La Hermandad de Los Panaderos celebra el regreso al culto del Señor del Soberano Poder y la Virgen de Regla tras su restauración

En un momento lleno de emoción y recogimiento, la Hermandad de los Panaderos devolvió a sus fieles la veneración de sus imágenes titulares, el Señor del Soberano Poder en su Prendimiento y la María Santísima de Regla. La festividad de San Francisco Javier sirvió de escenario para este reencuentro, mientras los titulares se reinstalaban en el presbiterio de la capilla de San Andrés, permitiendo que hermanos y devotos los contemplaran durante toda la jornada. La jornada culminará con una eucaristía de acción de gracias programada para las 20:00 horas en la sede canónica de la Hermandad.

Restauración minuciosa bajo supervisión experta

Durante dos meses de intenso trabajo, Enrique Gutiérrez Carrasquilla llevó a cabo la restauración de ambos titulares, combinando técnica y sensibilidad artística para devolverles integridad y esplendor. La intervención fue supervisada por una comisión de seguimiento formada por el presidente de la junta rectora, José de Cristóbal, el director espiritual, Leonardo Sánchez, el antiguo hermano mayor y vicepresidente del Consejo, José Roda Peña, y el delegado diocesano de patrimonio cultural, Antonio Rodríguez Babío, asegurando que cada actuación respetara la autenticidad histórica y devocional de las imágenes.

La intervención sobre el Señor del Soberano Poder

Los trabajos realizados sobre el Señor del Soberano Poder en su Prendimiento incluyeron la reintegración de pérdidas provocadas por el roce de alfileres, la restauración de desgastes en el pie izquierdo y en el cabello de la espalda, así como la corrección de un leve desprendimiento en la zona frontal. También se repararon deterioros en la peana, garantizando la estabilidad de la obra y manteniendo la fuerza expresiva de este Cristo imponente, símbolo de devoción y solemnidad.

María Santísima de Regla: limpieza y recuperación de su esplendor

La María Santísima de Regla fue objeto de una restauración igualmente detallada, que incluyó la limpieza del cuello y las manos, la reintegración de pérdidas de policromía por picotazos de alfileres y la reposición de las pestañas. La dolorosa coronada estrena además la restauración de la histórica corona de Palomino, así como del puñal y la espiga, elaborados en el taller de orfebrería Santos. La corona, confeccionada en 1841, es la más antigua de las preseas de salida de la Virgen y constituye un tesoro histórico de la Semana Santa sevillana.

Un retorno que une fe, arte y tradición

La vuelta al culto de estos titulares no solo significa la recuperación de su integridad material, sino también la reafirmación de la devoción de los hermanos y de toda la comunidad. Cada detalle restaurado y cada pincelada recuperada fortalece la conexión entre pasado y presente, asegurando que tanto el Señor del Soberano Poder como la Virgen de Regla continúen inspirando admiración y respeto durante generaciones.