Granada celebra el regreso de Nuestra Señora del Amor y del Trabajo tras una minuciosa restauración

La imagen ha sido repuesta al culto este viernes con una veneración extraordinaria y una eucaristía presidida por el consiliario de la Hermandad

La ciudad de Granada ha vivido un momento profundamente emotivo y significativo en el seno de su religiosidad popular. La Fervorosa Hermandad y Cofradía del Santísimo Cristo de la Buena Muerte y Nuestra Señora del Amor y del Trabajo ha repuesto al culto de su titular mariana tras culminarse el proceso de restauración al que ha sido sometida la imagen. El acto ha tenido lugar este viernes, en la Iglesia Parroquial de San Juan de Letrán, sede canónica de la corporación.

Como expresión de acción de gracias y para propiciar el encuentro de fieles y devotos con la Virgen ya restaurada, la imagen ha quedado expuesta en veneración extraordinaria durante la jornada del viernes. La solemnidad de este reencuentro culminará a las 20:30 horas, con la celebración de la Santa Misa en acción de gracias, presidida por el Rvdo. D. Antonio Jesús Pérez Martínez, consiliario de la cofradía.

Finalizada la eucaristía, los asistentes podrán profundizar en los aspectos técnicos y artísticos de la intervención gracias a una conferencia a cargo del equipo de restauradores, quienes compartirán los pormenores del tratamiento conservativo aplicado a la imagen. Se trata de una ocasión excepcional para comprender en detalle la labor realizada sobre una de las devociones marianas más queridas del barrio.

La Hermandad ha hecho extensiva su invitación a hermanos, fieles, devotos, medios de comunicación, asociaciones e instituciones vinculadas, señalando este día como una jornada de especial significación para la historia corporativa, marcada por la emoción del reencuentro, el agradecimiento por el éxito de la restauración, y la renovación del compromiso espiritual en torno a la Virgen.

Detalles técnicos de la intervención

La restauración de Nuestra Señora del Amor y del Trabajo se ha centrado en dos grandes áreas de actuación: el refuerzo estructural y la recuperación de las policromías.

En el ámbito estructural, se han consolidado los tableros del faldón mediante la incorporación de bandas de lino encoladas en las uniones interiores, aportando mayor estabilidad a la talla. Asimismo, se ha corregido una abertura en la madera de la peana —la base sobre la que descansa la imagen— mediante la inserción de un listón de pino, reforzado con dos pletinas metálicas por su reverso, con el fin de atenuar deformaciones previas.

En cuanto al tratamiento de superficie, se ha procedido a la limpieza integral del rostro y las manos, retirando el barniz envejecido y oxidado, así como restos de suciedad acumulada y reintegraciones cromáticas alteradas, especialmente visibles en las manos. Una vez concluidas estas labores, se aplicaron estuques para nivelar las zonas afectadas por grietas y pérdidas, y se reintegraron cromáticamente las superficies hasta igualar las tonalidades originales.

Durante el proceso de limpieza del rostro, el equipo técnico descubrió las improntas de dos lágrimas originales que habían sido suprimidas en intervenciones anteriores. Ante este hallazgo, se consultó a la Junta de Gobierno, que aportó documentación fotográfica antigua que confirmaba tanto la existencia de estas lágrimas como el añadido de una tercera, ajena a la configuración original. La decisión consensuada fue recuperar las dos primitivas y eliminar la añadida, lo cual permitió restablecer una distribución más armónica y coherente de las lágrimas en el rostro de la Virgen.

Finalmente, como medida de protección y preservación a largo plazo, se aplicaron varias capas de barniz protector, tanto con brocha como mediante pulverización.

La cuidadosa restauración ha devuelto a Nuestra Señora del Amor y del Trabajo el esplendor y la integridad estética que la caracterizan, en vísperas de un reencuentro que promete ser inolvidable para la comunidad cofrade y el pueblo de Granada.