El artista Juan Zamora ha dado a conocer su última creación pictórica con la presentación del cartel «Las Ánimas de tu Tierra», una obra realizada para la Hermandad de la Virgen del Carmen de Olías que ha sido descubierta en la iglesia de San Vicente de Olías. La composición, de marcado simbolismo espiritual y poético, propone una interpretación visual de la advocación carmelita a través de un lenguaje plástico cargado de elementos alegóricos y referencias al paisaje, la fe y la esperanza en la vida eterna.
Una técnica mixta sobre tabla de gran formato
La obra ha sido ejecutada mediante técnica mixta sobre tabla montada en bastidor y presenta unas dimensiones de 120 por 81 centímetros. Según explica su autor, la composición pretende traducir las notas de una partitura y materializar la belleza de un poema mediante colores y formas de carácter casi onírico, construyendo una escena en la que el simbolismo adquiere un papel protagonista.
La Virgen del Carmen, eje central de la composición
En el centro del cartel aparece representada María, cuya cabeza se encuentra cubierta por una delicada mantilla, mientras que su busto queda rodeado por la silueta celestial de una rosa de los vientos, en la que pueden apreciarse los puntos cardinales.
El artista transforma el espacio que rodea a la imagen en una representación del cosmos, ofreciendo una visión del firmamento poblado de estrellas y auroras boreales. Entre todas ellas sobresale una luz que emerge con especial intensidad desde la propia silueta de la Virgen, evocándola como Estrella de los Mares y guía de los fieles.
Un diálogo entre el mar y la tierra de Olías
La parte inferior del cartel establece un diálogo entre el texto y una sucesión de formas que remiten, por un lado, a la tradición marinera vinculada a la advocación de la Virgen del Carmen y, por otro, al paisaje agrícola y la identidad propia del entorno de Olías.
En este espacio conviven caracolas, conchas y estrellas de mar con olivos, espigas de trigo y amapolas, elementos que se integran en una misma composición para simbolizar la unión entre el mar y la tierra que caracteriza a la localidad.
Una representación de la vida eterna
La obra desarrolla también una profunda reflexión sobre la trascendencia. Desde el suelo, inicialmente representado como un espacio inerte, brota la vida, mientras que del mundo terreno emerge la eternidad, representada mediante esferas luminosas que simbolizan las almas de quienes ya han partido.
Estas formas de luz ascienden hacia el cielo en un movimiento ascendente que termina configurando un corazón, cuyo último trazo culmina en una explosión de luz con apariencia de galaxia. Juan Zamora concibe este elemento como un cúmulo de la Divina Luz, una imagen que, según la explicación de la obra, ilumina y ocupa toda la composición, convirtiéndose en el desenlace simbólico de este homenaje a «Las Ánimas de tu Tierra».











