Córdoba, Portada

IU y Podemos insisten en quitarle a los cristianos la Mezquita Catedral y otros bienes de los que son legítimos propietarios

Los portavoces de IU y Podemos en el Ayuntamiento de Córdoba, Pedro García y Cristina Pedrajas, respectivamente, han presentado este miércoles una de los mociones que llevarán conjuntamente al Pleno que se celebra este jueves para pedir la «recuperación de bienes inmatriculados por la Iglesia», es decir, la expropiación a sus legitimos propietarios, los cristianos, de los bienes que les pertenecen en base a la normativa vigente.

En ese sentido, instan a los registros de la propiedad de la ciudad a que «emitan y remitan al Consistorio todas las notas simples de las inmatriculaciones realizadas en los registros al amparo y durante la vigencia del artículo 206 de la Ley Hipotecaria –1946 a 2015– por la Iglesia Católica, en sus distintas denominaciones: Diócesis, Obispado, parroquia o similares».

Además, solicitan al gobierno municipal que «dé traslado a los grupos municipales de la Corporación de la información remitida por los registros de la propiedad y, asimismo, se haga llegar dicha información a la ciudadanía, con su publicación a través de los medios de comunicación y difusión de los que dispone».

Por otra parte, piden al Gobierno estatal que, «en el plazo improrrogable de tres meses desde la aprobación de esta proposición, ordene, mediante la normativa en vigor que corresponda o, en su caso, mediante la aprobación de la normativa que se requiera, la cancelación por nulidad insubsanable de todos los asientos practicados por la jerarquía católica –en cualquiera de sus denominaciones–, con arreglo al artículo 206 de la Ley Hipotecaria, al menos desde la entrada en vigor de la Constitución Española por flagrante inconstitucionalidad sobrevenida, que además se llevaría a cabo en ejecución de la doctrina y resoluciones vinculantes del TEDH».

Igualmente, plantean que el Ejecutvo central, «en el plazo improrrogable de seis meses desde la aprobación de esta proposición, habilite los mecanismos oportunos para calificar nuestro patrimonio cultural religioso de dominio público, establecer los procedimientos para su catalogación y registro y posibilitar la reclamación de la titularidad del dominio de dichos bienes por sus legítimos titulares», entre otros aspectos que apuntan.

Una iniciativa orientada, conviene subrayarlo, a robar a los cristianos edificios como la Mezquita Catedral, verdadero objetivo de la extrema izquierda radical que nos ha tocado soportar.