Sevilla

Javier Gámez Villar: «No entiendo la diferencia que hay entre nosotros y una agrupación parroquial cuando estamos en la calle. Es una protestación de fe»

El presidente de Abnegación y Cruz habla en exclusiva con Gente de Paz tras las declaraciones del presidente del Consejo sobre las asociaciones culturales

El pasado sábado salía a la calle en procesión la Asociación Cultural Abnegación con un portentoso misterio que recorrió una parte del centro de Sevilla con una organización perfecta.

Sin embargo, el presidente del Consejo de Hermandades y Cofradías, Francisco Vélez, se refería anoche a ella y al resto de asociaciones civiles cofrades en un programa de radio con unas duras declaraciones, diciendo «que no son cofrades» y que lo que sacan a la calle «se podrá llamar de otra forma, cabalgata, pero no son procesiones».

Ante estas manifestaciones, el presidente de la Asociación Cultural Abnegación y Cruz de San Bernardo, Javier Gámez Villar, ha querido aportar su visión sobre este asunto.

Gámez Villar explica en exclusiva a Gente de Paz que «no entiendo cuál es la diferencia entre una agrupación parroquial y asociaciones como la que preside cuando se encuentran en la calle. Es una protestación de fe».

Sobre la denominación «cabalgata» utilizada por el presidente del Consejo, Gámez Villar responde así: «Cada uno es libre de opinar, pero no me ha parecido idónea la palabra».

Asimismo, el presidente de Abnegación y Cruz expresa que las críticas siempre van dirigidas concretamente a la institución que él preside: «Asociaciones y Vía Crucis de hermandades llevan saliendo casi dos meses, y el problema siempre llega cuando lo hacemos nosotros».

Por otro lado, Javier Gámez se muestra satisfecho con esa protestación de fe del pasado sábado por las calles de la ciudad: «Yo esperaba un notable, pero ha sido de sobresaliente. Estoy muy contento. La Agrupación Musical Virgen de los Reyes no dejó de tocar en todo el camino con un repertorio espléndido. Y la visita a las monjitas del convento de Santa María de Jesús de la calle Águilas fue preciosa».

Ahora queda el recuerdo de una salida apoteósica que estuvo acompañada por cientos de personas, de la cual quedará una hermosa añoranza pese a las polémicas surgidas en estos días.