La advocación de la Virgen de la Soledad, una de las devociones más antiguas de Palma del Río, destruida durante la Guerra Civil, volverá al culto el 16 de noviembre a través de una nueva dolorosa

La devoción a la Virgen de la Soledad se remonta en Palma del Río con anterioridad a 1580 en el convento de San Francisco y se veneraba con su propia Hermandad haciendo sus  salidas en la noche del Viernes Santo. Poco se sabe de esta Hermandad hasta el siglo XIX y XX donde si se ha encontrado más información y documentos de la misma. En plena Guerra Civil es destruida la imagen de la Nuestra Señora de la Soledad no devolviendose al culto ni refundandose la Hermandad con posterioridad. 

En el año 2015 se inicia un proyecto de recuperación de a la devoción de la Virgen de la Soledad bajo la presencia del entonces párroco de la Asunción Don Francisco Baena Calvo. En el año 2017 se hace el encargo de la Santísima Virgen al escultor imaginero D. Manuel Jacob Quero Velasco. Tras cuatro años de trabajo y esfuerzo las Juventudes de San Sebastián y de Nuestra Señora de la Soledad devolverán al culto a una de las devociones marianas más antiguas de nuestra Semana Santa. Ahora quedará esperar otro período de tiempo para que Palma del Río pueda disfrutar de su soledad el Sábado Santo palmeño.

El día 16 de noviembre será un día histórico para Palma del Río y sus Hermandades y Cofradías. Los cofrades estamos siendo testigos de la refundación de una Hermandad que desapareció en el Siglo XX pero que con la ayuda de un grupo de jóvenes y el asesoramiento y apoyo de un joven párroco Don Francisco Gámez Otero, la Virgen de la Soledad volverá a mirar a su pueblo después de 83 años.