Galería | La Hermandad del Rocío de Córdoba ya está en San Pablo

Dicen que «es de ser buen nacido ser agradecido». Y de eso sabemos mucho los rocieros. Hace unos días volvíamos a nuestras casas repletos de Rocío, más aún, después del regalo que nos hizo la Virgen el Lunes por la mañana. El momento sagrado en el que Córdoba está ante la Gloria de Pentecostés.

Hoy sábado, nos volveremos a reunir entorno al altar para darle gracias a la Virgen y su Bendito Hijo por el camino y la Romería realizada, por dejarnos un año más postrarnos a sus plantas y por ser portadores de esa esperanza que llena nuestro corazón. Pero antes de celebrar la Santa Misa nos reuniremos en el Convento de Santa Marta. Ese Convento que cobijó durante cuatro décadas a nuestro Simpecado. ¿Qué hubiese sido de él si esos ángeles terrenales no lo hubieran custodiado?

Y por ello cada año, tras la celebración de Pentecostés, el Simpecado es llevado hasta esa santa casa y devolver un poquito de ese cariño, de ese favor que nos hicieron a los cordobeses. ¡Cuánto les debemos a esas mujeres…!

Aquí muestra un momento mágico, donde las mujeres que miman al Simpecado y la Hermana Mayor rezan junto a las monjitas ante la Imagen de la Virgen y de nuevo dejan constancia de esa gratitud tan inmensa que los rocieros les profesamos.