Advertisements
Córdoba, ⭐ Portada, 💜 De Cerca

Juan Vargas Padilla: «Se piensa que -las hermandades de Gloria- somos hijos de un Dios menor»

El pasado 15 de noviembre tuvo lugar un proceso electoral en el seno de la Hermandad del Carmen de Puerta Nueva de Córdoba, que se saldó con la reelección de Juan M. Vargas Padilla como hermano mayor de la corporación de la ciudad califal obteniendo 40 votos a favor y 4 en contra por lo que repetirá al frente de la corporación letífica a expensas de la preceptiva ratificación del Obispado de Córdoba.

Cofrade desde los catorce años cuando se hizo hermano de la Paz, corporación a cuya junta de gobierno ha pertenecido durante dieciséis años. Además ha formado parte durante ocho años de la junta de gobierno de la Hermandad del Rocío de Córdoba, donde ha ejercido como diputado de cultos y mayordomo. Lleva treinta años vinculado al Carmen de Puerta Nueva, siendo miembro de Orden Tercera y formando parte de la familia carmelitana. Ha sido consejero y presidente de la Asociación del Carmen y primer hermano mayor cuando la corporación adquirió la condición de hermandad, cargo que ahora aspira a revalidar.

El recién reelegido hermano mayor del Carmen de Puerta Nueva ha tenido a bien atender a este medio, abordando cuestiones relacionadas con el futuro tanto a corto como a medio plazo.

«Pensar en la salida de la Virgen es pensar que Carlos Herencia está delante»

Echando una breve mirada al pasado, Juan Vargas Padilla considera que el logro más relevante de su primer mandato fue «ser aprobado de pleno derecho, pero sin dejar el gran acto de visitar el cementerio como se hacía antiguamente, y como no la entrada a la Catedral por primera vez«.

Cuestionado acerca de si se valora en su justa medida a las hermandades de Gloria en la ciudad de Córdoba, Vargas Padilla sostiene que «no, se piensa que somos hijos de un Dios menor y muchos no quieren saber que las primeras hermandades fueron glorias, después vendrían las de penitencia».

Con respecto al recién estrenado mandato y sus líneas maestras, el hermano mayor del Carmen afirma que pretende «tener continuidad con mis hermanos, valorar al hermano por encima de todo, con sus defectos y virtudes, ante todo somos hijos de Dios«. Sobre las restauraciones que la corporación letífica va a acometer, Vargas Padilla apunta a «los ángeles que acompañan a la Madre en su camarín como en su salida, por parte de su autor, Martínez Cerrillo, y se quiere continuar con el manto y arbóreos del paso antiguo de la Virgen, que actualmente lleva en el paso».

Siguiendo con el patrimonio de la Hermandad del Carmen, sobre la peana para la Virgen, Juan Vargas Padilla afirma que «se planteó hace tiempo, la que usa se restauró para Ella y se acondicionó, pero pertenece a la parroquia, nosotros queremos que ella repose sobre su propia peana«. 

«Te queda esa espina de no gozar de visitar Córdoba con su bella imagen»

Con una mirada analítica, cuestionado sobre los aspectos susceptibles de mejora por la hermandad que preside, Vargas Padilla expresa que «mejorar, yo creo que no solo la Hermandad sino las personas, todo es mejorable en la vida menos Nuestra Madre, no hay Hermandad que no sea mejorable, hay que seguir con las mismas líneas trazadas y mejorar en cada momento de nuestras vidas y de nuestras Hermandades», añadiendo que «solo espero y deseo que continúe con el tesoro de mis hermanos».

Sobre la crisis sanitaria y económica y cuánto que está afectando a la corporación carmelita, el hermano mayor del Carmen de Puerta Nueva reconoce que «mucho, empezando por la pérdida de varios hermanos, no por la pandemia, dejar de vivir el montaje del monumento del Jueves Santo que es seña de identidad de nuestra Hermandad, ya que desde hace treinta años que se viene haciendo, y a nivel económico como muchas, no hay salida, no hay papeletas de sitio no hay costaleros, mesa petitoria, no hay convivencias… es una detrás de otra, gracias a Dios los cultos se hicieron dentro de las normas sanitarias que imperaban, y de eso estoy orgulloso, de ver la devoción hacia la Virgen, y la salida claustral de la Virgen de la Tercera orden, pero te queda esa espina de no gozar de visitar Córdoba con su bella imagen».

En esta misma línea, cuestionado sobre cómo ve el futuro inmediato y si se volverá a recuperar la normalidad, reconoce que «el futuro, se ve muy gris, no diremos negro, pero gris solo espero que sea un gris perla pronto y podamos salir a demostrar la fe del cristiano a muchas personas, esto no es un final, solo una parada en nuestro camino«. En cuanto a la reacción de las cofradías cordobesas ante la crisis pandémica, Vargas Padilla afirma que «cada uno lo ha afrontado a su forma y con expectativas hacia los mas desfavorecidos».

Preguntado por el hito por el que se siente más orgulloso como hermano mayor, entre los cuales cabe destacar la conversión en hermandad de pleno derecho, la recuperación de la visita al cementerio, Juan Vargas Padilla señala que «uno se siente orgulloso de todo, primero de ser cabeza visible, pero ante todo de haber recobrado tradiciones antiguas como la del cementerio después de varias décadas atrás, un valor que se le da en la Hermandad muy grande, como sabemos es Madre y Señora del Purgatorio».

Con respecto a los cargos de confianza de la corporación, afirma la continuidad de Carlos Herencia como capataz, afirmando que «por supuesto, en él se puso toda la confianza, en él y en su equipo mucho antes de esta andadura, y todos creemos que cumple con su misión con dignidad y devoción hacia la Madre. Pensar en la salida de la Virgen es pensar que Carlos Herencia está delante».

«Esto no es un final, solo una parada en nuestro camino»

Sobre el acompañamiento musical, el de la Sinfónica de Dos Torres, expresa que «la banda hemos tenido la suerte de poder contar con ella estos dos años anteriores, y si Dios quiere lo hará los cuatro siguientes, ahí la Virgen nos dio luz y un buen regalo al contar con la Sinfónica de Dos Torres».

Finalmente, preguntado sobre la cuestión de si las hermandades deben ser autosuficientes desde el punto vista económico o aspirar a una mayor subvención por parte del ayuntamiento, dependiendo de los poderes públicos, Juan Vargas Padilla concluye que «la verdad que todas se deben de financiar por si mismas, no estamos por las subvenciones, pero hay que pensar en los ingresos que tenemos algunas, con el numero de hermanos mermado, otras tienen otros ingresos varios, como donaciones anónimas a través de las cuales pueden cumplir sueños, nosotros damos vida a la ciudad y trabajo a los artesanos, otras asociaciones de las cuales no parece saber nada de la ciudad y de nuestra fe la tienen, ¿por qué no nosotros? Y encima echan tierra sobre nuestras Hermandades y hermanos, así que ¿por qué no participar?».

Advertisements

Suscríbete

Introduce tu correo electrónico para recibir todas las novedades. 


Powered by WordPress Popup