Galería | La Virgen del Amor en el convento de San Leandro: arte, devoción y patrimonio histórico

En el marco del convento de San Leandro de Sevilla, mañana se abrirá un espacio de veneración dedicado a la Virgen del Amor, objeto de esta galería fotográfica de Salvador Guijo, cuya obra permite apreciar con detalle la significación artística y devocional de esta imagen.

La Virgen del Amor constituye una talla de vestir fechada en la primera mitad del siglo XVII, atribuida al maestro Juan Martínez Montañés, cuya producción marcó de manera decisiva el desarrollo de la imaginería barroca sevillana. La imagen se ubica en un altar propio en el lado del evangelio del coro bajo, conformando un conjunto que evidencia la riqueza compositiva y simbólica del espacio litúrgico. En orden de proximidad a la reja se disponen el comulgatorio, el retablo dedicado al Corazón de Jesús y, finalmente, el retablo de la Virgen del Amor, fechado en el primer tercio del siglo XVIII y que alberga la imagen titular objeto de veneración.

El flanco opuesto del coro bajo acoge elementos igualmente relevantes desde el punto de vista histórico y artístico. Allí se sitúa el órgano barroco, datado en la segunda mitad del siglo XVIII, así como el retablo-hornacina de la Virgen de la Granada, abadesa perpetua del monasterio. La talla se remonta al siglo XVI y se encuentra vinculada con la obra de Jerónimo Hernández. Su retablo, originario del primer tercio del siglo XVII, fue posteriormente complementado con añadidos realizados en el siglo XVIII, conformando un conjunto coherente que evidencia la evolución estilística y devocional de la institución.

La contemplación de la Virgen del Amor permite no solo el ejercicio devocional, sino también la valoración de un patrimonio artístico de enorme relevancia, en el que confluyen los logros de la imaginería barroca, la disposición arquitectónica de los retablos y la continuidad histórica de la tradición monástica sevillana. La iniciativa de Guijo proporciona una herramienta visual que contribuye a la preservación y difusión del legado artístico del convento, al tiempo que refuerza el vínculo entre comunidad, fe y arte.