Francisco Javier Díaz y Fernando Adriaensens sustituyen a Ernesto Sanguino al frente de los pasos de la Hermandad de la Paz

La Hermandad de la Paz, con sede en la Parroquia de San Sebastián, ha acordado una profunda reorganización de la dirección de sus cuadrillas al aprobar el nombramiento de Francisco Javier Díaz Espinosa y Fernando Adriaensens Lázaro como nuevos capataces de sus pasos procesionales. La decisión supone, además, el final de la etapa de Ernesto Sanguino Gómez como capataz general, cargo que ha desempeñado durante los últimos diez años.

El acuerdo fue adoptado por la Junta de Gobierno durante el Cabildo de Oficiales celebrado el pasado lunes 6 de julio, en el que también se determinó un nuevo modelo organizativo para la cofradía, prescindiendo de la figura del capataz general y asignando un responsable específico a cada uno de los pasos.

Francisco Javier Díaz y Fernando Adriaensens asumirán la dirección de los pasos

Tras la decisión adoptada por la corporación, Francisco Javier Díaz Espinosa ha sido nombrado capataz del paso de Nuestro Padre Jesús de la Victoria, mientras que Fernando Adriaensens Lázaro estará al frente del paso de María Santísima de la Paz.

Con esta reorganización, la hermandad apuesta por una estructura en la que cada paso contará con su propio capataz, sustituyendo el modelo implantado durante la última década, en el que un único responsable coordinaba la totalidad de las cuadrillas como capataz general.

En la actualidad, Francisco Javier Díaz Espinosa desempeña la labor de capataz del paso de misterio de la Hermandad de la Quinta Angustia, mientras que Fernando Adriaensens Lázaro ejerce como capataz titular del paso de palio de María Santísima de la Merced, de la Hermandad de Pasión, y del paso del Santísimo Cristo de la Sed, responsabilidades que compatibiliza con su trayectoria al frente de estas cuadrillas.

La hermandad pone fin a una década con Ernesto Sanguino como capataz general

La aprobación de este nuevo sistema organizativo marca el cierre de la etapa de Ernesto Sanguino Gómez, quien ha ejercido como capataz general de la Hermandad de la Paz durante diez años.

Con la supresión de esta figura, la corporación distribuye ahora la responsabilidad entre dos capataces distintos, que asumirán de forma independiente la dirección de cada uno de los pasos de la cofradía.

Reconocimiento a la labor desarrollada durante los últimos diez años

Junto al anuncio de los nuevos nombramientos, la Junta de Gobierno ha querido dejar constancia de su más sincero agradecimiento a Ernesto Sanguino Gómez y a todos los auxiliares que han formado parte de su equipo.

La hermandad ha reconocido el trabajo realizado durante esta década, destacando la dedicación, el cariño y los conocimientos que tanto el hasta ahora capataz general como sus colaboradores han puesto al servicio de la corporación a lo largo de estos años.