José de León: «La responsabilidad es del restaurador pero la junta de gobierno ha sido el desencadenante y la causa de este problema»

José de León, historiador del arte, conservador de patrimonio y conductor del programa This is Macarena en Macarena TV, ha protagonizado unas declaraciones de enorme calado en el programa Sentir Cofrade de PTV Sevilla, que dirige el periodista Manu Lamprea, al referirse con suma severidad a la reciente y polémica actuación sobre la Virgen de la Esperanza, Titular Mariana de la Hermandad de la Macarena.

Durante su intervención, el experto, que ha comenzado su alocución afirmando que «si algo he aprendido en este año y medio, casi dos años trabajando para la Hermandad de la Macarena en el programa This is Macarena, y algunas cosas así que hemos hecho, es que la esperanza nunca se pierde«, ha calificado el procedimiento llevado a cabo no como una restauración ni conservación, sino como algo mucho más cuestionable: “no se trata de conservación, mantenimiento ni siquiera restauración, sino de una reparación«, ha aseverado con rotundidad, añadiendo que no le cabe duda de que se ha hecho «con la mejor intención«, pero «se han cometido cosas muy graves y hay que asumir las responsabilidades«, porque la Macarena es «la rosa de oro para lo bueno y para lo malo«.

No obstante, José de León ha afirmado que esta situación «merece pisar el freno» y «mesura» y exige recabar «toda la información y toda la transparencia del mundo para que no vuelva a ocurrir porque, por determinadas circunstancias, seguramente sean muchísimas y muy complejas, y con varios tipos de intereses, hemos llegado a una situación que podíamos decir es un poco difícil o no deseada; es dañina para muchas personas y creo que estamos viviendo un mundo demasiado difícil como para que nosotros, ese faro al que se han aferrado tantas generaciones y han visto consuelo tantas personas, ha inspirado tantos artistas para hacer cosas tan grandes, que era lo que contábamos en This is Macarena, no creo que deberíamos ser más sensibles y cuidarlo en todos los aspectos, en el aspecto material, en el antes, en el durante y en el después», porque «todos tenemos un papel que hacer ahí«

«Un mantenimiento es que una obra presenta una evolución con el paso del tiempo ante una incidencia que causa el deterioro y se actúa para que no vaya más pero no se elimina, se frena el desarrollo«, ha subrayado, añadiendo que «y muchísimo menos se sustituyen elementos con una finalidad de una lectura coherente del bien, eso es una restauración, aunque sea solamente unas pestañas» porque ya «cambia el criterio y lo que ha sucedido en la Macarena en las tres reparaciones sucesivas, es que no ha habido criterio y eso es lo peor» ya que «hace que no sea restauración, la restauración es criterio«.

La intervención no ha sido “ni mantenimiento, ni conservación, ni mucho menos restauración, sino una reparación, como quien repara una cosa»

«Yo sobre un mismo bien, con una misma patología, en un mismo contexto puedo tomar una decisión y un compañero mío puede tomar otra, y es tan legítima mi intervención como la de mi compañero«, toda que «lo legítimo es que cumplamos un criterio, que definamos un criterio, la filosofía que yo voy a seguir para que los valores culturales del bien prevalezcan, se preserven, para garantizar el máximo respeto por todos los valores culturales, que no es lo original sino la suma del tiempo«, porque «la Macarena es una escultura que tiene unos 350 años una escultura viva una obra de arte viva«, ha recordado. «Nosotros estamos viendo un instante de la vida de la Macarena pero un instante que seguramente siga evolucionando. Tenemos que hacer preservar lo que nos ha llegado y pegarlo a las generaciones futuras«, ha explicado. Lo sucedido responde a “una secuencia de actos que son injustificables. No obedecen a criterios de restauración”. Aquí «la ciencia no está por ningún sitio», ha declarado.

Con tono crítico y visiblemente preocupado por el resultado, José de León ha explicado que el trabajo realizado “no se ha hecho con un equipo multidisciplinar”, lo que, según él, constituye “el error de base”. De hecho, ha denunciado que “cuando se encarga estos trabajos a Arquillo», se opta por la «unilateralidad” en contraposición con una intervención realizada por un equipo pluridisciplinar, incidiendo en que «aquí no ha habido ninguna comisión«. Y en este asunto, «como en una cuestión médica cuantas más opiniones, mejor«.

Críticas a los resultados estéticos y técnicos

Uno de los aspectos más llamativos ha sido la valoración directa sobre el impacto visual que ha sufrido la imagen tras la intervención. De León ha indicado que «lo que se ha hecho no tiene ningún fundamento científico«, incidiendo en que se ha llevado a cabo “una limpieza desigual, no todas las zonas están tratadas de la misma manera” y ha lamentado especialmente las modificaciones en los párpados y pestañas de la dolorosa: “hacen unos párpados que no se ajustan a la expresión conocida de la Virgen para que sirvan de soporte a las nuevas pestañas y no enmarquen la mirada como estaban haciendo; unas pestañas anticuadas, invasivas, antinaturales. Y todo ello sin la pátina que hace que sea amabilice la expresión de la Virgen, que se integren todos los tonos, que se difumina en determinados volúmenes y se marquen otros, que la luz con sus claroscuros haga su efecto».

También ha advertido de alteraciones irreversibles en los acabados: “Se ha eliminado la pátina artística». De ahí que no haya vacilado en afirmar que, a su juicio, “no se han respetado los valores culturales de la escultura”, que «no es solo lo material, sino la contemplación que es la función que lleva ejerciendo desde que fue tallada por su autor hasta que se nos ha legado a día de hoy«, incidiendo en que «esto el restaurador lo tiene que valorar y la Hermandad como depositaria de esos valores también«. Una declaración de hondo calado tratándose de una de las imágenes devocionales más emblemáticas de la Semana Santa sevillana, siempre desde el convencimiento de que todo lo que se le ha hecho a la Virgen «es reversible«.

Presencia de estudiantes y polémica por la “actividad lectiva”

De León ha sido muy claro también al afirmar que «el restaurador desde que firma el inicio de la obra hasta que firma la recepción es responsable de todo lo que le pase a la obra, si esa Virgen de la Esperanza salió de la zona habilitada como taller y se colocó en el camarín, es porque el restaurador dio por finalizada la intervención y ordenó que se expusiera«. «Esto no le quita ninguna responsabilidad a la Hermandad -ha añadido- porque la Hermandad que tiene medios sobrados para tener allí a los mejores decidió quedarse con la unilateralidad«.

Una de las revelaciones más delicadas vino al abordar la autoría práctica de parte del trabajo realizado sobre la Virgen. En clara disensión, José de León ha reiterado: “Esto no ha sido una obra de mantenimiento encargada a un profesional y usted lo ejecuta”. Según sus palabras, “esto ha sido una actividad lectiva de alumnos en prácticas del grado de Conservación y Restauración por la Universidad de Sevilla, según he entendido según el comunicado y lo que yo vi con mis ojos”, subrayando sin ambages: “Yo vi estudiantes allí¿qué necesidad tiene la hermandad de esto? ¿quién en su sano juicio va a recomendar eso?«. Unas afirmaciones que ha concluido recalcando que «la responsabilidad es del restaurador pero la junta de gobierno ha sido el desencadenante y la causa de este problema«. Porque, a su juicio “lo ocurrido es consecuencia de muchísimas cosas, de falta de diálogo, de comunicación, de voluntad”.

Los ojos de la Esperanza y reflexión final

José de León culmina su reflexión analizando los ojos de la Virgen, que «evidentemente sigue presentando un aspecto que no es el adecuado«, siendo «lo más llamativo, los párpados«, que «presentan una forma, un acabado y un recorrido longitudinal adaptado a sostener unas pestañas no a enmarcar y dirigir la mirada de la Virgen«. «Eso se ve muy bien en lo que yo siempre he llamado, en la Hermandad, el ojo Maireles que es el ojo izquierdo«, añade, aunque matiza que «son los dos los que están afectados«. «Pero es el izquierdo -desarrolla- el que marca esa curvatura en forma de ‘s’ que le hace el lagrimal y que luego se desarrolla en el centro para caer en picado hacia el rasgado del ojo; eso no lo tiene«. Ahora vemos «una línea recta que, además, le hace sombra en el globo ocular, con lo cual ensombrece«, propiciando «una Virgen con la mirada encapotada«. Estos días «me decían: ‘le ha cambiado la cara a la Macarena’; a la Macarena no se le ha cambiado la cara. Los rasgos faciales son exactamente los mismos. Se le ha cambiado la expresión, que en una escultura barroca, en una imagen de candelero y en una escultura religiosa, hecha para contemplarla, para la oración, lo es todo«, ha explicado. En definitiva, «no se le cambia la cara sino la expresión, que está el mismo nivel, aunque, evidentemente, es completamente reversible«.

Además indica que «la última intervención, esa pátina artística que la crean siempre, porque siempre se la llevan, porque es inevitable, que normalmente está hecha al óleo, en este caso son pigmentos al agua, porque así lo ha decidido Carlos (Peñuela), que ha dirigido esta esta intervención estaba ya pensando en que la Virgen tiene que intervenirse otra vez y ha hecho una intervención que es muy fácil de eliminar y que no le repercute ningún sufrimiento«. Finalmente ha subrayado otra cuestión: «tenemos que ser muy cuidadosos con la, entre comillas, magia que hay en todo esto. Fíjate que Federico García Lorca, hace 100 años, dice: ‘Pepín, esta noche están vistiendo en Sevilla a la Macarena’, como si fuera algo trascendente. Y nosotros aquí, de un día para otro, con unos cambios… un manuseo… de algo que era sagrado. Cuando tú tienes a un poeta que dice ‘Como tú ninguna’; la restauración tiene que ser como ninguna para satisfacer eso que la convierta en ‘ninguna’, es decir, que se ajuste a tus necesidades, a tus características, a tu estilo, a tu devoción y no sea antes que tú, todas, que es lo que yo he visto«. Saquen sus propias conclusiones.

Respuesta a la polémica en redes sociales

Ante el revuelo generado por sus declaraciones, José de León ha querido matizar públicamente el sentido de sus palabras a través de su cuenta de Twitter. En ella ha acusado a ciertos sectores de desinformación deliberada: “he realizado un llamamiento a la serenidad, a la mesura, a la esperanza que nunca se pierde. En lugar de difundir eso, los amantes de la polémica, la confusión y el sufrimiento, están propagando tendenciosamente la expresión “actividad lectiva” para dar a entender que la intervención sobre la Macarena ha sido ejecutada por alumnos (incluso usando el término becarios con carácter peyorativo)”, añadiendo: «señores, hay cirugías en quirófanos y atenciones médicas en centros de salud que son actividades lectivas y eso no significa que el alumno opere o recete, sino que aprende presencialmente de una experiencia real fuera del recinto académico. Difundir eso es retratarse como un ignorante de FIUS. Vuelvo a pedir tranquilidad, esperanza y confianza en los procesos, en el IAPH. No se puede criticar lo sucedido usando precisamente la desinformación, el bulo, lo inmediato, las conclusiones rápidas porque se cae en lo mismo. Quienes están jugando a malinterpretar la frase se están retratando en todo esto como tergiversadores«.

🟣 Sentir Cofrade ✝ Restauración de la Macarena | Coronación Rocío| Actualidad Cofrade (24.06.25)