Feliciano Fernández propone incluir en las Reglas de la Esperanza de Triana el besamanos al Cristo de las Tres Caídas

La candidatura de Feliciano Fernández a Hermano Mayor de la Hermandad Sacramental de la Esperanza de Triana ha presentado una nueva línea de actuación orientada a reforzar el encaje normativo de uno de los cultos más significativos de la corporación. Bajo la denominación de “proyecto de inclusión del besamanos al Santísimo Cristo de las Tres Caídas en las Reglas”, la iniciativa plantea incorporar formalmente a la normativa interna una práctica devocional de arraigo histórico que, sin embargo, no se encuentra actualmente recogida en las Reglas.

Un culto arraigado que marca el inicio de la Cuaresma

La propuesta parte del reconocimiento de una tradición consolidada, tal y como se expresa en el propio planteamiento: “Desde hace muchos años, nuestra Hermandad rinde culto al Santísimo Cristo de las Tres Caídas en un besamanos que comienza el Miércoles de Ceniza”. Este acto, estrechamente vinculado al arranque del ciclo cuaresmal, constituye una manifestación de profunda intensidad espiritual dentro del calendario de cultos.

En esta misma línea, la candidatura define el besamanos como “un acto de recogimiento y profundo significado para todos nuestros hermanos, con el que se inicia la Cuaresma en Triana”, subrayando así su dimensión simbólica y comunitaria en la vida de la hermandad.

La ausencia en la normativa y su impacto en la continuidad

Pese a su peso en la tradición, el documento incide en una circunstancia relevante: “Actualmente, este culto no está contemplado en las Reglas de nuestra Hermandad”. Esta falta de reconocimiento normativo supone, según la propuesta, una debilidad estructural en la preservación de una práctica de largo recorrido.

A ello se añade otro elemento que refuerza la iniciativa, al señalar que “en el pasado reciente no ha podido celebrarse de forma continuada”, circunstancia que pone de relieve la necesidad de garantizar su estabilidad mediante su incorporación reglamentaria.

Una modificación reglamentaria para blindar la tradición

En respuesta a esta situación, la candidatura plantea de forma expresa “la modificación de las Reglas con el fin de incorporar este tradicional besamanos”, apoyándose en la especial relevancia del culto al Santísimo Cristo de las Tres Caídas y en su devoción cuatro veces centenaria como argumentos de peso.

El propósito de esta reforma queda claramente definido en el texto presentado: “De este modo, se busca que aquel gesto que ya realizaban nuestros mayores quede plenamente recogido en nuestra normativa, garantizando así su continuidad y su celebración estable año tras año”. Se trata, por tanto, de una iniciativa que persigue asegurar la pervivencia de una expresión devocional profundamente enraizada.

Entre la tradición viva y su reconocimiento institucional

La propuesta de Feliciano Fernández introduce una reflexión de fondo sobre la necesidad de armonizar la práctica devocional con su respaldo normativo, entendiendo que la identidad de la hermandad debe encontrar reflejo en sus propias Reglas. La eventual incorporación del besamanos supondría no solo su reconocimiento formal, sino también la consolidación de un legado espiritual que se proyecta hacia el futuro, asegurando su transmisión y continuidad dentro de la Esperanza de Triana.