Jaén, Portada

Fernando Vaquero deja sin aliento con su impresionante Cartel para la Semana Santa de Jaén de 2023

Una obra que impacta por su veracidad, su fuerza, su capacidad de transmitir lo que una obra debe hacer… sentimiento y verdad

El Teatro Darymelia de Jaén ha sido el escenario elegido para desvelar la última joya del pintor sevillano Fernando Vaquero, sin lugar a dudas una de las figuras más relevantes del panorama contemporáneo de la cartelería cofrade. Una obra impresionante que deja sin palabras a todo aquél que la tiene ante sus ojos. Una obra que llevará la Semana Santa de la capital del Santo Reino a toda la geografía cofrade sin dejar indiferente a nadie.

Cartel Semana Santa de Jaén 2023 | Fernando Vaquero

“Sangre y agua”, así ha titulado el genial artista este óleo sobre tabla de 81×65 cm. En contraposición a la primera obra que presentó en Jaén, Vaquero ha regalado un cuadro en el que “impera la oscuridad y la soledad”. Predominan los colores fríos que desprenden tristeza, pero que a la vez da vida y es un regalo para los sentidos.

Jesús de Nazaret en su Gran Poder es el protagonista absoluto de la obra. Una imagen cristífera en el que su autor, José Antonio Cabello, “supo representar en apenas cinco centímetros los dos tipos de dolor que en ese momento padecería Cristo (el del cuerpo y el del alma) y lo hizo utilizando un sencillo código de colores: el rojo para el sufrimiento físico, representado por la sangre y el blanco para el dolor espiritual representado por el agua: concretamente por una lágrima, la única lágrima que quiso colocar en el rostro del Señor.

«De ahí que haya titulado esta obra Sangre y agua”, ha explicado Vaquero subrayando que “este es el ángulo más expresivo de esta talla, con esa mirada baja, absorta y perdida, con esa larga cabellera que mueve el viento sobre la que una corona de espinas de finísimas ramas hace sangrar sobre su rostro y cuello regueros de sangre, sus sagradas manos se abrazan a la cruz al igual que ese cordón blanco abraza su rojiza túnica cada Semana Santa para hacer dialogar de nuevo el rojo y el blanco…otra vez sangre y agua…”.

Cristo está vivo en la pintura. Es un Cristo que traspasa todo el lienzo. Un Cristo que es agua en la tierra hostil y seca en la que la humanidad se ve envuelta en la actualidad. Un Cristo que… “trae consigo la primera gota de agua que regará esos campos: esa lágrima, la única que surca el rostro del Gran Poder y que provocará como ven al fondo la esperada lluvia con la que el Redentor empezó a regar los campos de Jaén a partir del pasado Diciembre. De ahí el color de este cartel, porque aunque vemos que la tierra está seca, el color de la escena anuncia el agua que ha de venir, porque ya lo dijo ese mismo Hombre que porta esa cruz: “si alguno tiene sed, que venga a mí y beba. De aquel que cree en mí, brotarán ríos de agua viva”, ha dicho el autor.

Al fondo, el Cerro de Santa Catalina, que representa el monte Calvario, donde Jesús de Nazaret murió hace más de dos milenios, sirve para culminar una auténtica maravilla, otra con la que Fernando Vaquero ha conseguido, una vez más, que el verdadero sentido de nuestra fe remueva todo nuestro ser al contemplar su obra. Una obra que impacta por su veracidad, su fuerza, su capacidad de transmitir lo que una obra debe hacer… sentimiento y verdad.