La Banda de Música de la Esperanza de Córdoba es una habitual en la Semana Santa califal, amparad por su exquisito nivel sonoro durante los últimos lustros. La formación realiza, además, una fuerte apuesta por la música procesional cordobesa, vertebrando así un rico y extenso repertorio de marchas procesionales.
Estando a las puertas de la Semana Santa, la formación de San Andrés se encuentra, como todas, ultimando los detalles para que todo salga de la mejor manera posible tras los pasos a los que acompañará. Además, la formación se encuentra en otros interesantes proyectos. Javier García Sainz, presidente de la Banda de Música de la Esperanza, ha tenido la gentileza y amabilidad de atender a este medio de comunicación, para conversar sobre todos estos detalles, así como sobre el estado actual de la formación.

«Córdoba nos valora y cuida»
- En primer lugar, gracias por concedernos la entrevista. Cuéntenos de dónde le viene la pasión por la música en general y por la procesional en particular, y cómo llegó a la Banda de la Esperanza
Gracias a vosotros y enhorabuena por la labor divulgativa que hacéis de nuestra Semana Mayor. Mi pasión por la música procesional nace prácticamente de manera vocacional, ya que no nazco de una familia, en su momento, amante de las Cofradías, de hecho mi pasión por la música procesional se la acabo trasladando poco a poco a ellos. Aún naciendo en Córdoba, estuve viviendo hasta los 9 años en un pueblo de Ciudad Real, Almadén, donde ya observaba mucho la música que allí acompañaba a los pasos de Semana Santa, hasta tal punto de apuntarme a una escuela de música, pero no fue ya hasta venirme a Córdoba cuando empecé a desarrollar más mi pasión por la música, más si cabe por la música procesional. Un día cualquiera paseando comencé a escuchar música en la calle Escañuela, para mi sorpresa ensayaba una banda en la casa hermandad de la Esperanza.
Ya mi familia se puso en contacto con el que era fundador y presidente de la época Rafael Carlos León, diría casi que mi padre adoptivo en el ámbito de la música procesional. Me acogió sin saber prácticamente nada, y sus valores hicieron de la banda de la Esperanza mi casa hasta ahora. Por eso, defino a la banda de la Esperanza como una familia para mí, donde he aprendido y sigo aprendiendo día a día. Una banda, que desde el primer día que entre, me enseñó a valorar y cuidar la buena música, pero sobre todo la música de nuestra tierra,
Córdoba.
- ¿En qué momento se encuentra actualmente la banda?
La banda lleva años en constante aprendizaje y crecimiento, actualmente se encuentra con unos cimientos fuertes y asentados, cimientos que deben seguir cuidándose día a día, también actualizándose constantemente para adaptarse a estos tiempos. Podría decir que contamos con muy buena salud.
- ¿Cuál cree que es la principal virtud de su banda? ¿Y en qué cree que puede seguir mejorando?
La virtud de nuestra banda son las personas, grandes compositores, grandes músicos, a veces soy yo el que se se siente pequeño a su lado. Siempre diré, y esa ha sido nuestra filosofía, que hay cosas que mejorar. Nunca nos vamos de una actuación completamente satisfechos, creo que al final eso es uno de los éxitos de nuestra formación. Disfrutamos el momento es verdad, pero ya al día siguiente estamos trabajando y puliendo detalles para subir otro escalón en la siguiente actuación.
«Me encantaría tocarle al palio de Gracia y Amparo o Ntra. Sra. de los Dolores, encajaríamos en ambas a la perfección»
- ¿Cómo afronta la formación esta Semana Santa? ¿Algún momento que ansíen con especial fuerza?
La verdad que la afrontamos con mucha ilusión y con ganas de demostrar todo el trabajo que llevamos haciendo; aunque también con nostalgia, echaremos el falta acompañar a María Santísima del Dulce Nombre el Lunes Santo como hemos estado haciendo estos trece años. Ansiamos que se abran las puertas de San Andrés y comience a sonar “Esperanza Cordobesa”, no hay mejor regalo a todo un año de trabajo.
- La banda siempre ha llevado a gala defender un repertorio con un marcado acento cordobés. ¿Se sienten justamente reconocidos en su tierra? ¿Y fuera de ella?
Por supuesto, Córdoba nos valora y cuida, eso no hay duda. Evidentemente todo esto ha sido fruto de mucho trabajo y sacrificio, la música procesional cordobesa no era justamente reconocida, de ahí el valor de la banda de la Esperanza.
Fuera de Córdoba hemos sido siempre muy bien acogidos, también con recuperaciones históricas como “Jesus Christus” de Moises García dedicada a la Hermandad del Dulce Nombre de Sevilla, o actuaciones en Jaén, Granada o en la misma capital hispalense, nos sentimos realmente valorados allá por donde vamos, lo que supone un orgullo para nuestra banda y nos anima a seguir trabajando.

- Hablando de compositores cordobeses, este 2024 se cumple el centenario del nacimiento de Enrique Báez. Adelántanos algo del concierto que se celebrará este 11 de febrero en su honor, y si tienen pensado algo más para conmemorar esta efeméride.
El concierto se celebrará este próximo domingo 11 de febrero en el auditorio del conservatorio superior de música “Rafael Orozco” a partir de las 12:30 h. Contaremos con la presencia del coro Cantabile y la cantante Mar Ruiz, la presentación irá a cargo del periodista Luis Miranda. La música procesional en Córdoba le debe mucho a D. Enrique Báez, un compositor que desde el primer compás ya ha dejado su impronta. Nuestro pequeño homenaje, aparte del concierto, será intentar incluir durante todo el año alguna pieza suya en cada concierto. Todo lo que se haga quedaría corto para un compositor de la talla de D. Enrique Báez Centella.
- Es habitual que marchas que ha ido estrenando la Banda de la Esperanza suenen en otros puntos de nuestra geografía. ¿Qué sienten cuando escuchan marchas como «Tras tu Verde Manto» o «La Vía Sacra» en otros lugares?
Contar en nuestra banda con compositores de la talla de Alfonso Lozano, Rafael Wals y Pablo Martínez Recio es un regalo, compositores que marcan al final una generación de oro en la música procesional andaluza, compartiendo cartel con grandes como David Hurtado o Cristóbal López Gándara entre otros.
No puedo sentir otra cosa que orgullo cada vez que interpreto o escucho una obra suya, poder pensar que es mi amigo y compañero es uno de los mayores presentes.
- Anteriormente le preguntaba por el nivel actual de su banda. En general, ¿en qué momento cree que se encuentra la música procesional cordobesa?
La música procesional cordobesa poco a poco va cogiendo la posición que tiene que tener, tenemos compositores y obras de mucha calidad, a las hermandades a veces les cuesta valorar la importancia de la música, que no deja de ser un enser tan importante como una saya, un manto, etc. muchas veces se minusvalora la música al tratarse de un arte intangible, no por ello es menos importante que otro detalle del cortejo.
- ¿Hay algún paso de Semana Santa en Córdoba al que le gustaría tocar, y aún no haya podido sacarse la espinita?
La verdad que es una pregunta compleja, ya que no solo hay pasos de Córdoba que me gustaría tocar sino también fuera de ella. Quizás, y ya centrándonos en Córdoba, el palio de Gracia y Amparo o Ntra. Sra. de los Dolores, encajaríamos en ambas a la perfección.
«A las hermandades a veces les cuesta valorar la importancia de la música, que no deja de ser un enser tan importante como una saya, un manto, etc.»
- No sé si tienen alguna cruceta ya planteada con alguna hermandad cordobesa. De ser así, ¿podría recomendarle a los cofrades algún punto clave que considere usted que no debe perderse?
Hay muchos momentos mágicos que un cofrade no puede perderse aquí, como Deanes con el Cristo de la Providencia, María Santísima de la Esperanza en su salida a la plaza de San Andrés, el Císter entrando a la plaza de Capuchinos, Misericordia en la calle Lucano o Ntra. Sra. del Mayor Dolor en su Soledad por la calle Conde de Priego. Este año además estará muy presente, más aún si cabe, “Saeta Cordobesa” que cumple setenta y cinco años de su composición, y marchas como “Coronación de la Paz y Esperanza” de Rafael Wals, “Refugio” de Pablo
Martínez, “Virgen de la O” de Gardey o “La Virgen de las Angustias” de David Hurtado entre otras.
No puedo dejarme atrás la subida a San Cecilio con María Santísima de la Misericordia Coronada de la Hermandad de los Favores de Granada, donde disfrutamos y también se viven momentos de tremenda emoción.
- Últimamente se ha puesto relativamente de moda que los pasos de Cristo lleven acompañamiento de banda de música, tras la noticia del acompañamiento de la Banda de la Puebla tras el Cachorro. Ustedes ya tienen experiencia desde hace años acompañando al Cristo de la Providencia. ¿Cómo definirían este binomio con el cofrade cordobés? ¿Qué le diría a aquellos que reniegan del acompañamiento musical de bandas de música tras imágenes cristíferas?
Bueno, realmente es algo que podemos considerar “poco común” actualmente en Sevilla o Córdoba, cosa que en la Semana Santa malagueña podría ser de lo más normal. Si es verdad, y puedo llegar a entenderlo, que el cambio del Cachorro ha sido muy sonado, pero algo que hace treinta años podría ser lo más común. Yo te puedo hablar de mi experiencia con el Cristo de la Providencia que es magnífica, se crea una atmósfera que recomiendo a todo el mundo ver, marchas como “Amarguras”, “Soleá dame la mano” o más actuales como “La Vía Sacra” son ejemplos de música que puede llegar incluso más a asemejarse a obras de calidad de la música
clásica, muchas veces sin nada que envidiar, por lo tanto es música que considero puede sonar en cualquier lugar y circunstancia de nuestra Semana Mayor, también influye evidentemente el tener la variedad instrumental que te permite una banda de música de plantilla completa.
Como apunte, por supuesto que me encantaba el Cachorro con “Al Gitano de la Cava”, al igual que me gustó verlo con “El Cachorro” – Saeta sevillana de Pedro Gámez Laserna, casi todo puede tener cabida, solo hay que buscar el momento adecuado.
- ¿Cómo considera que se encuentra el ámbito de las composiciones musicales en la actualidad? ¿Cree que se compone demasiado, y que ello perjudica a la calidad de los estrenos?
Como he dicho anteriormente, creo que estamos viviendo una generación de grandísimos compositores, la capacidad de poder acceder a unos estudios musicales es mayor que hace cincuenta años, por ello evidentemente se multiplica el número de personas que tengan interés por la composición en general. No creo que perjudique a la calidad de los estrenos, creo que puede llegar a perjudicar más al propio compositor, como todo en esta vida hay que dejar un tiempo de margen para que la obra vaya cogiendo su lugar de forma natural, quizás el saturar tanto al cofrade con muchos estrenos puede conllevar que obras de buena calidad queden enmascaradas por otras de no tanto.
«La virtud de nuestra banda son las personas, grandes compositores, grandes músicos, a veces soy yo el que se se siente pequeño a su lado»
- ¿Cómo se imagina a la banda dentro de diez años?
Me la imagino mínimo como hasta ahora, conservando la misma vitalidad y ambición que siempre nos ha caracterizado. Ojalá y yo pueda seguir creciendo con una corbata verde.
- Gracias por dedicarnos su tiempo, siéntase libre de añadir lo que desee.
Pronto comenzaremos a desvelar pequeños proyectos discográficos que serán de manera muy asidua y esperamos sean de vuestro agrado, intentando aportar nuestro granito de arena a la música procesional.
Gracias amigos de Gente de Paz por su entrevista, la banda de la Esperanza es vuestra casa.





