José Luis Roldán del Valle, pregonero de las Glorias de María Santísima de Araceli para el año 2026

La Real Archicofradía de María Santísima de Araceli acaba de anunciar que el Pregonero de las Glorias de María Santísima de Araceli para el año 2026 será José Luis Roldán del Valle.

Nacido en Lucena en el año 1959, José Luis Roldán del Valle es doctor en Historia y ha dedicado desde hace muchos años su vida a la docencia, ejerciendo en el IES Marqués de Comares. Su profundo conocimiento de la historia y la tradición se ha reflejado en su destacada trayectoria como orador en el ámbito cofrade.

Su voz ha resonado en momentos de gran relevancia para la ciudad de Lucena, habiendo sido Pregonero de la Semana Santa en el año 2018, presentador del Pregón de la Santa Fe, ofrecido por Gaspar Villa Fernández en 1987, Pregonero de Nuestro Padre Jesús Nazareno, en la Cuaresma de 1996.

A su brillante trayectoria se suma su inmensa devoción a María Santísima de Araceli, a la que siempre ha rendido culto con fervor, estando profundamente vinculado a las tradiciones lucentinas. Por todo ello, su exaltación a la Virgen en 2026 será un testimonio lleno de amor, historia y fervor aracelitano.

Oferente

Por otro lado, el Oferente de la Ofrenda de Frutos a María Santísima de Araceli en 2025 será Juan Antonio Parejo Pineda. Persona de profunda fe y arraigada devoción mariana, Juan Antonio Parejo Pineda ha dedicado gran parte de su vida a la Semana Santa y las tradiciones religiosas de Lucena, desempeñando una labor incansable en el ámbito cofrade. Su trayectoria ha sido reconocida con su nombramiento como Presidente de Honor de la Agrupación de Cofradías de Lucena, entidad que dirigió entre 2006 y 2014, impulsando importantes iniciativas para el engrandecimiento de las hermandades lucentinas.

Además, su compromiso con la religiosidad popular se refleja en su activa participación en diversas cofradías y en su estrecha vinculación con la devoción aracelitana, lo que hace de él una persona idónea para realizar esta tradicional ofrenda en honor a María Santísima de Araceli. Con este nombramiento, la Real Archicofradía quiere reconocer su entrega y su amor a la Patrona, seguros de que su ofrecimiento será un emotivo testimonio de gratitud.