Tal y como muchos ya habían olido desde el principio, la supuesta candidatura de Joaquín Sánchez al Consejo de Hermandades de Sevilla no era más que una inocentada muy bien tramada. En pleno Día de los Inocentes, nuestro equipo no podía dejar pasar la ocasión de meter un toque de humor en la actualidad y regalar a los lectores un guiño divertido y sorprendente.
Lejos de anunciar planes reales o ambiciones secretas, la noticia respondía únicamente al deseo de seguir alimentando una tradición que hace años formaba parte del periodismo cotidiano. La mezcla de personajes conocidos, instituciones emblemáticas y un poquito de ironía tenía como único objetivo provocar sonrisas y arrancar unas carcajadas en medio de la rutina informativa. Para que quede claro: Joaquín Sánchez no va a presentar candidatura alguna, porque todo era una broma pensada para divertirse y divertir a los demás.
Las inocentadas de Gente de Paz
Joaquín Sánchez prepara su candidatura al Consejo de Hermandades con un proyecto que promete reordenar —y redefinir— la Semana Santa
La posibilidad de un giro sustancial en la presidencia del Consejo General de Hermandades y Cofradías de Sevilla ha comenzado a tomar cuerpo tras confirmarse que Joaquín Sánchez, exfutbolista y figura capital del imaginario popular contemporáneo de la ciudad, presentará su candidatura para encabezar el organismo. La decisión, según fuentes de su máxima confianza, no responde a un gesto impulsivo ni a un arrebato mediático, sino a una reflexión prolongada, madurada al margen del foco público y vinculada a una concepción amplia del compromiso cívico.
En un primer momento, el anuncio fue acogido con una prudente incredulidad, interpretado como una iniciativa perfectamente encajable dentro del perfil poliédrico del candidato. Sin embargo, conforme han ido trascendiendo los fundamentos programáticos y la arquitectura general del proyecto, la candidatura ha ido revelando un carácter cada vez más singular, hasta perfilarse como una auténtica refundación funcional y simbólica del Consejo.
Una candidatura que aspira a pensarlo todo desde cero
Desde el entorno de Joaquín se insiste en que la propuesta nace con la intención de superar inercias históricas y abordar cuestiones largamente postergadas. “Aquí no se viene a administrar la costumbre, sino a ordenar el caos con cariño”, habría señalado el exfutbolista en conversaciones privadas, defendiendo que el Consejo debe dejar de ser un espacio reactivo para convertirse en un órgano proactivo, resolutivo y reconocible.
Ese planteamiento general se traduce en un equipo directivo tan transversal como inesperado, cuyos nombres han comenzado a circular y que refuerzan la idea de una candidatura que combina visibilidad pública, impacto simbólico y una cierta vocación pedagógica. Una empresa compleja pero que no asusta a Joaquín que ha declarado: «después de lo de la caravana esto va a ser pan comido«.

Un organigrama reconocible… y difícil de ignorar
Joaquín ha desvelado a su círculo más íntimo algunos de los nombres que le acompañarán en esta aventura, configurando un organigrama que, desde sus primeros compases, desborda los márgenes tradicionales del mundo cofrade.
La responsabilidad de medios y comunicación recaerá en el conocido comunicador y presentador de El Hormiguero, Pablo Motos, una elección justificada por la necesidad de “explicar lo complejo sin aburrir”. “El Consejo no puede seguir hablando solo para los que ya están dentro”, habría afirmado Joaquín, convencido de que la comunicación será uno de los ejes del mandato.
El área de Obra Social será asumida por Rafael Gordillo, exfutbolista y figura de consenso, a quien se atribuye una especial sensibilidad hacia las cuestiones asistenciales. “Aquí hay que ayudar sin ruido, pero con método”, habría resumido Gordillo, defendiendo una acción social estructurada y evaluable.
Como portavoz oficial ejercerá Marc Bartra, encargado de fijar posición pública y comparecer en los asuntos de mayor exposición mediática. Su función, según se explica desde la candidatura, será aportar “serenidad, claridad y una narrativa común”. Al respecto, Joaquín ha sido tajante al afirmar sobre la idoneidad de Bartra para ejercer está labor: «es guapo el jodío, ¿eh?»

Equilibrios calculados y neutralidad simbólica explícita
Consciente de su condición de símbolo histórico del Real Betis Balompié, Joaquín ha querido evitar cualquier lectura identitaria incorporando a dos figuras relevantes del Sevilla Fútbol Club, en lo que se presenta como un gesto deliberado de equilibrio institucional.
Bajo este prisma, Jesús Navas asumirá una Vicepresidencia dedicada a las Hermandades de Gloria, un ámbito que el candidato considera “insuficientemente visibilizado”. “Las Glorias no son un apéndice, son calendario, barrio y fe cotidiana”, habría subrayado.
Más atención ha despertado la designación de Cristóbal Soria, quien se hará cargo de una delegación orientada a la resolución de potenciales conflictos entre hermandades. La elección se fundamenta, según fuentes internas, en su “probada capacidad para intervenir en escenarios de tensión con una serenidad contagiosa”. “Si alguien sabe mediar cuando hay ruido, es él”, habría ironizado Joaquín.

Triana como estructura propia y lo sacramental como categoría estratégica
El proyecto incorpora además la creación de una Delegación específica para las Hermandades de Triana, concebida como reconocimiento formal a la singularidad devocional del arrabal. Al frente de la misma estará el futbolista Antony Matheus dos Santos, conocido en la ciudad como Antonio de Triana, una designación que se presenta como “natural y emocionalmente coherente”.

De igual modo, se crea una Vicepresidencia para Hermandades Sacramentales, que recaerá en el diestro José Antonio Morante Camacho, Morante de La Puebla, llamado a aportar una visión simbólica y estética del hecho sacramental. “Aquí hay mucho misterio, pero también mucho rito que repensar”, habría deslizado.

La estación de penitencia, elevada a cuestión de Estado
Más allá del organigrama, el núcleo del programa se articula en torno a una reorganización integral de la estación de penitencia, entendida como el verdadero eje vertebrador de la Semana Santa. Joaquín ha sido categórico al descartar cualquier intento de implantar números clausus en los cortejos. “Eso no volverá ni siquiera a insinuarse mientras yo tenga capacidad de decisión”, habría afirmado. En ese mismo marco, ha asumido como compromiso personal la erradicación definitiva de los retrasos acumulados tanto en la Campana como en la entrada en la Catedral, un problema que define como “estructural, no anecdótico”.

Filas de seis, ruedas mecánicas y orden aplicado
Para alcanzar ese objetivo, la candidatura plantea una reordenación obligatoria de los cortejos, con nazarenos dispuestos en filas de seis durante todo el recorrido, tanto de ida como de regreso, hasta completar la Carrera Oficial.
La medida se verá reforzada por un acuerdo con una empresa de fabricación de calzado, mediante el cual se implantarán alpargatas o zapatos con ruedas mecánicas desplegables, activables únicamente en el itinerario común. El sistema permitiría reducir en un 63 % el tiempo de paso, según los cálculos manejados por el equipo técnico. “No es una ocurrencia, es eficiencia aplicada a la tradición”, habría señalado Joaquín, añadiendo que “Sevilla no puede permitirse seguir andando a velocidad del siglo XIX con problemas del XXI”.

Pasos acelerados y música llevada a otro nivel
El proyecto incorpora también una modificación sustancial en el andar de las cuadrillas, duplicando la frecuencia del paso y obligando a las bandas a reinterpretar su repertorio a mayor velocidad.
Directores musicales de reconocido prestigio ya han sido contactados y habrían mostrado una predisposición entusiasta. Uno de ellos llegó a afirmar que “va a ser una pasada… imagina ‘El Galileo’ al doble de velocidad, va a provocar palpitaciones, un auténtico experimento de ingeniería social”.
Otro músico añadió que “por no hablar de ciertas marchas de cornetas y, sobre todo, algunos solos; ahí se verá quiénes son auténticos virtuosos de esto”.
Horarios estrictos y una liturgia reinterpretada
El objetivo último del plan es el cumplimiento escrupuloso de los horarios, e incluso su reducción significativa. “Con estos cambios, la Virgen de las Angustias llegará de noche a la Catedral”, ha asegurado Joaquín, visiblemente ilusionado.
“Que nadie se alarme, la velocidad también puede terminar siendo liturgia”, habría añadido, antes de rematar: “Si llegamos antes, también salimos antes del debate eterno”.
Una Rosa de Oro para clausurar discusiones
Otra de las grandes bazas del programa pasa por solicitar al Vaticano una gran Rosa de Oro conjunta para todas las imágenes marianas de Sevilla, con el objetivo de poner fin a la proliferación de salidas extraordinarias y coronaciones individuales.
“Esto ya sería lo máximo, porque vendría el mismísimo Papa León a otorgarla a la tierra de María Santísima”, habría explicado Joaquín. La Rosa, de tres metros de altura, se ubicaría en la Avenida de la Constitución.
“Será imposible no verla, incluso con antifaz”, habría ironizado un miembro del equipo, mientras otro añadía que “si alguien no la ve, ya no es un problema del Consejo”.

Arte contemporáneo y una ruptura sin complejos
La candidatura se completa con una decidida apuesta por la modernización artística, especialmente en la elección de cartelistas. Para los primeros años ya se habrían cerrado contactos con Manuel Mathieu y Tomory Dodge.
“La vamos a liar, pero bien”, ha enfatizado Salustiano García, futuro asesor artístico. “Sevilla no sabe aún lo que le espera”.

Una nueva Carrera Oficial que cambia el mapa
Aunque no sería una medida para el primer año de mandato, Joaquín ha planteado realizar un estudio para una nueva Carrera Oficial que partiría de la plaza de la Magdalena, continuaría por Rioja, Tetuán y Plaza Nueva, para enlazar con la Avenida y la Catedral.
“Que nadie piense que la propuesta se hace para que la Carrera Oficial pase bajo el balcón de mi piso”, ha aclarado, añadiendo que “lo de meter Plaza Nueva me ilusiona bastante; así todos los cofrades podrán cantar durante el año ‘a Plaza Nueva hay que volver’”.
Ya se han mantenido conversaciones para que El Calvario y Montserrat puedan realizar sus salidas desde la Maestranza, una solución que, según se apunta, propiciará imágenes inolvidables.
Convicción absoluta y mensaje final
Finalmente, Joaquín ha transmitido a su entorno una seguridad plena en el resultado del proceso electoral. “Yo no participo en votaciones, yo las gano”, habría sentenciado en privado.
No menos comentada ha sido otra de sus reflexiones, formulada con ironía: “¿No dicen que la Semana Santa se está convirtiendo en un espectáculo? Pues que se vayan preparando”, Una frase que, lejos de cerrar el debate, parece haberlo elevado a una nueva dimensión, consolidando la sensación de que esta candidatura no solo pretende gobernar el Consejo, sino convertir cada decisión en un acto principal, cada pleno en un estreno y cada cambio en una ovación —o en un monumental revuelo—, dejando claro que, ocurra lo que ocurra, el telón ya se ha levantado.





