La Hermandad celebrará elecciones el próximo 16 de febrero
La Hermandad de la Esperanza podría empezar a ver la luz al final del túnel en el que se halla inmersa desde el rechazo a la candidatura de Pilar Rojas, la única que concurría al proceso, en el Cabildo general de Elecciones celebrado el pasado mes de octubre en el seno de la corporación de San Andrés. Un rechazo, dirigido y orientado por cierto sector de la Hermandad tras determinados rumores difundidos, referidos a posibles cambios en los responsables de las cuadrillas costaleras de la cofradía.
En esta tesitura, la corporación del Domingo de Ramos celebrará elecciones el próximo 16 de febrero, para cerrar una crisis institucional sin precedentes que tuvo su punto de partida el pasado mes de junio, cuando el actual hermano mayor de la Esperanza, Rafael García Cerezo, anunció su deseo de adelantar la culminación de su mandato, lo que provocó el citado proceso fallido que tuvo como desenlace el portazo a la candidatura encabezada por Rojas.
Ya anticipábamos entonces que todo lo ocurrido estaba perfectamente planificado por el sector que propició el rechazo a la única candidatura presentada y que, por ende, en el próximo proceso electoral habría candidato, cercano a este sector y al propio hermano mayor saliente. Y así ha sido. El pasado 19 de enero la corporación de San Andrés confirmó lo que era un secreto a voces, que Francisco Javier Luque Pacheco –hermano de la Misericordia, la Estrella y la Esperanza-, que se había estado postulando, desde semanas antes de la confirmación, para hacerse cargo de la vara dorada de la cofradía, se convertía en el único candidato que concurre a los comicios. Luque Pacheco es militar de profesión y costalero del paso de misterio de Nuestro Padre Jesús de las Penas, y cuenta con el respaldo del capataz, José Ángel Tejero Vega, y del actual hermano mayor de la cofradía.
Se da la curiosa circunstancia de que Luque formó parte recientemente de una Junta de Gobierno, pero no de la hermandad que ahora se presenta para dirigir, sino de la Hermandad de la Estrella, a cuya Junta de Gobierno perteneció, con el cargo de Vice hermano mayor, en el período 2018-2022, siendo hermano mayor Benito González Cachinero y que bajo su mandato, en 2019, la Junta de Gobierno de la Estrella prescindió de ambos capataces de la cofradía, Juan Rodríguez Aguilar y Rafael Giraldo Abad y que precisamente José Ángel Tejero fue el escogido para relevar a Rodríguez Aguilar al frente del misterio del Señor de la Huerta de la Reina, con la testimonial y circunstancial presencia de Juanma Martín, que dirigió a la cuadrilla del Señor en la Magna de septiembre de 2019.
Este viernes, Javier Luque, que ha dispuesto a su alrededor una junta de gobierno en la que se entremezclan algunos miembros de la Junta de Gobierno saliente, con algunas caras nuevas, lo que deja patente que la continuidad será una de las señas de identidad de su mandato, ha presentado en sociedad su proyecto a los hermanos que se han dado cita en la casa hermandad, situada en la calle Escañuela. Un proyecto con pocas sorpresas en el que destaca la firme intención de avanzar en la ejecución del gran proyecto patrimonial en el que se encuentra inmersa la Hermandad, la hechura del nuevo palio de María Santísima de la Esperanza, la dolorosa de Juan Martínez Cerrillo, concebido por Gonzalo Navarro Ambrojo, que está siendo realizado por el Taller de Sucesores de Elena Caro y cuya bambalina delantera será estrenada el próximo Domingo de Ramos. Un proyecto que se irá materializando en función de lo que permita la economía de la hermandad, toda vez que no se trata de una propuesta precisamente barata.
La ejecución de unos faldones para el paso de misterio, diseñados por Rafael de Rueda y ejecutados en los talleres de Jesús Rosado, es otro de los proyectos patrimoniales que la Hermandad tiene en curso, si bien en este caso se trata de una ofrenda que abandera la cuadrilla del paso de misterio, con independencia de que puedan sumarse a ella los hermanos y devotos que así lo deseen. Dos grandes proyectos sobre los que el candidato ha hecho hincapié, además de enriquecer el guion procesional, restaurar el dorado del paso de misterio y apelar a la clásica y necesaria unidad de toda la Hermandad, en pos de recuperar la ilusión y la pujanza en el seno de una de las hermandades fundamentales de la Semana Santa de Córdoba. Una apelación complementada con una apuesta inequívoca por la continuidad tanto en el ámbito musical, donde la Agrupación Musical Pasión de Linares ejerce su magisterio tras el paso de misterio de Nuestro Padre Jesús de las Penas desde hace décadas y la Banda de la Esperanza, uno de los iconos de la música procesional cordobesa, cuyo compromiso con su hermandad está fuera de toda duda, así como en los martillos, donde los dos capataces, José Ángel Tejero y Marcos de la Virgen, seguirán ejerciendo su labor, como solo ellos saben hacerlo. Ingredientes que el candidato, ha puesto en el guiso para recibir el apoyo mayoritario de sus hermanos, aunque resulta bastante evidente, por todo lo mencionado, que no parece que vaya a tener dificultades en lograr los votos necesarios para que triunfe su candidatura.





