Intimidad y recogimiento en San Antonio de Padua

Constituye cada año una de esas citas ineludibles marcadas en rojo sacramental en el calendario de todo aquel cofrade ávido de disfrutar de momentos de introspección, de auténtica reflexión y meditación profunda, en la búsqueda de la necesaria preparación en que debería convertirse cada Cuaresma.

Una de esas tradiciones que paulatinamente se han ido forjando en la Córdoba Cofrade del extrarradio, esa que, paso a paso, ha sabido evidenciar que no es preciso hallarse en una encrucijada de callejuelas para experimentar con toda intensidad un encuentro a corazón abierto con el mismísimo Dios.

La Hermandad de La Merced lo demuestra cada año, con el Vía Crucis de Jesús Humilde, una cita cargada de intimidad y recogimiento, al que contribuyó el excelente hacer del grupo de capilla de la Banda de Música de La Estrella y donde nuestro compañero Antonio Poyato siempre se hace presente para dejar testimonio de fe a través de su crónica gráfica.