Galería | La Hermandad de la Amargura celebra el LXXI Aniversario de la Coronación Canónica de María Santísima de la Amargura

La Hermandad de la Amargura ha dado comienzo a los actos conmemorativos del LXXI Aniversario de la Coronación Canónica de su venerada titular, María Santísima de la Amargura, con la exposición en devoto besamanos de la sagrada imagen en la sede de San Juan de la Palma. Desde el jueves 20 y hasta el domingo 23 de noviembre de 2025, cientos de fieles han acudido a su presencia para encontrarse cara a cara con aquella que ocupa un lugar de privilegio en sus oraciones, sumidos en un silencio reverente, con la mirada baja y el corazón rendido ante la belleza y el dolor de su rostro.

Solemne Eucaristía y devoción de los fieles

Este viernes 21 de noviembre, a las 20:00 horas, se celebró la Solemne Eucaristía con motivo del aniversario de la Coronación Canónica, congregando a hermanos y devotos que, entre cánticos y plegarias, quisieron rendir homenaje a la Virgen, reconciliando su fe con la contemplación de su imagen. Ante Ella se presentó nuestro compañero Benito Álvarez, dejando constancia gráfica de la emoción de este encuentro, capturando el fervor de quienes se acercaban para inclinarse ante la santidad de su presencia.

Participación de los niños

El sábado 22 de noviembre, a las 12:00 horas, los niños de la Hermandad, comprendidos entre los 3 y 16 años, participarán en una celebración de la palabra en el salón de la casa-hermandad. Los jóvenes de la Hermandad colaborarán en la organización de este acto, guiando a los pequeños en un acercamiento tierno y reverente a la Virgen. Tras esta celebración, niños, jóvenes y familiares se unirán en la tradicional ofrenda floral, depositando pétalos y flores con un gesto cargado de devoción y respeto hacia la Madre dolorosa.

Encuentro y oración de los jóvenes

Ese mismo sábado, a las 14:00 horas, los jóvenes mayores de 16 años tendrán un tiempo de oración en torno a la Virgen, en el que la contemplación silenciosa y la reflexión compartirán espacio con la convivencia posterior, fortaleciendo la comunidad y el sentimiento de hermandad.

Homenaje a los hermanos veteranos

El domingo 23 de noviembre estará dedicado a los hermanos veteranos, custodios de la memoria y de la historia de la Hermandad. A las 12:30 horas, se celebrará la Santa Misa a los pies de la Virgen, seguida de una convivencia en el salón de la casa-hermandad, en la que se compartirá la experiencia y el testimonio de quienes han dedicado décadas de vida a la devoción de la Amargura. La Hermandad se compromete a facilitar la asistencia a aquellos que tengan dificultades de desplazamiento, asegurando que nadie quede fuera de esta experiencia de fe compartida.

La imagen de María Santísima de la Amargura

La Sagrada Imagen de María Santísima de la Amargura es una obra anónima de principios del siglo XVIII, documentada en los inventarios de la Hermandad desde 1708 como una imagen “con cabeza, manos y pie de candelero”. En 1763, Benito de Hita y Castillo realizó un nuevo cuerpo y candelero, adaptando la postura de la Virgen para que dialogara con San Juan Evangelista, representando el momento en que la Santísima Virgen es acompañada en la Calle de la Amargura, camino del Calvario.

La imagen es de candelero, tallada en madera de cedro, con policromía en rostro y manos, y alcanza los 170 cm de altura. El candelero, de forma ovalada con ocho listones que arrancan de las caderas, fue realizado por Francisco Buiza en 1975. La cabeza, en postura frontal ligeramente girada a la derecha, presenta cejas rectas levemente arqueadas hacia las sienes y fruncidas en el entrecejo. Sus ojos, pintados sobre cáscara de huevo de color castaño, miran hacia abajo y a la izquierda, con pestañas postizas en el párpado superior y pintadas en el inferior. La boca entreabierta deja ver los dientes superiores, mientras tres lágrimas de cristal surcan su rostro, dos en la mejilla derecha y una en la izquierda, reflejando el dolor y la compasión de la Madre.

Las manos de la Virgen están extendidas, con la izquierda mostrando los dedos cordial y anular más próximos entre sí que al índice y meñique; sostiene un pañuelo en la mano derecha, mientras que la izquierda permanece vacía, simbolizando el gesto de entrega y consuelo a quienes la buscan en oración.

Una experiencia de devoción y emoción

Durante estos días, los fieles han podido mirar a los ojos de la Virgen, acercarse a su rostro y experimentar un instante de introspección y reverencia, convirtiendo el besamanos en un acto de emoción compartida, donde la historia, la fe y la tradición se entrelazan. La Hermandad de la Amargura mantiene viva la llama de la devoción y asegura que cada fiel, cada gesto, cada plegaria, sea un homenaje a la profundidad espiritual y artística de María Santísima de la Amargura.