Francisco Jesús Orozco Mengíbar, Obispo de Guadix, Hijo Predilecto de Villafranca

Villafranca y Guadix vibraron, los presentes nos emocionamos al ser impuesta la medalla de hijo predilecto de Villafranca, al Excmo. y Rvdmo. Sr. D. Francisco Jesús Orozco Mengíbar, Obispo de Guadix, de manos de D. Francisco Palomares Sánchez, alcalde de la Villa.

Dos obispos, dos Diócesis y un pueblo unido en reconocimiento a un ilustre villafranqueño, que lleva la Virgen de los Remedios y a Villafranca por bandera, allí donde va.

Villafranca de Córdoba, 3 de septiembre de 2022. La puerta de la Parroquia, antes del comienzo del cuarto día de novena a la Virgen de los Remedios, era un hervidero: autoridades, sacerdotes, numeroso público de Villafranca y de fuera,… y un Paco Orozco pletórico, que iba y venía, que saludaba y abrazada. En aquellos movimientos y gestos vi a nuestro “Paquito”, pletórico, enérgico y con sus característicos movimientos de querer estar en todos los espacios a la vez y no dejar a nadie por saludar, por visitar, por interesarse por él y su familia,…como es él; eran muchas las personas a las que saludar, poco el tiempo y la intención de abrazarlos a todos.

Dentro de la abarrotada parroquia, el Excmo. y Rvdmo. Sr. D. Francisco Jesús Orozco Mengíbar, Obispo de Guadix presidió la homilía; junto a él numerosos concelebrantes entre ellos, miembros de la diócesis de Guadix y de Córdoba, amigos y algún compañero de seminario. La homilía versó sobre el quinto mandamiento, “No matarás”, en el que don Francisco desgranó un canto a la vida, encendiendo una luz a la esperanza; animando desde al Altar a los poderes públicos, a invertir en cuidados paliativos huyendo así de la muerte programada.

La sorpresa no pudo ser mayor, cuando entró por el lateral de la parroquia don Demetrio, obispo de la Diócesis de Córdoba y don Antonio Prieto, vicario general. Silenciosamente se acercaron al Altar; la sonrisa y la alegría de don Francisco al verlos no pudo ser más expresiva, satisfactoria y elocuente. Al abrazo en el que envolvieron los dos prelados la iglesia entera respondió con un efusivo aplauso, fue un momento maravilloso de gozo, de amistad, de hermanos. Todo ello bajo la atenta mirada de la Virgen.

Finalizada la eucaristía, siguió el acto de reconocimiento y la entrega de medalla de Hijo Predilecto de Villafranca de manos de nuestro alcalde Paco Palomares, el cuál expuso el complejo proceso que conlleva tal distinción, a la vez que hizo una recorrido por la vida de este Obispo villafranqueño. Después de la entrega de medalla, don Francisco Orozco, sumamente emocionado y como él decía, bastante nervioso, nos dejó boquiabiertos con sus palabras hacia la Virgen de los Remedios, a Villafranca, hacia sus gentes, sus recuerdos y las muestras de gratitud hacia un pueblo y sus espacios que lo vieron crecer, siendo este contexto el que lo ha elevado a lo que es hoy, Obispo de Guadix e Hijo Predilecto de Villafranca de Córdoba.

Paco Orozco abrazó a Villafranca, a sus gentes, a la Diócesis de Córdoba, a Guadix, a la calle Los Álamos, al San Rafael, a sus amigos, a los del 70… nos sentimos queridos y envueltos por su cálido abrazo.