La ciudad de Jaén ha presentado oficialmente el cartel de su Semana Santa 2026, una creación del pintor sevillano César Ramírez que acaba de ser desvelada y que se convierte en un poderoso testimonio de fe, historia y devoción. La obra, titulada “Sangre y Agua, el Nacimiento”, se configura como una interpretación pictórica profunda del momento bíblico narrado por San Juan, en el que el costado de Cristo es traspasado por una lanza, dando lugar a la salida de sangre y agua (Jn 19:34).
Un cartel que trasciende la mera representación
El autor ha querido ir más allá del concepto habitual de cartel, definiéndolo como un relato metafórico e histórico, que recorre la obra de manera descendente siguiendo la interpretación de los textos de San Agustín de Hipona. En esta lectura, el costado abierto de Cristo se convierte en el instante fundacional de la Iglesia y el signo revelador de los sacramentos que hacen a los cristianos miembros de la comunidad de fe y participantes de la vida eterna.

Los sacramentos como eje visual y espiritual
La obra integra de manera simbólica los dos sacramentos esenciales. La Eucaristía se representa a través de la sangre del Santísimo Cristo de las Aguas, perteneciente a la Hermandad Sacramental de la Sagrada Lanzada, que recorre el cuerpo de la imagen y simboliza la transustanciación del pan y el vino. El Bautismo, por su parte, se expresa mediante el agua que brota junto a la sangre, transmitiendo la noción de renacimiento espiritual y vida eterna.
El dolor de la Madre convertido en vida
El cartel refleja de manera intensa la pasión y el dolor de Cristo, con la sangre que recorre su cuerpo hasta la base de la cruz, extendiéndose al corazón de María Santísima Reina de los Ángeles, atravesado por una espada a modo de cruz. La madre, testigo de la entrega de su Hijo, transforma su sufrimiento en esperanza y vida eterna, en un gesto que conecta el dolor humano con la gracia sacramental.
La Iglesia que nace y se expande
Ramírez representa la Iglesia naciente en la Santa Iglesia Catedral de Jaén, de la que emergen las hermandades, acólitos, monaguillos y nazarenos, en este caso pertenecientes a la Sagrada Lanzada, inaugurando un nuevo desfile procesional que simboliza la continuidad de la devoción y la tradición cofrade de la ciudad.
Un cromatismo evocador y lleno de significado
Toda la obra se articula mediante tonalidades y cromatismos de evocación franciscana, un guiño al carácter de la Hermandad de la Sagrada Lanzada y a la conmemoración del VIII Centenario de la Pascua de San Francisco de Asís, celebrado en 2026. La elección de los colores y la luz refuerza el mensaje espiritual, haciendo del cartel un vehículo de contemplación y reflexión.
Una obra documentada con intención y humildad
César Ramírez ha querido acompañar su obra con una descripción detallada para que quien contemple el cartel pueda apreciar sus intenciones y su narrativa simbólica. Fiel a su estilo y principios, el artista ha plasmado la obra con determinación, respeto y humildad, agradeciendo la confianza depositada en su arte y el honor de representar la Semana Santa de Jaén 2026 a través de esta poderosa y emotiva creación.





