El prior del convento del Santo Ángel, fray Juan Dobado, ha comparecido ante las cámaras del programa La Pasión de 7TV, para abordar toda la actualidad que afecta a la Agrupación del Santísimo Cristo de los Desamparados y María Santísima de la Salud de la que Dobado es Alma mater. Entre los asuntos que ha abordado en la entrevista, realizada por Víctor García-Rayo el carmelita a desvelado que la corporación de la calle Rioja, ha empezado a trabajar en la materialización de uno de sus grandes sueños, el paso de palio para la bellísima dolorosa de Juan de Astorga.
Al respecto, Dobado ha afirmado que «no voy a decir que hay una gran sorpresa para el 25 porque no es verdad, pero estamos empezando a trabajar ya», añadiendo que «el diseño está hecho, estamos preparando los dibujos a escala real y vamos a sentarnos pronto con los talleres y vamos a ir viendo cómo sería la posible financiación, como lo podríamos ver. No dormirnos demasiado y no correr pero no pararnos, yendo en paralelo con la terminación del paso de Cristo, al que le faltan algunos detallitos, que sí queremos que estén ya para el año que viene, e ir trabajando diferentes frentes a ver cómo cómo se nos da, y ver lo que se tarda en hacer».
Un proyecto que fray Juan sitúa en tres o cuatro años, «yo creo que más cuatro», ha subrayado- en función de las conversaciones que van a comenzar a producirse de manera inmediata. Un proyecto que sería todo de nueva ejecución, como ha desvelado. Es decir un diseño nuevo, subrayando que primero se centrarían en la fase de bordado y en el resto de enseres probablemente habría que pedir ayuda.
En relación al futuro de la Agrupación, Dobado ha sido muy claro al afirmar que «nosotros dependemos directamente de la madurez que vean en nosotros el delegado de Hermandades y el Arzobispado, el señor arzobispo». Y ha incidido en que «nuestra meta es seguir creciendo hacer hermanos marcarnos nuestros ritmos cuidan mucho todo… ahora mismo nos preocupa». «A mí me dicen, es que estás a cincuenta metros de la Campana; y yo respondo, ya lo lo sé, yo vivo ahí». Sí ha dejado claro que la primera meta es «ser hermandad, seguir trabajando como agrupación y alcanzar la meta, con los años, que el Señor arzobispo nos diga, trabajando, que para eso soy muy muy exigente. Y a partir de ahí, lo demás vendrá, con todas las de vísperas que hay, porque habrá que ver «qué pasará con todas… será me imagino que una decisión, a lo mejor entre, todas y con el Consejo».
Finalmente, se se ha referido a la posibilidad de que fuese el Cristo de los Desamparados el invitado para acudir a Roma. En este sentido, Dobado ha sido meridianamente transparente, al asegurar que si le pidieran como prior llevársela imagen a Roma «yo sí la llevo», añadiendo que «habiéndomelo llevado a Londres que iba a un museo, lo demás me parece de muchísima más categoría». Y no porque lo pida el Papa, sino plenamente convencido, porque «a mí me gusta que mi Cristo le gustw a los demás. Yo no soy como esas devociones, que hay algunas que no te quieren que te acerques, que solo es de ellos. Yo quiero que vengan y que se acerquen».
Y ha desvelado una anécdota: «El otro día cuando bajamos al Señor, había varios que estaban allí. Le dimos un pincelito a uno para poder arreglarlo, y no era hermano. Le dije: dale, quítale un poquito en la cruz por arriba… y ver que se deshace y que no puede aguantar… Se ha hecho hermano, como es natural. Pero yo es que quiero que se contagie». Toda una declaración de intenciones de la que podrían tomar nota muchos y que es, sin lugar a dudas, una de las razones del impresionante crecimiento experimentado por los Desamparados del Santo Ángel en los últimos años, para satisfacción de los muchos devotos de sus dos maravillosos titulares y de toda la Sevilla cofrade.





