La cuadrilla que capitanea Vicente Mengual lleva décadas siendo un referente
Se puede definir como la arquitectura de un sueño y, hasta la fecha, ese edificio va creciendo sobre sólidos cimientos. Se trata de la cuadrilla del Señor de la Humildad y Paciencia de Córdoba, que se ha mantenido como un referente en la ciudad durante décadas.
Estar en la cresta de la ola mucho tiempo -y más cuando se trata del mundo del costal- parece un imposible, una quimera. Y, sin embargo, aquel proyecto que inició Juan Berrocal y del que tomó el testigo Vicente Mengual, no ha dejado de estar en la cumbre.
Todo ello marcado por un estilo singular, propio, que ha servido para qu el andar de la cuadrilla de Humildad y Paciencia sea perfectamente reconocible. Y apetecible, pues, como decíamos, durante décadas ha sido uno de los pasos con más predicamento para el costalero de la Semana Santa de Córdoba.
Reinventándose
Con Berrocal, la cuadrilla de Humildad llegó a su primer cenit. Su labor fue tan destacada, que cualquier hijo de vecino quería formar parte de aquel proyecto. Y ello con el mérito de que, en aquella Córdoba de los 90 y los 2000, encontrar costaleros (pues casi todos los capataces los buscaban) no era labor sencilla.
Con la retirada de Berrocal y el ascenso de Mengual, se siguió por el mismo sendero que había llevado a aquel apabullante éxito. Si bien, cualquier capataz es consciente que hay que estar en constante evolución. De ese modo, Mengual fue dando pasos que, a la postre, resultaron decisivos para llegar a día de hoy.
El equipo
Cualquiera es consciente de que una cuadrilla de costaleros, que no deja de ser un grupo humano al que hay que gestionar y enfocar hacia unos determinados parámetros, necesita de un líder, pero este debe estar sustentado en unos auxiliares que mantengan o eleven el nivel.
Señalaba el capataz cordobés (al que ahora iremos), Ángel Carrero, en una entrevista concedida a este medio que, “el equipo tiene que ser mejor que tú”. No era una afirmación gratuita ni una concesión a la galería, pues sin buenos auxiliares el capataz está solo para dirigir a la cuadrilla y para corregir a quienes le acompañan por fuera.
En ese sentido, Mengual comenzó a actualizar el proyecto en 2016, cuando incorporó a sus hombres de confianza a Jairo Abril. La trayectoria y las cualidades de este último siempre han sido muy bien valoradas por sus compañeros de costal, un factor decisivo. Como también es determinante el dominio del oficio, que lo fue ganando en equipos de capataces como los de la Divina Pastora de Capuchinos, Cristo de la Expiración y María Santísima de Gracia y Amparo.
A aquella incorporación se sumó la otra pieza del puzzle, Ángel Carrero. Con su llegada en 2019, Mengual se hacía con otro auxiliar de lujo, el mismo que en la actualidad manda los pasos del Señor de la Caridad, Cristo de la Expiración y San Rafael. Además de haber sido titular del martillo en otros pasos y de contar con una dilatada trayectoria como costalero.
El desenlace
Con esos mimbres, Mengual realizó una transición, de cara a largar la arquitectura de ese privilegio que es pertenecer a la cuadrilla de Humildad, desde la perspectiva de continuar siendo un referente. El trabajo se interrumpió en 2020 con la llegada de la pandemia, el encierro y los dos años sin procesiones. Pero se siguió haciendo y, este 2025, una vez más, se ha visto refrendado en las calles de Córdoba, con un trabajo sobresaliente.





