagan menos (si es que pagan). Y buscan, como ya digo, como si de una subasta fuese, la formación más barata. Por eso creo que, bajo mi punto de vista es una falsa progresión hacia dichas formaciones, va en declive (exceptuando a ciertas con mucho prestigio).

Los componentes no son menos listos (por no decir tontos), y al fin y al cabo, aparte de la devoción y las creencias que pueda tener cada uno de ellos, poner música a las procesiones también es un trabajo y una realidad, y no un trabajo de nada, sino el trabajo de muchas noches de esfuerzo, tras estudiar o tener trabajo personal, buscando un hueco cada día para disfrutar.

Y es por eso, que el músico creo que ya no disfruta como antes, ya que todo el esfuerzo es tirado por tierra por las que más ejemplo de trabajo, respeto y humildad deberían dar, las hermandades y cofradías. Ellas creen, que incluso sin cobrar, llevan un CD detrás del paso, y si suena mal (porque los músicos son personas), no se responsabilizan, además de utilizar la excusa de que te dan la oportunidad de tocar en un sitio «grande» (dejemos ahí esa palabra porque hay de todo).

En conclusión, debido a la gran cantidad de músicos que quieren las hermandades tras sus pasos, rara es la formación que no vaya reforzada, lo que hace que al final salgan perdiendo los que más trabajan.

Quizá habría que pensar más en Dios y menos en el izquierdo por delante y del espectáculo musical.

He dicho