Los actos que, a lo largo del año organiza una cofradía, son un puente, un nexo de unión para los costaleros, por ejemplo, que así mantienen el vinculo con el grupo humano al que pertenecen y de la hermandad de la que son partícipes.
Así lo explicaba, en una entrevista concedida a Gente de Paz, Rafael Giraldo. El capataz de la Paz y Esperanza, entre otros, señalaba que “el hecho de que en cualquier convivencia, como la última en octubre, se dieran cita cincuenta personas de la cuadrilla, la verdad que dentro de lo que era la cuadrilla de La Paz, era algo difícilmente posible anteriormente y nosotros hemos cambiado esa tendencia y hemos hecho que la gente se encuentre así de a gusto para vincularse aun más en esa serie de puentes entre ese desierto de año a año”.
En ese sentido, Giraldo explicaba que “debemos ir trazando esos puentes, que son ni más ni menos que los cultos de nuestra titular, la convivencia, el ensayo solidario. Esos puentes que el costalero debe trazar para que no vayamos de un año a otro sin pasar por medio por los actos más importantes que tiene una cofradía: la fiesta de la Virgen y su triduo, y luego las dos o tres situaciones que la cuadrilla, propiamente dicha, haga para unificar y engrandecer el grupo”.
Y uno de esos puentes se ha trazado este domingo, con motivo del rosario de la Virgen de la Paz y Esperanza, donde la imagen ha estado arropada por buena parte de su cuadrilla. Además, centenares han sido los devotos que no han querido faltar a una cita indispensable en el calendario de la cofradía de Capuchinos.







































