Gloria, Soledad, San Blas y Resurrección…

Me encantan las cosas bien hechas, y no puedo dejar pasar esta ocasión para felicitar a la Hermandad del Rocío de Córdoba, y especialmente a la persona o personas que han escogido el nombre de la segunda campana de la casa de hermandad en la aldea, se llama “Soledad”.

Soledad por todos aquellos Hermanos que marcharon a las marismas eternas, llamándolos con su repicar a que vuelvan a la capilla, donde estarán junto a su Bendito Simpecado.

Un acierto pleno, la tercera acepción de nuestro diccionario nos indica que la soledad es “pesar y melancolía que se siente por la ausencia, muerte o pérdida de alguien o de algo”, precisa definición y precisa la elección de este nombre, tañó por primera vez esta campaña el día 5 de este mes de febrero.

Y es que estos rocieros lo hacen casi todo bien o muy bien, si este nombre es acertado, no se pueden imaginar el de la primera campana, “Gloria”, ese lugar ideal en el que se encuentran los bienaventurados en presencia de Dios.

Gloria y Soledad, precisión absoluta en la elección, ambas le dan a esta Hermandad la calidad de esplendor, magnificencia absoluta. Gloria y Soledad ambas a la par, cogidas de la mano, llamando a los bienaventurados rocieros que están en presencia de Dios, para rellenar nuestras carencias de humanos, para hacernos cierto lo que de seguro todos sabemos, que “ellos” están aquí con nosotros.

Especialmente tú, mi amigo Juan, tengo la certeza desde que nos dejaste, que si no estás en las marismas, estarás aquí, aquí en el cielo de Capuchinos.

Otra de las cosas de esta semana que me han dejado un buen sabor de boca es el cartel anunciador de la Semana Santa realizado para la tertulia cofrade “Se clava Capuchinos”, donde D. Julián Urbano de Sotomayor, usando la técnica de bolígrafo y lápiz, y escogiendo con buen acierto, una imagen en la que ha querido plasmar en sus propias palabras: “la Resurrección de la Esperanza donde recojo la cruz de guía que estamos deseosos todos de ver por nuestras calles. Esta Cruz no es cualquier Cruz, es la de mi querida Hermandad del Resucitado”

Julián, amigo, veo que tienes acierto y buen gusto tanto artístico como para escoger Hermandad, enhorabuena y mis más sincera felicitación.

Y con estas cosas he ido pasando esta semana, sin olvidarme del día de San Blas (4 de febrero), ese del refrán “por San Blas de las cigüeñas verás y si no las vieres año de nieves”, pero la causa es otra muy distinta y tan distante, San Blas es el patrón de los los Otorrinolaringólogos, por lo que no puedo dejar de felicitar a esa eminencia cordobesa, al Dr. Gutiérrez Jodas en el día de su patrón. San Blas salvó a un niño atorado con la raspa de una espina, y usted doctor ha salvado a tantos y tantos, que no puedo menos que agradecer su labor, que el Señor te bendiga y guie tus manos en la difícil labor de salvar vidas.

Así que Gloria, Soledad, Resurrección y San Blas, cosas de mi Córdoba, cosas de andar por casa.