Fernando Fernández Cabezuelo confirma que el besamanos de la Macarena, el besamanos del centenario, se celebrará en San Gil

Primeras declaraciones del nuevo hermano mayor

Fernando Fernández Cabezuelo, recién elegido hermano mayor de la Hermandad de la Macarena, ofreció sus primeras palabras nada más concluir la jornada electoral. “Muchísima alegría”, afirmó al ser preguntado por su estado, añadiendo que para un macareno “ser hermano mayor de la Macarena es lo más grande”. Reconoció, además, la enorme responsabilidad que asume, convencido de que la corporación avanzará hacia el proyecto que han venido defendiendo “desde hace unos meses, poniendo a la hermandad en el centro”.

Satisfacción por un proceso ejemplar

Fernández Cabezuelo destacó que la hermandad “ha vuelto a demostrar” su capacidad para organizar unas elecciones con más de 5.000 personas, desarrolladas “perfectamente, sin ningún problema, con respeto absoluto y sin ningún tipo de lucha”. Calificó la participación como “la más alta de la historia”, aludiendo también al contexto: “Está claro que tenemos el antecedente de lo que ha pasado (la restauración fallida de la Virgen) que entiendo que habrá tenido mucho que ver”.

El relevo y el regreso al culto

Preguntado por los pasos inmediatos y por si la Virgen sería repuesta al culto de forma inminente precisó que lo primero ha sido reunirse con José Antonio Fernández Cabrero, a quien ha comunicado que deberá acompañarlo “mientras dure esta fase”, permaneciendo a su lado. Reconoció su deseo de ver a la Virgen cuanto antes, tal y como ha pedido a Fernández Cabrero reconociendo sus ganas de verla, enfatizando que está «loco por verla”.

Un momento marcado por los sentimientos familiares

En una de las preguntas más personales, se le consultó qué sentiría su madre en este momento. “Mi madre está feliz, porque la he sentido allí en el altar, al lado mío”, aseguró. También recordó a su padre, hermano numero tres de la Macarena: “Seguramente me estará viendo. Lo quiero mucho y está feliz, feliz”. Atribuyó a él buena parte de su manera de “sentir” y de su intención de “querer ayudar” a la hermandad.

El besamanos y el centenario

El nuevo hermano mayor ratificó además una de sus propuestas: la celebración del besamanos de la Virgen en San Gil. Confirmó que, antes de presentarse, ya habían hablado con el párroco y que se les trasladó que “no hay ningún problema”. Añadió: “El centenario lo veremos en San Gil”, reafirmando su intención de celebrarlo en la parroquia.

Un mensaje para los hermanos dentro y fuera de Sevilla

Fernández Cabezuelo lanzó un mensaje a los macarenos que residen fuera de la ciudad: “Voy a ser el hermano mayor de todos los macarenos; de los que me hayan votado y de los que no me hayan votado”. Explicó que ya lo ha dialogado con los dos hermanos que han encabezado las otras dos.candidaturas, Pedro García y José Luis Notario, y que trabajarán “desde el primer día para unir a la hermandad”. Recordó su relación con los hermanos de fuera, especialmente durante el 50 aniversario, asegurando que se les dedicará parte del “macroproyecto” previsto. “Cuando vengan, tienen que sentirse uno más”, afirmó.

Una cifra de votos histórica

La intervención concluyó con una reflexión sobre el resultado: más de 2.200 votos para su candidatura dentro de unas elecciones que superaron los 5.000 sufragios. “Es una barbaridad”, admitió, aunque señaló que la situación vivida en la ciudad hacía pensable una movilización tan amplia. Reiteró que se trata de la votación más multitudinaria en la historia de la hermandad.

Un mensaje de unidad y gratitud

Además de estas declaraciones el nuevo hermano mayor ha difundido un comunicado oficial, en el que quiso trasladar a todos los macarenos un mensaje cargado de gratitud, responsabilidad y unidad tras su elección como hermano mayor. Expresó que se dirigía a los hermanos “desde lo más profundo de mi corazón” para agradecer el inmenso apoyo recibido en el Cabildo de Elecciones, destacando que haber sido elegido entre las tres candidaturas presentadas supone para él un honor que afronta con alegría, humildad y un fuerte sentido del deber.

El nuevo hermano mayor inició su mensaje con una palabra repetida varias veces: gracias. Agradeció a todos los que participaron en el cabildo, especialmente a quienes depositaron su confianza en su candidatura. Subrayó que todos forman parte de una “misma familia macarena”, un vínculo que consideró el mayor tesoro de la corporación.

Asimismo, Fernández Cabezuelo resaltó que el proceso electoral volvió a demostrar la capacidad de la Hermandad para vivir sus momentos decisivos “con cordialidad, respeto y altura de miras”. Añadió que esa actitud será esencial en la nueva etapa que se abre, marcada por un macroproyecto ilusionante y de gran trascendencia para el futuro de la institución. Aseguró que en ese proyecto “hay sitio para cada hermano, piense como piense y votara lo que votara”.

El comunicado también hizo hincapié en un mensaje de conciliación: “Hoy no hay vencedores ni vencidos”. Reivindicó que la hermandad debe caminar unida en torno a sus titulares —la Virgen de la Esperanza, Nuestro Padre Jesús de la Sentencia y la Virgen del Santo Rosario—, y afirmó que cuenta con todos los hermanos, así como con sus ideas, talentos y disponibilidad. Prometió liderar con transparencia, diálogo y entrega, buscando siempre el bien común.

El texto concluyó con un deseo: que la Virgen de la Esperanza guíe y mantenga unidos a todos los macarenos, cerrando el comunicado con un “sincero agradecimiento” por parte del nuevo hermano mayor.