Fernández Cabrero y Fernández Cabezuelo visitan juntos a la Esperanza Macarena para conocer de primera mano el avance de su restauración

José Antonio Fernández Cabrero, Hermano Mayor en funciones, y Fernando Fernández Cabezuelo, Hermano Mayor electo, han protagonizado una visita conjunta a la Sagrada Imagen de María Santísima de la Esperanza, encuentro en el que pudieron comprobar personalmente el estado actual de la restauración y recibir un informe minucioso del responsable de los trabajos, Pedro Manzano. La reunión, celebrada en un clima de absoluta cordialidad institucional, marca un hito relevante en el seguimiento del proceso, al coincidir el máximo responsable saliente de la Hermandad con su sucesor en un mismo acto de supervisión.

Información técnica trasladada directamente por el restaurador

Durante esta visita, Manzano ofreció a ambos un repaso pormenorizado del proceso desarrollado en las últimas semanas, en consonancia con el contenido del vídeo informativo difundido recientemente por la Hermandad. En esa grabación, el restaurador detallaba “el progreso de los trabajos que se realizan sobre la Virgen de la Esperanza”, incluyendo avances técnicos, diagnósticos y “previsiones sobre la fecha de retorno al culto”.

Fases técnicas ya completadas

Manzano explicó que se han culminado “la fase de reposición de estucos, la fase de enrasado y la primera reintegración cromática con bases de acuarela”, todas ellas orientadas a armonizar el tono general de la policromía.

A ello siguió la aplicación de “una capa de barniz que tiene dos objetivos: avivar el tono cromático […] y actuar como capa de protección”, una medida preventiva diseñada para impedir que suciedad o depósitos grasos afecten a la policromía original.

Análisis diagnósticos y tomas de muestras

El equipo también ha completado “la extracción de muestras de madera en la pieza principal […] y en la pieza adosada de la zona de la cadera”, con el fin de identificar la especie de madera y remitir parte de las muestras a “la prueba de radiocarbono catorce”. Paralelamente, se trabaja en “la fase de reintegración cromática final”, centrada ahora en las zonas visibles del rostro.

Evaluaciones lumínicas y primeras comprobaciones

El restaurador relató que el miércoles 19 se realizó una primera prueba visual tras medir “la luz que recibe la imagen en su lugar de culto habitual” bajo distintas condiciones: luz de diario, de misa y de cultos solemnes. Esa iluminación fue posteriormente reproducida en el espacio de trabajo para asegurar la fidelidad cromática.

La prueba resultó satisfactoria, si bien se detectaron matices que afinar.

Ajustes expresivos y recuperación de la línea palpebral original

A partir de la documentación fotográfica obtenida ese día, se observó que “el ojo derecho presentaba una ligera abertura” respecto a imágenes previas a 2012. Tras analizar “la pestaña […] que se conserva en perfectas condiciones”, se confirmó un regrueso que históricamente provocaba un mayor cierre, razón por la que “vamos a mantener la línea palpebral original”.

Manzano subraya que la recuperación corresponde a la apariencia previa a la intervención de 2012, y no a la que presentaba hasta junio de este año.

El equipo también avanzó en la reintegración cromática, la elaboración de nuevas pestañas conforme a la documentación histórica y la limpieza y recolocación de las lágrimas de vidrio.

Segunda revisión y valoración final del equipo

El miércoles 26 se celebró una nueva evaluación, en la que la imagen fue expuesta bajo todas las condiciones lumínicas estudiadas. Manzano afirma que “el resultado es muy satisfactorio” y expresa su “gran satisfacción” con el estado alcanzado. Para esta valoración, la Virgen fue presentada “con manto y corona”, con el objetivo de no obviar “ningún detalle”.

Previsión para su regreso al culto

El restaurador concluye señalando: “Nuestra intención es que la imagen vuelva a ser repuesta al culto entre la primera y la segunda semana de diciembre, con mayor probabilidad en los primeros días de la segunda semana”.

Una visita simbólica que marca la transición en la Hermandad

El encuentro conjunto de Fernández Cabrero y Fernández Cabezuelo —el Hermano Mayor que culmina su mandato y quien asumirá la responsabilidad en breve— se interpreta como un gesto de continuidad y seguimiento riguroso del proceso. Ambos recibieron la misma información técnica, pudieron contemplar la imagen en su estado actual y constatar personalmente el avance de una restauración que, según se desprende del propio informe, se encuentra ya en su fase final.