El Respiradero, Sevilla, 馃挋 Opini贸n

Gozo de diciembre

El sol busca los adoquines de la calle Alemanes para que Sevilla soporte la tarde fr铆a. El cielo es inmaculado, como la bandera albiceleste que ondea arriba de la Giralda al son del repique de campanas. Son las cinco de la tarde y unas mujeres cumplen el rito de diciembre que aprendieron de sus madres. Chocolate caliente en Ochoa, abrigos de piel por la Plaza de San Francisco, perfume en la Puerta de Palos y ni帽os vestidos de celeste.

La octava de la Inmaculada es un momento de pureza y belleza como la Virgen. El alma se renueva a cada paso que los seises dan ante el Sant铆simo. Mientras unas ni帽as que son luceros blancos, ofrecen sus voces infantiles para llenar las naves catedralicias de un canto acogedor y celestial. Aqu铆 est谩 el motivo de la pureza de la octava de la Inmaculada, el protagonismo de los ni帽os. Porque la Virgen as铆 lo quiere. Qui茅n no sabe qu茅 en Sevilla Mar铆a siempre es una ni帽a que no pierde la dulzura aunque est茅 vestida de amargura.

Ante el altar, genuflexi贸n con la cabeza descubierta, toque de casta帽uelas y movimientos en l铆neas rectas y oblicuas. As铆, los seises van trazando ceremoniosamente las 煤ltimas tardes del a帽o que suenan al Tantum ergo de rodillas.

Todos est谩n llenos de gozo enajenado, como la copla que cantan los seis que tiene letra del ilustrado Francisco Mu帽oz y Pab贸n y M煤sica de Evaristo Garc铆a. Ese gozo infantil que sigue viviendo en las mujeres de abrigo de pieles y meriendas en Ochoa las tardes de diciembre. Un gozo que se fragu贸 cuando eran alumnas del Colegio de las Esclavas del Divino Coraz贸n y sus madres la acompa帽aban a la Catedral. Ahora sus nietas que con el mismo coraz贸n revestido de fiesta aprenden de sus abuelas esa letra de Mu帽oz y Pab贸n.

De gozo enajenado
Al pie de los altares
De amor dulces cantares
Disp贸ngame a cantar.
Brotad del pecho acordes
Y bellas melod铆as
Cascadas de armon铆a
Comiencen a sonar
Yo tengo amores
Y es mi Amor una Virgen,
Flor de las Flores.
Oh, dulce amor que arroba
El alma m铆a,
Activa de mis trovas
La melod铆a
N铆tida y bella, m谩s que la estrella
De la alborada,
Como lirio entres espinas,
As铆 es mi amada,
Inmaculada.
Cual del bosque florido, pl谩cida brisa,
Cual de Dios complacido, blanda sonrisa,
Tal es mi amada,
Como lirio entre espinas,
Inmaculada.
Oh, Virgen Intacta y Pura,
Qu茅 ventura,
La que siente el coraz贸n
Contemplando las grandezas
Y bellezas
de tu Pura Concepci贸n

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