José Luis Notario presenta su proyecto “Misión permanente de la Esperanza” para la Macarena: un plan de asistencia social para más de 130.000 personas

El candidato a hermano mayor de la Hermandad de la Macarena, José Luis Notario, dará a conocer este martes su ambicioso proyecto “Misión permanente de la Esperanza 2025-2029”, una iniciativa diseñada para fortalecer y expandir la labor asistencial de la corporación en los 27 barrios que conforman la corona norte de Sevilla, atendiendo a más de 130.000 vecinos.

El programa se centra en potenciar la Asistencia Social de la Hermandad, considerada actualmente un emblema y orgullo de los macarenos. “Nuestra Asistencia Social es la ‘caricia de la Esperanza’ para quienes más sufren en nuestra sociedad”, afirmó Notario. La propuesta busca convertirla en una herramienta más inteligente, organizada y estratégica, capaz de canalizar eficazmente la caridad que ejercen los hermanos, colaboradores y donantes.

Una tradición de caridad que se remonta a 1595

Desde su fundación en 1595, la Hermandad de la Macarena ha estado vinculada al servicio de los más necesitados. Inicialmente enfocada en enfermos y moribundos del antiguo hospital de las Cinco Llagas, su labor se ha expandido a lo largo de 430 años, adaptándose a las necesidades de cada época. Hoy, la Hermandad mantiene una caridad viva, activa y esperanzada, consolidando una acción social universal y sin discriminaciones, tal como establecen sus Reglas.

“Le hemos bordado a la Virgen un cuarto manto con hilos de amor y solidaridad”, explicó Notario, en referencia al trabajo de Asistencia Social que, aunque invisible, cubre a miles de personas. Este manto se materializa a través de más de 25 programas de acción, que incluyen visitas a enfermos, bienestar emocional, apoyo escolar, distribución de alimentos, asesorías jurídicas, programas de integración para migrantes y becas universitarias, entre otros.

Un modelo asistencial inteligente y cercano

El proyecto pretende que la Asistencia Social no solo continúe con su labor histórica, sino que evolucione hacia un modelo “inteligente”, basado en análisis de datos, planificación estratégica, colaboración con otras entidades y evaluación continua de resultados. Este enfoque permitirá ubicar los recursos donde más se necesitan y garantizar que la ayuda llegue de manera eficaz y respetuosa a cada beneficiario.

“La misión que proponemos no se limita a la asistencia material; busca acercarse al hermano macareno necesitado y acompañarlo con un gesto de fraternidad, evitando la limosna humillante y promoviendo la solidaridad verdadera”, subrayó Notario, citando al papa Juan Pablo II.

La Misión de la Esperanza: un compromiso permanente

La propuesta contempla una Misión permanente en los barrios de la Macarena intramuros y extramuros, así como en San Jerónimo, Pino Montano y Valdezorras. El Distrito Macarena, con 25 barrios, se caracteriza por su densidad poblacional, envejecimiento de la población, alta presencia de migrantes (14% frente al 7% del resto de la ciudad) y problemas socioeconómicos relevantes, como bajos ingresos, alto desempleo y absentismo escolar. Dos de sus barrios (El Cerezo y Polígono Norte) están incluidos en el Plan Local de Zonas Desfavorecidas del Ayuntamiento de Sevilla.

La Misión de la Esperanza contempla trabajar en coordinación con parroquias, Hermandades y asociaciones locales, compartiendo el modelo de Asistencia Social y voluntariado de la Macarena, adaptándolo a las necesidades específicas de cada barrio. Por ejemplo, se podrá replicar la Despensa Macarena para ofrecer alimentos a familias seleccionadas, o desarrollar programas de acompañamiento, educación, salud y apoyo social, en colaboración con las organizaciones ya presentes en esos territorios.

Formación, voluntariado y transformación social

Ser voluntario macareno implica ser portador de la Esperanza a quienes más la necesitan, según destacó Notario. La candidatura se propone que al menos un 10% de los hermanos se convierta en voluntario activo, canalizando su vocación caritativa a través de la Hermandad. Para ello, se elaborará un Código del Voluntariado Macareno, un estatuto que establecerá compromisos, herramientas, formación y reconocimiento, que se integrará en el Reglamento de Régimen Interno de la Asistencia Social.

Además, la Misión de la Esperanza se apoyará en el estudio socioeconómico “Caminos a la Esperanza”, en colaboración con la Universidad Loyola Andalucía y su Instituto de Investigación en Políticas para la Transformación Social, lo que permitirá conocer con detalle las necesidades del Distrito y planificar la acción social de manera más efectiva.

Un llamado a la acción

“Somos más de 18.000 hermanos y hermanas, y muchos de vosotros sentís la llamada a ayudar a los más necesitados”, concluyó Notario. Su proyecto apuesta por un voluntariado activo, planificación estratégica y colaboración con el tejido social local, con el objetivo de transformar realidades, dignificar vidas y cumplir el mandato de Jesús de la Sentencia: “dadles vosotros de comer”.