Durante tres intensas jornadas, la isla mostró al país la riqueza de su tradición religiosa, cultural y artística bajo el lema “Ibiza: un patrimonio vivo”
La isla de Ibiza clausuró este domingo, 27 de octubre, el III Congreso Nacional Semana Santa y Ciudades Patrimonio de la Humanidad, una cita que, bajo el lema “Ibiza: un patrimonio vivo”, convirtió a la capital pitiusa en foro de reflexión y escaparate del legado espiritual y cultural que une a las quince ciudades españolas reconocidas por la UNESCO.
El encuentro —organizado por la Junta Coordinadora de Cofradías de la Semana Santa de Ibiza junto al Obispado de Ibiza, con el patrocinio del Consell d’Eivissa y Ibiza Travel, y la colaboración de distintas instituciones y empresas locales— se desarrolló entre los días 24 y 26 de octubre, dejando constancia del profundo arraigo religioso y de la vitalidad cultural de la isla.
Una clausura marcada por la fe y las raíces populares
La S.I. Catedral de Ibiza acogió la Misa Jubilar de las Cofradías, presidida por el obispo de Ibiza, Monseñor Vicent Ribas Prats, y solemnizada por el Petit Cor bajo la dirección de Jordi Martí. La celebración se abrió con el sonido de castañuelas, tambor y flauta interpretados por la Colla de Sa Bodega, cuyos integrantes lucieron los trajes y joyas tradicionales del ball pagès, símbolo de la identidad ibicenca.
La Eucaristía concluyó con ofrendas florales a Santa María de las Nieves, patrona de la isla, por parte de la Asociación Española de Semana Santa de Ciudades Patrimonio Mundial y de la Junta Coordinadora de Cofradías de Ibiza. En la plaza de la Catedral, el congreso se despidió con una exhibición de ball pagès y una degustación de productos autóctonos, reflejo del espíritu hospitalario de Ibiza.
Una inauguración cargada de simbolismo
Los actos comenzaron el viernes 24 de octubre con un pasacalles procesional de la Agrupación Musical Jesús del Gran Poder, que recorrió la ciudad desde la Parroquia del Salvador de la Marina hasta la Parroquia de San Pedro (El Convent). Participaron en él las siete cofradías ibicencas, portando sus estandartes entre marchas procesionales.
A continuación, tuvo lugar la Misa de apertura, presidida por Monseñor Mikel Garciandía Goñi, obispo de Palencia, acompañada por el Coro Amics de sa Música, dirigido por Nélida Boned.
El acto institucional de bienvenida se desarrolló en el claustro del Ayuntamiento de Eivissa, conducido por José Gabriel Vera, portavoz de la Conferencia Episcopal Española. En él, el alcalde Rafael Triguero destacó que la Semana Santa ibicenca es una herencia viva que otorga identidad a la ciudad. La presidenta de la Junta Coordinadora, Nieves Jiménez Bonet, agradeció el respaldo de instituciones y cofradías, recordando que el proyecto nació tres años atrás en Úbeda.
El obispo Ribas Prats subrayó el papel de las cofradías como “custodias del pasado y semillas del futuro”, mientras que el presidente del Consell d’Eivissa, Vicent Marí, resaltó que este congreso reafirma a la isla como un destino de fe, tradición y cultura, recordando expresiones locales como las Caramelles o recetas propias de la Semana Santa ibicenca, como el flaó y el cuinat.
La jornada concluyó con la inauguración de la exposición “15 ciudades Patrimonio de la Humanidad, 15 formas distintas de Semana Santa” y un concierto coral a cargo del Cor Ciutat d’Eivissa, dirigido por Miguel San Miguel.
Una jornada académica de reflexión y arte
El sábado 25 de octubre, la Universitat de les Illes Balears acogió la jornada académica del congreso, que se abrió con una oración presidida por Monseñor Ribas.
Entre las ponencias más destacadas, el obispo de Palencia, Mikel Garciandía, abordó el papel actual de las cofradías en la sociedad occidental bajo el título “Las cofradías y hermandades en la sociedad del siglo XXI”, defendiendo la necesidad de diálogo con la juventud y de una espiritualidad adaptada a los nuevos tiempos.
El Rvdmo. Monseñor Pablo Delclaux de Muller, director del Secretariado para el Patrimonio Cultural de la CEE, analizó el lenguaje simbólico del arte sacro, repasando las crisis iconoclastas y la evolución de la imaginería cristiana. Le siguió Pilar Gordillo Isaza, experta en turismo eclesiástico, con la conferencia “El ciclo de la Pasión: una iconografía que conmueve y golpea nuestra vida”, en la que recorrió obras pictóricas y tronos procesionales de las ciudades Patrimonio de la Humanidad.
La historiadora del arte María José Miranda ofreció la ponencia “La imaginería religiosa al servicio de la Palabra”, destacando cómo los artistas, inspirados en las Escrituras, son intérpretes visuales de la fe. Finalmente, Pilar Valdés Arroyo, directora de la Red Mundial de Turismo Religioso, defendió la importancia de preservar los destinos de peregrinación con criterios sostenibles y destacó el impacto positivo del turismo de raíz espiritual.
Durante la pausa, los asistentes degustaron productos típicos ibicencos —sobrasada, quesos, butifarra y orelletes de Forn Can Bufí—, acompañados por la exposición fotográfica “Instantes de fe: Semana Santa de Ibiza”.
Relevo institucional y encuentro entre ciudades
La tarde del sábado estuvo dedicada a la reunión anual de presidentes de la Asociación Española de Semana Santa de Ciudades Patrimonio Mundial, celebrada en Can Botino. En ella se acordó que Toledo acogerá en 2027 la V edición del congreso.
Asimismo, se renovaron los cargos de la asociación: Gregorio Manzanares (Alcalá de Henares) asumirá la presidencia, Ana María Montoro (Baeza) ocupará la vicepresidencia y Santos Benítez (Cáceres) ejercerá como secretario. El encuentro finalizó con un reconocimiento al diseñador del nuevo logotipo, Iñigo Garrido.
Esa misma noche, las calles de Dalt Vila se iluminaron con un Vía Crucis solemne, acompañado por el canto de los Passos, interpretado por la Escuadra des Amunts de Sant Miquel de Balansat, y la participación de las siete cofradías de la ciudad junto a la imagen del Santísimo Cristo del Cementerio.
Tradición, arte y convivencia
A lo largo de las tres jornadas, los participantes disfrutaron de un completo programa cultural que incluyó la ruta guiada “Historia y paisaje: el alma de Ibiza”, una visita teatralizada por Dalt Vila, recorridos por el Museo Etnográfico y el Museo Diocesano, y una cena de gala en la que Ibiza cedió el testigo a Alcalá de Henares, próxima sede del congreso.
Durante la clausura, Gregorio Manzanares agradeció la hospitalidad ibicenca y el esfuerzo organizativo, mientras que Nieves Jiménez subrayó el espíritu fraternal y devocional que ha guiado el encuentro: “Este congreso ha sido una experiencia de fe compartida, de arte, historia y patrimonio vivo”.
La Junta de Cofradías de Ibiza, integrada por las siete hermandades penitenciales de la ciudad, mantiene su compromiso de preservar el legado espiritual y artístico de la Semana Santa ibicenca, que ha quedado aún más fortalecida tras este encuentro nacional en el que Ibiza se reafirmó como faro de fe, cultura y tradición mediterránea.





