“En esta ciudad hay muchos sevillanos a los que no les gusta la Semana Santa, aunque sean pocos, pero los hay y hay que respetar que no les guste”
El alcalde de Sevilla, José Luís Sanz ha comparecido ante los micrófonos del programa radiofónico de Canal Sur Radio, El Llamador, para poner de manifestó sus impresiones acerca de lo que se le viene encima a la ciudad, en el ámbito cofrade, en los próximo meses, que ha catalogado como una “Cuaresma larga”. El regidor ha reconocido que es la procesión magna que será el punto culminante del Congreso de Hermandades que acogerá la ciudad de Sevilla se producirá en una “fecha complicada”, lo que ha motivado que “los preparativos sean complejos considerando la gran cantidad de gente que vendrá de fuera”. No obstante ha desmentido que se enterase de la fecha, que “no es la mejor”, por la prensa desvelando que estuvo en conversaciones con el Arzobispo y el presidente del Consejo. Aun así ha reconocido que no tenía sentido ni adelantar ni retrasar la magna toda vez que las fechas del Congreso ya estaban establecidas por lo que era evidente que la procesión tendría lugar ese fin de semana, por lo que “no se ha podido elegir”.
Sanz ha rechazado catalogar como “absoluta barbaridad”, expresión utilizada por el conductor del programa, Fran López de Paz, el hecho de que de aquí a fin de año, Sevilla acoja medio centenar de procesiones, si bien ha reconocido que es necesario que seamos conscientes que hay que empezar a ordenar un poquito la cantidad de salidas extraordinarias que afronta esta ciudad; primero, porque no es bueno convertir lo extraordinario en ordinario, en normal, y segundo, porque esta ciudad arrastra un problema que todos sabemos, que leemos todos los días en los medios, nos faltan 500 policías locales, por muchas plazas que se saquen la solución no es inmediata, tardan más de un año en formarse y faltan otros tantos policías nacionales en la ciudad de Sevilla”, concluyendo que “tenemos un problema estructural que venimos arrastrando y por eso todos los preparativos de un evento de este tipo tenemos que organizarlos y planificarlos con mucho tiempo”.
El primer edil de la ciudad ha reconocido que “con la actual plantilla se está dando servicio a todo gracias a la gran profesionalidad y la vocación de servicio que tiene esa gran plantilla de policía local, de bomberos y de protección civil, pero efectivamente se nota que nos faltan 500 policías”, añadiendo que “eso se suple con un gasto derivado de horas extras que suponen un problema para las arcas de ayuntamiento”. Pere a todo, el alcalde ha descartado que las hermandades asuman parte de este coste, en caso de procesiones extraordinarias, subrayando que “es imposible que las hermandades asuman lo que cuestan dos o tres patrullas de policía en la calle” precisando que a lo mejor “se podría plantear la existencia de una tasa por regular un poco, como una especie de límite, pero pretender que esa tasa pagara el despliegue de policía que necesita una cofradía atravesando el casco histórico de Sevilla, eso no hay tasa que lo pague”, ha zanjado.
A pesar del gran número de procesiones, Sanz ha desvelado que “como cofrade no le cansa”, cuestionado acerca de si mantiene las ganas cuando llega la Semana Santa, aunque ha incidido en que “sí le resulta raro mezclar la Navidad con algunas procesiones extraordinarias” al tiempo que ha reconocido que entiende que “en esta ciudad hay muchos sevillanos a los que no les gusta la Semana Santa, aunque sean pocos, pero los hay y hay que respetar que no les guste”, por lo que entiende que “se enfaden o se molesten porque en cualquier época del año el centro se colapse porque hay procesiones discurriendo por él”.





