La Hermandad del Amor y el Colegio de Enfermería de Córdoba refuerzan la cardioprotección en la Semana Santa cordobesa

La Real Hermandad del Amor y el Colegio Oficial de Enfermería de Córdoba han unido esfuerzos para impulsar la seguridad sanitaria y la cardioprotección en el marco de la próxima Semana Santa cordobesa. Fruto de esta colaboración, se ha celebrado en la tarde de hoy la primera edición de un curso homologado de Soporte Vital Básico (SVB) y manejo del desfibrilador externo semiautomático (DESA), una iniciativa que tendrá continuidad con una segunda convocatoria prevista para el próximo lunes 9 de febrero.

La formación, de carácter teórico-práctico y completamente gratuita, se integra dentro de los preparativos de la corporación de cara a la Cuaresma y a su estación de penitencia, constituyendo además uno de los primeros cursos de estas características organizados por hermandades cordobesas con acreditación oficial.

Quince hermanos participan en una formación certificada

En esta primera edición han tomado parte alrededor de quince hermanos, quienes, tras completar el programa, recibirán un certificado de aprovechamiento expedido por el propio Colegio de Enfermería. La institución profesional ha respaldado la iniciativa no solo certificando la calidad de la enseñanza, sino también facilitando sus instalaciones, el material necesario y el soporte organizativo para el desarrollo del curso.

De este modo, la Hermandad del Amor avanza en su apuesta por reforzar la preparación de sus miembros ante posibles emergencias durante los ensayos y la Semana Mayor.

Reanimación, desobstrucción y uso del desfibrilador

La sesión formativa ha estado dirigida por el enfermero cordobés José Miguel Guzmán, quien ha instruido a los asistentes en los fundamentos esenciales de la reanimación cardiopulmonar (RCP), las maniobras de desobstrucción de la vía aérea mediante un chaleco didáctico, y los procedimientos clave a seguir ante una parada cardiorrespiratoria.

Asimismo, se ha profundizado en el manejo correcto del DESA, un dispositivo cuya rápida utilización puede resultar decisiva en situaciones críticas.

Guzmán cuenta con una sólida trayectoria profesional: es enfermero especialista en Familiar y Comunitaria, profesor de Enfermería en la Universidad de Córdoba (UCO), instructor del Plan Nacional de RCP en SVB y manejo de desfibriladores, y acreditado también por el Colegio Americano de Cirujanos en control de hemorragias.

Una apuesta por la seguridad en un acontecimiento multitudinario

Antes del inicio del curso, los participantes fueron recibidos por la Vocal I de la Junta Directiva del Colegio, Sheila Pulgarín, quien destacó y agradeció públicamente la implicación de la Hermandad del Amor en un ámbito tan necesario como la cardioprotección en un evento de enorme afluencia como es la Semana Santa de Córdoba.

La formación adquiere especial relevancia en un contexto donde miles de personas se concentran en las calles durante las jornadas procesionales.

Proyecto de adquisición de un desfibrilador para los tres pasos

Por su parte, el secretario de la corporación, Juan Carlos Jiménez Díaz, expresó su gratitud al Colegio por la colaboración prestada y avanzó que la hermandad trabaja en el proyecto de adquirir un desfibrilador que acompañaría a sus tres pasos durante la estación de penitencia del Domingo de Ramos.

“No hay ninguna normativa que obligue a las Hermandades a llevar consigo un desfibrilador, pero lo vemos muy necesario de cara a las diferentes situaciones que se pueden desarrollar en la estación de penitencia”, señaló.

La importancia de actuar en los primeros minutos

La iniciativa se fundamenta en una realidad médica incuestionable: la supervivencia ante una parada cardiorrespiratoria depende en gran medida de que las técnicas básicas de RCP se apliquen en los primeros tres o cuatro minutos. Expertos subrayan que cada minuto que transcurre sin intervención reduce en torno a un 10% las posibilidades de supervivencia del paciente.

Con este curso pionero, la Hermandad del Amor y el Colegio de Enfermería de Córdoba sitúan la prevención, la formación y el cuidado de la vida en el centro de una Semana Santa que, además de fe y tradición, también exige responsabilidad y preparación.