Juan Ogazón Montes anuncia su candidatura a Hermano Mayor de San Gonzalo con una firme apuesta por la unidad y el compromiso fraterno

El aspirante defiende una hermandad abierta, participativa y centrada en la formación, la caridad y la atención a la juventud

Juan Ogazón Montes, hermano de la corporación del Lunes Santo sevillano, ha oficializado su decisión de presentarse como candidato a Hermano Mayor de la Hermandad de San Gonzalo, con un proyecto de gobierno que, en sus propias palabras, «no es más que ser un servidor de todos los que la componemos».

Desde una clara vocación de servicio, Ogazón plantea su candidatura como un itinerario compartido, donde no se entiende el liderazgo sin escucha, cercanía y trabajo en común. «Un camino que haremos entre todos, acompañado por un grupo de hermanas y hermanos que, con sus ganas, ilusión y trabajo, vienen a impulsar un proyecto esperanzado y lleno de metas», subraya, anunciando así una etapa en la que se prioricen la concordia, la devoción a los Titulares, la formación permanente, la caridad activa y la mejora en la gestión, incluyendo para ello el aprovechamiento de las nuevas tecnologías.

Una hermandad para todos

Inspirándose en el mensaje del Papa Francisco, Ogazón reivindica una corporación que sea fiel reflejo del espíritu de acogida cristiana. «Nuestra Hermandad debe ser un lugar donde se acoja a todos y cada uno de los que quieren acercarse, donde deseemos ir a encontrarnos con nuestros hermanos», afirma, defendiendo una fraternidad plural y sin exclusiones. Frente a posturas sectarias, el candidato apela a una hermandad en la que «opinar de manera diferente, apoyar a una candidatura distinta o haber formado parte de otra Junta de Gobierno no conlleve vetos ni vacíos».

Compromiso con la identidad y la memoria

Para Ogazón, San Gonzalo debe cuidar su herencia sin renunciar a su renovación. «En la Hermandad se debe beber de su historia, cuidar su singularidad, su carisma, aquello que nos hace únicos», escribe, reivindicando una comunidad que mime a sus familias, respete a sus mayores y valore a quienes han entregado parte de su vida por la institución.

Este respeto al pasado se enlaza con una mirada atenta al presente y al futuro. En este sentido, Ogazón subraya que la hermandad debe «anteponer a todo el objetivo más importante: cuidar a los hermanos y especialmente a los niños y jóvenes», transmitiéndoles el legado recibido y trabajando por un relevo generacional ilusionado y formado. «Queremos que sus vivencias hagan que se enamoren de ella y sean capaces de recoger el testigo», añade.

Solidaridad y vida cristiana

En su proyecto no falta un fuerte componente social. Consciente de las carencias materiales y espirituales de nuestro tiempo, Ogazón propone una hermandad comprometida con quienes más sufren. «Debemos ser una hermandad solidaria y participar en tratar de cubrir las necesidades humanas y espirituales, acompañando a aquellos que lo necesitan», defiende, reforzando así la dimensión evangélica de la vida corporativa.

Una propuesta integradora y abierta al diálogo

Ogazón concluye su carta con un mensaje de unidad y responsabilidad compartida. «La Hermandad debe ser de todos y para todos», sentencia, recordando que su propuesta no es un proyecto personal, sino colectivo. Junto a su equipo, promete trabajar con firmeza para llevar a cabo estos principios: «con el firme objetivo de llevarlo a buen puerto».

Con esta declaración de intenciones, Juan Ogazón Montes se presenta como un candidato que conjuga experiencia, sentido institucional y sensibilidad pastoral, dispuesto a guiar a San Gonzalo hacia un tiempo de mayor apertura, cohesión fraterna y dinamismo evangélico.